martes, 25 de agosto de 2026

LA GRAN OLA GLOBAL DEL COBRE

 


Por: Enrique Soto Roca (*)

El cobre se ha convertido en el mercado global en el nuevo Oro Rojo. Cuya demanda abrumadora en el mundo -por parte de los países industrializados- ha impulsado vertiginosamente el crecimiento de su precio; alcanzando máximos históricos, que bordean actualmente los US $ 6,73 la libra y alrededor de US $ 14, 500 la Tonelada Métrica, en la Bolsa de Metales de Londres, donde se cotiza este codiciado metal. Y, según los analistas y estudiosos de la fluctuación del precio de dicho metal, este seguirá creciendo de manera imparable.

 ¿A qué se debe esta gran ola mundial incontenible del alza del valor económico del metal rojo? Sencillamente, a que el cobre se está convirtiendo en un bien escaso en el mundo. Debido a que han empezado a disminuir los mega yacimientos de este metal, que existían -de manera sostenible-  en décadas pasadas. Impidiendo de tal manera la atención adecuada de la demanda que exige el mercado mundial actual. Habiendo aumentado el consumo global de manera acelerada, debido al desarrollo vertiginoso de las Industrias tecnológicas, que avanzan a pasos agigantados, promoviendo el proceso de la Transición Energética, cambiando radicalmente la matriz de la producción industrial mundial. Impulsando la electricidad, con el propósito de utilizar energías limpias, renovables; dejando de lado las energías contaminantes de efecto invernadero, para lograr descarbonizar el planeta y contener el calentamiento global. Creando gigantescos complejos de paneles solares y turbinas eólicas. Significando todo esto la promoción de la Industria Automotriz eléctrica y la Inteligencia Artificial (IA); dos actividades industriales que consumen ingentes cantidades de cobre. La primera, para la fabricación de sus vehículos, que necesitan cuatro veces más cobre que la construcción de un auto a combustión. Y la segunda, en la implementación, a gran escala, de sus Centros de Datos; que se construyen por miles en el mundo. Asimismo, incrementa el consumo del oro rojo, la demanda de la industria bélica; ya que las grandes potencias, no solo EEUU, China y Rusia, sino también, los países de Europa, han incrementado gigantescos presupuestos para su defensa y actividad militar.

EL PRECIO DEL COBRE SEGUIRÁ SUBIENDO

Por tal motivo, el precio del cobre seguirá en alza en los próximos años, debido al déficit en la oferta, en comparación a la demanda; déficit que empezará a crecer de manera significativa, gradualmente, en los próximos años, sino se logra incrementar, de manera significativa, la producción mundial. En tal sentido, el Banco de Inversión Morgan Stanley, sostiene que este año 2026, harán falta para satisfacer la demanda global 500 mil TM del metal rojo.

Por otra parte, estudiosos de la materia, sostienen que al 2040 se proyecta que la demanda supere tremendamente a la oferta por un amplio margen. Calculándose -con gran preocupación- que el déficit podría alcanzar los 10 millones del TM. Algo extremadamente preocupante para el desarrollo y crecimiento económico internacional. Por lo que Financial Times, sentencia -con razón- que el mundo está avanzando aceleradamente hacia una escasez del cobre, que significaría un grave “riesgo sistémico” para el futuro de la economía global.

Por otro lado, según, Carlos Cotera, gerente de la empresa minera Antapaccay, en una exposición realizada en la II Conferencia de Cobre, de la Feria Minera Mundial EXPOCOBRE 2024, sostuvo enfáticamente, con visión de futuro, que “la Industria Minera no está preparada para la demanda mundial del cobre en el año 2050. A pesar que en los últimos 20 años la producción del mineral se triplicó, esta aún no es suficiente para satisfacer la necesidad imperiosa que tiene el mercado global. Estimándose que, a inicios de la segunda mitad del siglo XXI, la producción se tiene que duplicar y llegar a 50 millones de toneladas por año”. (“Más Allá del Socavón” Enrique Soto. 2026.)

