sábado, 5 de septiembre de 2026

APROVECHAR DEMANDA DE MINERALES CRÍTICOS


Por: Enrique Soto (*)

El Perú es un país bendecido, con una potencia geológica extraordinaria, que no la tiene ninguna otra nación en el mundo. Poseemos en abundancia -en la profundidad de nuestras cordilleras- todos los minerales críticos que el mercado global está demandando en estos momentos; principalmente, el cobre y el litio. Sin embargo, la desidia e indiferencia de nuestros gobernantes, parecen no estar interesados en aprovechar esta brillante oportunidad que se nos está presentando en el mercado internacional, para crecer económicamente y desarrollarnos como nación, de manera sostenida, con los altos precios de los metales.

Para avanzar, de manera decidida -lo decimos con claridad y precisión-, con el propósito de sacarle el mayor provecho a la gran demanda mundial de minerales críticos -que nosotros podemos exportar-, fortaleciendo el desarrollo y crecimiento del sector extractivo; es necesario y urgente, desarrollar una lucha frontal, de manera inmediata, contra el crimen organizado; una lacra de bandidos, fuertemente armados, que controlan territorios en el país y aterrorizan a la población; promoviendo robos, asesinatos, secuestros, extorsiones, trata de personas, violencia y caos. Ahuyentando, de tal manera, la inversión privada; capital necesario para financiar los grandes proyectos mineros que están paralizados. Y esta lucha frontal contra estas bandas de asesinos solo la podemos ganar desarrollando e implementando Inteligencia. No hay otra forma eficaz. Intersectando, con el uso de tecnología avanzada, las comunicaciones a los extorsionadores e infiltrando con agentes capaces y entrenados -que los tenemos- las organizaciones de los malhechores.

PROMOVER UN SHOCK DE INVERSIONES

Asimismo, es de suma importancia, la implementación de un shock de inversión pública, enfocados en los mega proyectos (como las Líneas 3 y 4 del Metro del Lima, el Anillo Vial Periférico y la tan ansiada Nueva Carretera Central, solo por mencionar algunas de las más importantes obras, que contribuirán al mejoramiento de nuestra alicaída infraestructura) para -de tal manera- promover una generación de empleo masivo digno y sostenido, sacando adelante grandes obras públicas, a nivel nacional, que están paralizadas; cerrando brechas sociales y de infraestructura. Generando de tal forma confianza en la población, promoviendo la gobernabilidad, la estabilidad política, el diálogo democrático; buscando consensos con la oposición, de manera tolerante. Dejando atrás la tiranía, dictadura y la prepotencia; tratando de incentivar la participación ciudadana. Desarrollando políticas púbicas inclusivas, que permitirán consolidar nuestras endebles instituciones.

EL NUDO GORDIANO DE LA MINERÍA

Dándonos cuenta que los problemas cardinales que padece el sector minero, no son solo económicos, jurídicos y sociales; sino, principalmente, políticos. Entender eso es básico y fundamental. Esto nos obliga hacer un diagnóstico profundo de la realidad minera en el país, que nos permita implementar profundas reformas en el sector extractivo, que conlleven a la elaboración de una nueva Ley General de Minería. Así como la promulgación de la Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala (Ley MAPE). Integrando, de tal manera, a más de 500 mil pequeños mineros artesanales a la formalidad. Como lo sostiene el exministro de Energía y Minas Jorge Montero: «No hay ninguna posibilidad de crecer (…) si antes no se integra rentablemente la minería de pequeña escala con la cadena de valor minera y se neutraliza (…) las actividades ilegales». Llamándolo a este neurálgico problema «el nudo gordiano de la minería».

En tal sentido, creemos, que el debate -sobre el quehacer minero- en el Nuevo Congreso de la República, por parte de la Representación Nacional será intenso. Principalmente en la Comisión de Energía y Minas de la Cámara de Diputados donde se inicia, debiendo ser zanjada por la Cámara de Senadores, después de un profundo análisis reflexivo.

En medio de estas grandes adversidades que tenemos por resolver en la minería peruana, debemos seguir avanzando con mucha creatividad, innovación e imaginación, tratando de acelerar el proceso de desarrollo de proyectos mineros que tenemos paralizados. Trabados por la inoperancia de la burocracia parasitaria enquistada en el Estado. Siendo necesario impulsar estos proyectos, principalmente, el cobre, con una cartera que sobrepasa los 40 mil millones de dólares de inversión -en cartera- en el metal rojo. Capaz de impulsar la creación de empleo formal. Amenguando la pobreza, estimulando el consumo interno.

