Los problemas fundamentaales que padece la minería en nuestro país, que impiden su crecimiento,
sostenibilidad y desarrollo, merecen ser abordados en estos momentos en
profundidad -con racionalidad, serenidad y objetividad- ; teniendo en
consideración la nueva coyuntura política que estábamos viviendo, a partir del
28 de julio, que se instaló un nuevo gobierno en el Perú, con el propósito de
dar solución inmediata a los neurálgicos problemas que padece nuestra nación,
siendo uno de ellos, el quehacer extractivo.
La tarea, que tiene en sus manos
la flamante administración gubernamental fujimorista, de Fuerza Popular, no va
a ser fácil. Va a requerir de mucha habilidad profesional –por parte de sus
operadores- en la maniobra política; intensidad y perseverancia en el diálogo,
con la oposición; siendo flexibles en las negociaciones, con el propósito de
alcanzar acuerdos positivos y consensos, sostenibles en el tiempo. Ya que el
asunto -en el sector minero- es bastante complejo y espinoso.
En tal sentido, los partidos
políticos que participaron en las últimas elecciones presidencial y congresal,
no quisieron comprarse el pleito en campaña, presentando en sus programas de
gobierno -respecto al sector - simples generalidades. Considerando que era una
papa cliente, difícil de sostener, y poder salir airoso en los debates.
MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN
En el libro: “Más Allá del Socavón”, que se presentó
el pasado 22 de mayo, en la librería “Vallejo”, de mi autoría, desarrollo, a lo
largo de sus 222 páginas, distribuidas en cinco capítulos, los principales
problemas cardinales que aquejan a la Industria Minera. Es un ensayo, de
investigación científica social, que me entretuvo tres años consecutivos.
Producido, con el propósito de promover el conocimiento y ampliar el debate
sobre el sector minero. Considerado locomotora del desarrollo y crecimiento de
la economía del país. Que contribuye con el 15% de PBI; el 65% del total de las
exportaciones en el país, generando una Balanza Comercial positiva y el 20% de
ingresos fiscales. Teniendo en cuenta que somos un país minero, con una
potencia geología admirable, que nos convierte en líder de producción de
minerales en el concierto mundial.
En el capítulo -del referido
ensayo- donde discernimos sobre: Retos y
Oportunidades de la Industria Minera en el Perú. Señalamos, que nuestro
país no está aprovechando -como debería ser-, manifestando una desidia
deshonrosa, el Nuevo Súper Ciclo Minero que está presentándose en el mundo, con
altos precios de los minerales, que han alcanzado niveles record; jamás vista
en la historia del quehacer extractivo en el Perú. ¿Por qué nuestros
gobernantes tienen este comportamiento? ¿Es que acaso no les interesa el
desarrollo y el progreso del país? Teniendo en consideración que tenemos una
robusta cartera de 67 proyectos, con una inversión superior a 64 mil millones
de dólares, siendo el 70% de cobre. El metal rojo, más codiciado -en estos
momentos- globalmente, por el desarrollo vertiginoso de la transición
energética, que tiene como objetivo la descarbonizacion del planeta. Es decir,
el reemplazo de las energías fósiles de efecto invernadero, que contaminan el
orbe, por energías limpias, renovables. Impulsando, de manera considerable la
Inteligencia Artificial (IA), que requiere de la implementación de abundantes e
inmensos centros de datos, que consumen grandes cantidades de cobre. Asimismo,
el desarrollo babilónico de la industria automotriz eléctrica. Teniendo en
cuenta que la fabricación de un auto eléctrico consume cuatro veces más cobre
que la construcción de un vehículo a combustión. Teniéndose previsto -según los
estudiosos- que para el 2030 habrán rodando por las pistas del mundo 250
millones de vehículos eléctricos, que generarán déficit de producción de cobre.
