El cobre se ha convertido en el
mercado global en el nuevo Oro Rojo. Cuya demanda abrumadora en el mundo -por
parte de los países industrializados- ha impulsado vertiginosamente el
crecimiento de su precio; alcanzando máximos históricos, que bordean
actualmente los US $ 6,73 la libra y alrededor de US $ 14, 500 la Tonelada
Métrica, en la Bolsa de Metales de Londres, donde se cotiza este codiciado
metal. Y, según los analistas y estudiosos de la fluctuación del precio de
dicho metal, este seguirá creciendo de manera imparable.
¿A qué se debe esta gran ola mundial
incontenible del alza del valor económico del metal rojo? Sencillamente, a que
el cobre se está convirtiendo en un bien escaso en el mundo. Debido a que han
empezado a disminuir los mega yacimientos de este metal, que existían -de
manera sostenible- en décadas pasadas.
Impidiendo de tal manera la atención adecuada de la demanda que exige el
mercado mundial actual. Habiendo aumentado el consumo global de manera
acelerada, debido al desarrollo vertiginoso de las Industrias tecnológicas, que
avanzan a pasos agigantados, promoviendo el proceso de la Transición Energética,
cambiando radicalmente la matriz de la producción industrial mundial.
Impulsando la electricidad, con el propósito de utilizar energías limpias,
renovables; dejando de lado las energías contaminantes de efecto invernadero,
para lograr descarbonizar el planeta y contener el calentamiento global.
Creando gigantescos complejos de paneles solares y turbinas eólicas.
Significando todo esto la promoción de la Industria Automotriz eléctrica y la
Inteligencia Artificial (IA); dos actividades industriales que consumen
ingentes cantidades de cobre. La primera, para la fabricación de sus vehículos,
que necesitan cuatro veces más cobre que la construcción de un auto a
combustión. Y la segunda, en la implementación, a gran escala, de sus Centros
de Datos; que se construyen por miles en el mundo. Asimismo, incrementa el
consumo del oro rojo, la demanda de la industria bélica; ya que las grandes
potencias, no solo EEUU, China y Rusia, sino también, los países de Europa, han
incrementado gigantescos presupuestos para su defensa y actividad militar.
EL PRECIO DEL COBRE SEGUIRÁ
SUBIENDO
Por tal motivo, el precio del
cobre seguirá en alza en los próximos años, debido al déficit en la oferta, en
comparación a la demanda; déficit que empezará a crecer de manera
significativa, gradualmente, en los próximos años, sino se logra incrementar,
de manera significativa, la producción mundial. En tal sentido, el Banco de
Inversión Morgan Stanley, sostiene que este año 2026, harán falta para
satisfacer la demanda global 500 mil TM del metal rojo.
Por otra parte, estudiosos de la
materia, sostienen que al 2040 se proyecta que la demanda supere tremendamente
a la oferta por un amplio margen. Calculándose -con gran preocupación- que el
déficit podría alcanzar los 10 millones del TM. Algo extremadamente preocupante
para el desarrollo y crecimiento económico internacional. Por lo que Financial
Times, sentencia -con razón- que el mundo está avanzando aceleradamente hacia
una escasez del cobre, que significaría un grave “riesgo sistémico” para el
futuro de la economía global.
Por otro lado, según, Carlos
Cotera, gerente de la empresa minera Antapaccay, en una exposición realizada en
la II Conferencia de Cobre, de la Feria Minera Mundial EXPOCOBRE 2024, sostuvo
enfáticamente, con visión de futuro, que “la Industria Minera no está preparada
para la demanda mundial del cobre en el año 2050. A pesar que en los últimos 20
años la producción del mineral se triplicó, esta aún no es suficiente para
satisfacer la necesidad imperiosa que tiene el mercado global. Estimándose que,
a inicios de la segunda mitad del siglo XXI, la producción se tiene que
duplicar y llegar a 50 millones de toneladas por año”. (“Más Allá del Socavón”
Enrique Soto. 2026.)