EL CONGO PROHIBE EXPORTACIÓN DE CONCENTRADO DE COBRE

Asimismo, es importante resaltar que, el gobierno de la República Democrática del Congo -segundo mayor productor del cobre en el mundo, superando desde hace dos años a nuestro país- ha decidido recientemente tomar una medida soberana: Prohibir la exportación de concentrado de cobre y cobalto, con el propósito de fomentar el procesamiento nacional, camino a la industrialización; logrando, de tal manera, dar valor agregado a sus recursos naturales, incrementando sus ingresos, en beneficio de su población. Esa tendencia trascendental va a empezar a proliferar, en el mundo, con los países productores de minerales; principalmente de cobre. Tratando de sacar el mayor provecho a la oportunidad que se está dando en el mercado internacional, con los altos precios de los commodities. Demostrando capacidad de negociación, soberanía e independencia. Logrando con esas medidas nacionalistas salir del subdesarrollo y convertirse en un país desarrollado. Sacando ventaja de la oportunidad.

EL ORO ROJO PERUANO

En esa misma dirección, que avanza el Congo, nuestro país, el Perú, debe sacar provecho a esta brillante oportunidad que nos ofrece el mercado internacional de los commodities, con sus actuales altos precios; promoviendo la industrialización, generándoles valor agregado. Transformando las piedras en productos acabados. Principalmente el cobre; ya que el Perú cuenta con aproximadamente 100 millones de toneladas métricas (TMF) de reservas de cobre, según dio a conocer el Ministerio de Energía y Minas (MINEM). Teniendo en consideración que nuestro país es inmensamente rico en oro, cobre, plata, molibdeno, litio y otros metales críticos estratégicos que necesita urgente el mercado mundial. Inclusive, contamos con las tan apetecidas -por las potencias- de tierras raras. Imprescindibles para la transición energética.

Es un deber ineludible que tenemos los peruanos: Asumir este gran reto, de aprovechar esta gran oportunidad que poseemos, para acabar con la pobreza y alcanzar el desarrollo. Partiendo de la realidad, sostenemos que el Perú, actualmente, cuenta con una robusta cartera de 67 proyectos, con una inversión de 64 mil millones de dólares; siendo, el 70% correspondiente al cobre. Estos proyectos de ser ejecutados reducirían la pobreza en 14% para el 2031. Beneficiando a 16.6 millones de personas. Generando 3.9 millones de empleos. Teniendo en consideración que la minería es uno de los grandes motores que el Perú necesita para avanzar inexorablemente con rapidez hacia el desarrollo.

Es necesario reafirmar que el cobre, llamado actualmente, el Oro Rojo, es el principal metal de nuestra economía, que garantizaría el crecimiento sostenido, en la actual coyuntura. Constituyendo el 30% del total de las exportaciones del nuestro país; y el 45% del total de las exportaciones mineras. Por un valor de 28 mil 130 millones de dólares, al finalizar el año 2025.

Por todo ello, consideramos de suma importancia, ponerle total atención al corredor norte, de la emblemática región de Cajamarca, que hoy se muestra empobrecida, por haber descuidado tremendamente -de manera negligente- la explotación minera, que otrora le dio abundancia y bienestar, que no se ha sabido sostener. En tal sentido, es necesario, según estudios realizados por el MINEM, que poniendo en movimiento cuatro grandes yacimientos de esa estratégica jurisdicción, como: Conga, El Galeno, Michiquillay y La Granja, incrementaríamos, la producción del metal rojo, en 1 millón de toneladas, en nuestro país. Alcanzando una producción anual total de 4 millones de toneladas métricas. Recuperando nuestro segundo puesto como productores de cobre en el mundo; regresando a su lugar a El Congo. Y estando pisándole los talones a Chile. Siendo capaces de alcanzar al país del sur y hasta sobrepasarlo en producción de cobre, constituyéndose nuestro país en el N° 1, como productor mundial. Siempre y cuando, nos pongamos las pilas, en los próximos dos quinquenios, y logremos activar -como debe ser- el Corredor del Sur. Consolidándonos como líderes en el mundo, como productores de Oro Rojo.

SOUTHER COPPER INVERTIRÁ US $ 8,200 MILLONES

Teniendo conocimiento, que la empresa Souther Copper, a través de su CEO Raúl Jacob, anunció en su participación en Investor Day de la Bolsa de Valores de Lima, una inversión de US $ 8,200 millones, en el periodo 2026- 2033. Proyectando el crecimiento de su producción de 900 TMF, de cobre actualmente, a 1,600 millones de TMF, al 2033; poniendo en funcionamiento los yacimientos de Tía María (Arequipa); Los Chancas (Apurímac); Michiquillay (Cajamarca) y la construcción de una nueva fundición en Ilo. Sumando todo ello a la expansión que viene realizando Las Bambas, más el fortalecimiento de Quellaveco -que viene realizando un trabajo extraordinario, 100% digital- y otros yacimientos significativos que existen en la zona sur en etapa de preparación -en Arequipa, Moquegua y Tacna-  tranquilamente, en la siguiente década Perú sobrepasaría una producción de cobre de 5 millones de toneladas anuales. Teniendo en cuenta que el sur del país cumple un papel determinante como motor de desarrollo de esa macroregion.