También contribuyen a este relanzamiento energético mundial, la construcción
masiva de turbinas eólicas y paneles solares, que se vienen implementando de
manera abundante en todo el planeta. Sin mencionar la necesidad apremiante que
tienen, de este mineral, las industrias militares y la carrera espacial, que ha
empezado a despertar una competencia descomunal por las grandes potencias que
se disputan la supremacía del mundo. Queriendo tomar posesión de la Luna, y
llegar a conquistar el planeta Marte. Generándose una revolución tecnológica en
el mundo, que está cambiando radicalmente nuestro modo de vivir.
PERÚ DEBE LIDERAR PRODUCCIÓN DE
COBRE
Siendo nosotros, el Perú, el
llamado a liderar la producción del metal rojo. Constituyéndose este objetivo
nacional en un reto irrenunciable. Superando -sin lugar a dudas- a Chile;
convirtiéndonos en el primer productor mundial. Tenemos la suficiente capacidad
geológica y los recursos humanos necesarios para lograr esa gran meta. Poniendo
en movimiento y construcción -en los próximos diez años, empezando ahora mismo-
nuevos yacimientos paralizados que están esperando, y manteniendo activos los
ya existentes. Promoviendo -a gran escala- la exploración (cuya inversión
privada ha empezado a crecer) de manera agresiva. Debiendo empezar, de manera
urgente, con el corredor norte del país, donde poniendo en actividad esas minas
que existen en esa jurisdicción de Cajamarca (que son alrededor de cuatro, con
una inversión de 18 mil millones de dólares) incrementaríamos, fácilmente,
nuestra producción en 1 millón de toneladas de cobre, subiendo, nuestra
producción total a 4 millones de toneladas anuales. Lo que nos falta,
debiéndole poner a ello suma atención, es ver la manera como atraemos esos
grandes capitales que desean ardientemente invertir en nuestro país. Ya que,
sin inversión privada, difícilmente habrá progreso. Promoviendo el empleo y el
consumo interno, mejorando las condiciones de vida de la población. Necesitamos,
en tal sentido, inversión privada en grande, de manera ambiciosa, para
garantizar el crecimiento. Para ello estamos obligados a desarrollar una
estrategia audaz, realizando -de manera inmediata- reformas profundas en el
sector extractivo. Generando una moderna legislación, que nos permita arribar a
un sólido Estado de Derecho, que genere confianza en los inversionistas, con
regla claras, precisas y estables, que tengan como base la defensa de la
soberanía y el bienestar general.
REFORMAS URGENTES EN EL SECTOR
MINERO
Para lograr todo ello,
necesitamos, como lo decimos claramente -directo, sin medias tintas- en el
ensayo que hemos publicado: Mas Allá del
Socavón. Hacer ajustes severos, es decir, reformas profundas en el sector,
haciendo una revisión exhaustiva a la Ley General de Minería, (que ya está
siendo considerada obsoleta) que permita, acabar con la permisología, reordenando radicalmente el sector; que redunda en
trámites y licencias abundantes, engorrosas e innecesarias que el avance.
Deteniendo y atentando contra el progreso de nuestros pueblos. Eso se debe
corregir de manera urgente. Sin que se disminuyan los estándares internacionales
de producción, que garanticen la defensa, el cuidado del medio ambiente y la
seguridad pública. Asimismo, es apremiante, poner en marcha la Ventanilla Única Digital. Es decir,
necesitamos, agilizar la burocracia, manifestando eficiencia en la administración
estatal. Para ello, es súper necesario la digitalización. Creando una
organización publica más efectiva, ágil y moderna.
ACABAR CON LA MINERÍA ILEGAL
Por otra parte, es necesario para
garantizar estabilidad y crecimiento del sector minero en el Perú, acabar con
la minería ilegal. Aquella que depreda bosques (con tala indiscriminada de
árboles, que no logran reponer) contamina y envenenando los ríos, atentando
contra la flora y la fauna silvestres, de las jurisdicciones donde opera.