Se tiene entendido que la minería, en nuestro país, juega un papel importantísimo en el crecimiento y sostenimiento de la economía nacional. Por su gran capacidad de generar empleo directo e indirecto. Por cada puesto de trabajo que crea el sector extractivo, se reproducen ocho puestos de trabajo de manera indirecta. ¡Nada despreciable! Quedando demostrado, la contribución decisiva para disminuir significativamente la pobreza. Como ha ocurrido en Apurímac, con el proyecto Las Bambas. En menos de 10 años, se disminuyó la pobreza en 50%.

Queda claro, para evitar malos entendidos, por algunos interesados antimineros. Acelerar el desarrollo de los proyectos mineros, principalmente, emblemáticos, en nuestro país, no significa de ninguna manera se rebaje los estándares ambientales y de seguridad, estipulados internacionalmente. El cumplimiento obligatorio del ESG, que regula el medio ambiente, la responsabilidad social y la gobernanza corporativa, es imperativo e imprescindible. Siendo nuestro deseo aprovechar la demanda creciente, que existen en el mercado global, de los minerales críticos, principalmente el cobre y el litio, que nosotros lo poseemos.

Siendo necesario -para tal efecto- recuperar los índices de producción e inversión y crecimiento del PBI que tuvimos durante el Boom minero que vivimos la década pasada (2004- 2013). En ese periodo se duplicó la producción del cobre, en el país. La inversión privada alcanzó los 9 mil millones de dólares anuales (actualmente, apenas logramos los US $ 5,000 millones anuales). La pobreza -a nivel nacional-  disminuyó en un 50%; Bajando de 40% en el que estábamos al comienzo del Boom, a un 20%, al finalizar (en estos momentos estamos alrededor del 29%, unos 10 millones de pobres aproximadamente, y una clase media en riesgo de ser empobrecida). El PBI, en promedio alcanzó un crecimiento del 6%. anual ¡Algo extraordinario! Índices económicos que estamos obligados a recuperar en esta nueva ola que se nos presenta en el mercado mundial, y quizá sea la última que tengamos en nuestra historia republicana. ¡No la dejemos pasar! Siendo urgente y necesario aprovecharla al máximo, la gran demanda que tienen los países industrializados de minerales críticos.

ES HORA DE ACTUAR

Siendo necesario dejar a un lado los discursos demagógicos y actuar. En esa dirección de audacia y desafío, Jorge León Benavides, CEO y fundador del Grupo Digamma: «Rumbo Minero»; promotor de Expomina Perú, sostiene enfáticamente: «Perú podría duplicar su inversión privada minera y alcanzar US$ 10,000 millones anuales, siempre y cuando logre destrabar importantes proyectos que están paralizados, simplificar procedimientos y generar mayor predictibilidad para las inversiones». Siendo conveniente, asimismo, actualizar la normatividad del sector, reducir la burocracia y fortalecer la seguridad jurídica. Avanzando en la formalización y trazabilidad de la actividad minera.

ALIANZA REGIONAL ESTRATEGICA SUDAMERICANA

Finalmente, sostenemos, que es un acto de singular importancia y trascendencia histórica, para aprovechar al máximo nuestros recursos mineros, que las hermanas repúblicas de Perú, Chile, Argentina y Bolivia, hayan sellado, una alianza regional estratégica, en Sudamérica, para potenciar el suministro de nuestros minerales, suscribiendo en Santiago una declaración conjunta para promover inversiones responsables, cooperación técnica y cadenas de suministros más sólidas.

El bloque regional recientemente constituido podría llegar a generar una producción anual, de más del 50% del cobre que se necesita en el mundo. Comprometiéndose a desarrollar una “Visión Estratégica Compartida”.

Hay que tener en consideración, que nuestro país suscribió el año pasado (2025) un Memorando de Entendimiento con la República de Chile, sobre asuntos mineros. Documento que sirve de referencia para profundizar la integración regional.

Por otra parte, esta alianza de países sudamericanos, se compromete a buscar asistencia tecnológica y financiera ante organismos multilaterales, para respaldar proyectos vinculados con minerales estratégicos. También, desarrollará formación de Capital humano en ámbitos como: Geología, regulación, fiscalización y diseño de políticas públicas mineras.

(*) Periodista