Finalmente, es necesario remarcar, que todo ello será posible, si y solo si, el nuevo gobierno, logra coronar la tan ansiada estabilidad política, con trasparencia democrática y respeto a los derechos humanos. Acabando con la corrupción, con el crimen organizado, con la minería ilegal. Formalizando a la Pequeña Minería y Minería Artesanal, promulgando la ley MAPE. Asimismo, previniendo los conflictos sociales mineros con las comunidades alto andinas, desarrollando políticas de inclusión social, que las consideren como aliados estratégicos de los emprendimientos mineros en su zona de influencia, para que así, se generare la confianza, y el otorgamiento de la Licencia Social. Promoviendo una distribución justa y equitativa de los beneficios obtenidos a partir del negocio minero, que deben desarrollarse con los más altos estándares de seguridad y cuidado del medio ambiente. Con una fiscalización plena, donde participen Estado, empresa minera y comunidad. Haciendo observación a todos estos preceptos, considero que los negocios mineros y las relaciones sociales con las comunidades marcharan sobre ruedas.

Actuando con transparencia democrática y justicia social, el Perú saldrá adelante. ¡Este quinquenio es un reto y una oportunidad brillante! ¡No lo dejemos pasar, sin sacarle el mayor provecho!

(*) Periodista 

viernes, 14 de agosto de 2026

¿HACIA DÓNDE VA LA MINERÍA EN EL PERÚ?

 


Por: Enrique Soto Roca (*)

Los problemas fundamentaales que padece la minería en nuestro país, que impiden su crecimiento, sostenibilidad y desarrollo, merecen ser abordados en estos momentos en profundidad -con racionalidad, serenidad y objetividad- ; teniendo en consideración la nueva coyuntura política que estábamos viviendo, a partir del 28 de julio, que se instaló un nuevo gobierno en el Perú, con el propósito de dar solución inmediata a los neurálgicos problemas que padece nuestra nación, siendo uno de ellos, el quehacer extractivo.

La tarea, que tiene en sus manos la flamante administración gubernamental fujimorista, de Fuerza Popular, no va a ser fácil. Va a requerir de mucha habilidad profesional –por parte de sus operadores- en la maniobra política; intensidad y perseverancia en el diálogo, con la oposición; siendo flexibles en las negociaciones, con el propósito de alcanzar acuerdos positivos y consensos, sostenibles en el tiempo. Ya que el asunto -en el sector minero- es bastante complejo y espinoso.

En tal sentido, los partidos políticos que participaron en las últimas elecciones presidencial y congresal, no quisieron comprarse el pleito en campaña, presentando en sus programas de gobierno -respecto al sector - simples generalidades. Considerando que era una papa caliente, difícil de sostener, y poder salir airoso en los debates.

MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN

En el libro: “Más Allá del Socavón”, que se presentó el pasado 22 de mayo, en la librería “Vallejo”, de mi autoría, desarrollo, a lo largo de sus 222 páginas, distribuidas en cinco capítulos, los principales problemas cardinales que aquejan a la Industria Minera. Es un ensayo, de investigación científica social, que me entretuvo tres años consecutivos. Producido, con el propósito de promover el conocimiento y ampliar el debate sobre el sector minero. Considerado locomotora del desarrollo y crecimiento de la economía del país. Que contribuye con el 15% de PBI; el 65% del total de las exportaciones en el país, generando una Balanza Comercial positiva y el 20% de ingresos fiscales. Teniendo en cuenta que somos un país minero, con una potencia geología admirable, que nos convierte en líder de producción de minerales en el concierto mundial.