Poniendo en jaque a Reservas Naturales y ecosistemas. Poniendo en peligro la
salud de la población y la integridad territorial. Además, esta actividad
delincuencial debe ser combatida, hasta su exterminio, ya que promueve el
trabajo infantil, la trata de personas, el robo, el secuestro, la extorsión y
el sicariato. Creando violencia, desolación y muerte. Generando el caos;
imponiendo la inestabilidad económica y social de nuestros pueblos.
ADIÓS A LOS CONFLICTOS SOCIALES
MINEROS
Otro problema de singular
trascendencia en el quehacer extractivo en nuestro país, que obliga cerrar
brechas sociales, son los conflictos sociales mineros, que se generan con las
comunidades altoandinas. A partir de que no hay una participación activa entre
Estado, empresa privada minera y comunidades. Promoviendo el desarrollo de una
política pública proactiva de inclusión social, que promueva el diálogo
permanente y la comunicación asertiva de manera transparente, direccionada por
comunicadores profesionales. Manteniéndolos informados de todos los trabajos
mineros que hacen y/o pretenden hacer en sus jurisdicciones. Eso genera
confianza y abre puertas, manteniendo la armonía en sus relaciones.
Asimismo, las comunidades
altoandinas, deben ser consideradas como aliados estratégicos de los inversionistas
mineros. Compartiendo beneficios de manera justa y equitativa. Hay que tener
entendido, que muchas injusticias se han cometido con nuestros pueblos a lo
largo de la historia, por lo que los comuneros sienten mucha desconfianza, que
solamente se supera con la transparencia. Siendo necesario para tal efecto,
instalar mesas de diálogo, levantando actas de compromisos, y cumpliendo
fielmente con lo acordado. Ganándose te tal forma la confianza. Generando
armonía y una convivencia pacífica. Previniendo, de tal manera, los conflictos.
¿QUÉ HACER CON LA MINERÍA
ARTESANAL Y DE PEQUEÑA ESCALA?
Por otra parte, nos preguntamos: ¿Qué
hacer con la Minería Artesanal y de Pequeña Escala? Existen, más de 500 mil
mineros de procedencia ancestral, que se movilizan a lo largo de la Cordillera
de los Andes, marginados económicamente, excluidos de la formalidad, alejados
del Estado y del orden constitucional, picando los cerros en busca del mineral,
y luchando por su formalización. Estos trabajadores son producto de la
desocupación y la falta de empleo digno en el país, que se han visto en la
necesidad de conquistar la falda de los cerros abriendo socavones para poder
sobrevivir. Habiéndose constituido en estos últimos años en un problema grave
para la estabilidad política del país. Han crecido enormemente -en los últimos
años- a partir del incentivo que están obteniendo con los altos precios de los
minerales. Teniendo la nueva administración gubernamental -presidida por Keiko
Fujimori- la obligación de resolver este grave problema en los próximos meses
de manera urgente, logrando promulgar la tan ansiada Ley MAPE, teniendo
entendido que el REINFO, vence el 31 de diciembre del presente año. De no darse
la Ley, sostenemos, solo hay dos opciones: 1) Ampliar la vigencia del Reinfo y
2) suspender el Reinfo, declarándose ipso facto, a todos los mineros en proceso
de formalización, ilegales. De darse la segunda opción, sería el peor gran
error que podría cometer el gobierno. Generándose el caos, que daría pie a una
convulsión social en todo el país, de consecuencias imprevisibles. En tal
sentido, la situación es muy delicada, a pesar que las presidencias de las
comisiones de Energía y Minas, ha recaído en manos de la oposición en ambas
cámaras, tanto, de Senadores como de Diputados; el futuro de miles de mineros
artesanales y de la estabilidad minera del país dependerá de la madurez
política como se conduzca el debate en ambas cámaras.
Finalmente, sostenemos, que es
fundamental, encarar, de manera urgente, la resolución de los graves problemas
que aquejan al sector extractivo; garantizando, de tal manera, el crecimiento
económico de la nación, el bienestar general y promoviendo la institucionalidad
democrática; base fundamental del desarrollo y progreso de los pueblos.
(*) Periodista.

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