En el capítulo -del referido ensayo- donde discernimos sobre: Retos y Oportunidades de la Industria Minera en el Perú. Señalamos, que nuestro país no está aprovechando -como debería ser-, manifestando una desidia deshonrosa, el Nuevo Súper Ciclo Minero que está presentándose en el mundo, con altos precios de los minerales, que han alcanzado niveles record; jamás vista en la historia del quehacer extractivo en el Perú. ¿Por qué nuestros gobernantes tienen este comportamiento? ¿Es que acaso no les interesa el desarrollo y el progreso del país? Teniendo en consideración que tenemos una robusta cartera de 67 proyectos, con una inversión superior a 64 mil millones de dólares, siendo el 70% de cobre. El metal rojo, más codiciado -en estos momentos- globalmente, por el desarrollo vertiginoso de la transición energética, que tiene como objetivo la descarbonizacion del planeta. Es decir, el reemplazo de las energías fósiles de efecto invernadero, que contaminan el orbe, por energías limpias, renovables. Impulsando, de manera considerable la Inteligencia Artificial (IA), que requiere de la implementación de abundantes e inmensos centros de datos, que consumen grandes cantidades de cobre. Asimismo, el desarrollo babilónico de la industria automotriz eléctrica. Teniendo en cuenta que la fabricación de un auto eléctrico consume cuatro veces más cobre que la construcción de un vehículo a combustión. Teniéndose previsto -según los estudiosos- que para el 2030 habrán rodando por las pistas del mundo 250 millones de vehículos eléctricos, que generarán déficit de producción de cobre. También contribuyen a este relanzamiento energético mundial, la construcción masiva de turbinas eólicas y paneles solares, que se vienen implementando de manera abundante en todo el planeta. Sin mencionar la necesidad apremiante que tienen, de este mineral, las industrias militares y la carrera espacial, que ha empezado a despertar una competencia descomunal por las grandes potencias que se disputan la supremacía del mundo. Queriendo tomar posesión de la Luna, y llegar a conquistar el planeta Marte. Generándose una revolución tecnológica en el mundo, que está cambiando radicalmente nuestro modo de vivir.

PERÚ DEBE LIDERAR PRODUCCIÓN DE COBRE

Siendo nosotros, el Perú, el llamado a liderar la producción del metal rojo. Constituyéndose este objetivo nacional en un reto irrenunciable. Superando -sin lugar a dudas- a Chile; convirtiéndonos en el primer productor mundial. Tenemos la suficiente capacidad geológica y los recursos humanos necesarios para lograr esa gran meta. Poniendo en movimiento y construcción -en los próximos diez años, empezando ahora mismo- nuevos yacimientos paralizados que están esperando, y manteniendo activos los ya existentes. Promoviendo -a gran escala- la exploración (cuya inversión privada ha empezado a crecer) de manera agresiva. Debiendo empezar, de manera urgente, con el corredor norte del país, donde poniendo en actividad esas minas que existen en esa jurisdicción de Cajamarca (que son alrededor de cuatro, con una inversión de 18 mil millones de dólares) incrementaríamos, fácilmente, nuestra producción en 1 millón de toneladas de cobre, subiendo, nuestra producción total a 4 millones de toneladas anuales. Lo que nos falta, debiéndole poner a ello suma atención, es ver la manera como atraemos esos grandes capitales que desean ardientemente invertir en nuestro país. Ya que, sin inversión privada, difícilmente habrá progreso. Promoviendo el empleo y el consumo interno, mejorando las condiciones de vida de la población. Necesitamos, en tal sentido, inversión privada en grande, de manera ambiciosa, para garantizar el crecimiento. Para ello estamos obligados a desarrollar una estrategia audaz, realizando -de manera inmediata- reformas profundas en el sector extractivo. Generando una moderna legislación, que nos permita arribar a un sólido Estado de Derecho, que genere confianza en los inversionistas, con regla claras, precisas y estables, que tengan como base la defensa de la soberanía y el bienestar general.

REFORMAS URGENTES EN EL SECTOR MINERO

Para lograr todo ello, necesitamos, como lo decimos claramente -directo, sin medias tintas- en el ensayo que hemos publicado: Mas Allá del Socavón. Hacer ajustes severos, es decir, reformas profundas en el sector, haciendo una revisión exhaustiva a la Ley General de Minería, (que ya está siendo considerada obsoleta) que permita, acabar con la permisología, reordenando radicalmente el sector; que redunda en trámites y licencias abundantes, engorrosas e innecesarias que obstaculizan el avance. Deteniendo y atentando contra el progreso de nuestros pueblos. Eso se debe corregir de manera urgente. Sin que se disminuyan los estándares internacionales de producción, que garanticen la defensa, el cuidado del medio ambiente y la seguridad pública. Asimismo, es apremiante, poner en marcha la Ventanilla Única Digital. Es decir, necesitamos, agilizar la burocracia, manifestando eficiencia en la administración estatal. Para ello, es súper necesario la digitalización. Creando una organización publica más efectiva, ágil y moderna.

ACABAR CON LA MINERÍA ILEGAL

Por otra parte, es necesario para garantizar estabilidad y crecimiento del sector minero en el Perú, acabar con la minería ilegal. Aquella que depreda bosques (con tala indiscriminada de árboles, que no logran reponer) contamina y envenenando los ríos, atentando contra la flora y la fauna silvestres, de las jurisdicciones donde opera. Poniendo en jaque a Reservas Naturales y ecosistemas. Poniendo en peligro la salud de la población y la integridad territorial. Además, esta actividad delincuencial debe ser combatida, hasta su exterminio, ya que promueve el trabajo infantil, la trata de personas, el robo, el secuestro, la extorsión y el sicariato. Creando violencia, desolación y muerte. Generando el caos; imponiendo la inestabilidad económica y social de nuestros pueblos.

ADIÓS A LOS CONFLICTOS SOCIALES MINEROS

Otro problema de singular trascendencia en el quehacer extractivo en nuestro país, que obliga cerrar brechas sociales, son los conflictos sociales mineros, que se generan con las comunidades altoandinas. A partir de que no hay una participación activa entre Estado, empresa privada minera y comunidades. Promoviendo el desarrollo de una política pública proactiva de inclusión social, que promueva el diálogo permanente y la comunicación asertiva de manera transparente, direccionada por comunicadores profesionales. Manteniéndolos informados de todos los trabajos mineros que hacen y/o pretenden hacer en sus jurisdicciones. Eso genera confianza y abre puertas, manteniendo la armonía en sus relaciones.

Asimismo, las comunidades altoandinas, deben ser consideradas como aliados estratégicos de los inversionistas mineros. Compartiendo beneficios de manera justa y equitativa. Hay que tener entendido, que muchas injusticias se han cometido con nuestros pueblos a lo largo de la historia, por lo que los comuneros sienten mucha desconfianza, que solamente se supera con la transparencia. Siendo necesario para tal efecto, instalar mesas de diálogo, levantando actas de compromisos, y cumpliendo fielmente con lo acordado. Ganándose te tal forma la confianza. Generando armonía y una convivencia pacífica. Previniendo, de tal manera, los conflictos.

¿QUÉ HACER CON LA MINERÍA ARTESANAL Y DE PEQUEÑA ESCALA?

Por otra parte, nos preguntamos: ¿Qué hacer con la Minería Artesanal y de Pequeña Escala? Existen, más de 500 mil mineros de procedencia ancestral, que se movilizan a lo largo de la Cordillera de los Andes, marginados económicamente, excluidos de la formalidad, alejados del Estado y del orden constitucional, picando los cerros en busca del mineral, y luchando por su formalización. Estos trabajadores son producto de la desocupación y la falta de empleo digno en el país, que se han visto en la necesidad de conquistar la falda de los cerros abriendo socavones para poder sobrevivir. Habiéndose constituido en estos últimos años en un problema grave para la estabilidad política del país. Han crecido enormemente -en los últimos años- a partir del incentivo que están obteniendo con los altos precios de los minerales. Teniendo la nueva administración gubernamental -presidida por Keiko Fujimori- la obligación de resolver este grave problema en los próximos meses de manera urgente, logrando promulgar la tan ansiada Ley MAPE, teniendo entendido que el REINFO, vence el 31 de diciembre del presente año. De no darse la Ley, sostenemos, solo hay dos opciones: 1) Ampliar la vigencia del Reinfo y 2) suspender el Reinfo, declarándose ipso facto, a todos los mineros en proceso de formalización, ilegales. De darse la segunda opción, sería el peor gran error que podría cometer el gobierno. Generándose el caos, que daría pie a una convulsión social en todo el país, de consecuencias imprevisibles. En tal sentido, la situación es muy delicada, a pesar que las presidencias de las comisiones de Energía y Minas, ha recaído en manos de la oposición en ambas cámaras, tanto, de Senadores como de Diputados; el futuro de miles de mineros artesanales y de la estabilidad minera del país dependerá de la madurez política como se conduzca el debate en ambas cámaras.

Finalmente, sostenemos, que es fundamental, encarar, de manera urgente, la resolución de los graves problemas que aquejan al sector extractivo; garantizando, de tal manera, el crecimiento económico de la nación, el bienestar general y promoviendo la institucionalidad democrática; base fundamental del desarrollo y progreso de los pueblos.

(*) Periodista.