EL CONGO PROHIBE EXPORTACIÓN DE
CONCENTRADO DE COBRE
Asimismo, es importante resaltar
que, el gobierno de la República Democrática del Congo -segundo mayor productor del
cobre en el mundo, superando desde hace dos años a nuestro país- ha decidido
recientemente tomar una medida soberana: Prohibir la exportación de concentrado
de cobre y cobalto, con el propósito de fomentar el procesamiento nacional,
camino a la industrialización; logrando, de tal manera, dar valor agregado a
sus recursos naturales, incrementando sus ingresos, en beneficio de su
población. Esa tendencia trascendental va a empezar a proliferar, en el mundo,
con los países productores de minerales; principalmente de cobre. Tratando de
sacar el mayor provecho a la oportunidad que se está dando en el mercado
internacional, con los altos precios de los commodities. Demostrando capacidad
de negociación, soberanía e independencia. Logrando con esas medidas
nacionalistas salir del subdesarrollo y convertirse en un país desarrollado.
Sacando ventaja de la oportunidad.
EL ORO ROJO PERUANO
En esa misma dirección, que
avanza el Congo, nuestro país, el Perú, debe sacar provecho a esta brillante
oportunidad que nos ofrece el mercado internacional de los commodities, con sus
actuales altos precios; promoviendo la industrialización, generándoles valor
agregado. Transformando las piedras en productos acabados. Principalmente el
cobre; ya que el Perú cuenta con aproximadamente 100 millones de toneladas
métricas (TMF) de reservas de cobre, según dio a conocer el Ministerio de
Energía y Minas (MINEM). Teniendo en consideración que nuestro país es
inmensamente rico en oro, cobre, plata, molibdeno, litio y otros metales
críticos estratégicos que necesita urgente el mercado mundial. Inclusive, contamos
con las tan apetecidas -por las potencias- de tierras raras. Imprescindibles
para la transición energética.
Es un deber ineludible que
tenemos los peruanos: Asumir este gran reto, de aprovechar esta gran
oportunidad que poseemos, para acabar con la pobreza y alcanzar el desarrollo.
Partiendo de la realidad, sostenemos que el Perú, actualmente, cuenta con una
robusta cartera de 67 proyectos, con una inversión de 64 mil millones de
dólares; siendo, el 70% correspondiente al cobre. Estos proyectos de ser
ejecutados reducirían la pobreza en 14% para el 2031. Beneficiando a 16.6
millones de personas. Generando 3.9 millones de empleos. Teniendo en
consideración que la minería es uno de los grandes motores que el Perú necesita
para avanzar inexorablemente con rapidez hacia el desarrollo.
Es necesario reafirmar que el
cobre, llamado actualmente, el Oro Rojo, es el principal metal de nuestra
economía, que garantizaría el crecimiento sostenido, en la actual coyuntura.
Constituyendo el 30% del total de las exportaciones del nuestro país; y el 45%
del total de las exportaciones mineras. Por un valor de 28 mil 130 millones de
dólares, al finalizar el año 2025.
Por todo ello, consideramos de
suma importancia, ponerle total atención al corredor norte, de la emblemática
región de Cajamarca, que hoy se muestra empobrecida, por haber descuidado
tremendamente -de manera negligente- la explotación minera, que otrora le dio
abundancia y bienestar, que no se ha sabido sostener. En tal sentido, es
necesario, según estudios realizados por el MINEM, que poniendo en movimiento
cuatro grandes yacimientos de esa estratégica jurisdicción, como: Conga, El
Galeno, Michiquillay y La Granja, incrementaríamos, la producción del metal
rojo, en 1 millón de toneladas, en nuestro país. Alcanzando una producción
anual total de 4 millones de toneladas métricas. Recuperando nuestro segundo
puesto como productores de cobre en el mundo; regresando a su lugar a El Congo.
Y estando pisándole los talones a Chile. Siendo capaces de alcanzar al país del
sur y hasta sobrepasarlo en producción de cobre, constituyéndose nuestro país
en el N° 1, como productor mundial. Siempre y cuando, nos pongamos las pilas,
en los próximos dos quinquenios, y logremos activar -como debe ser- el Corredor
del Sur. Consolidándonos como líderes en el mundo, como productores de Oro
Rojo.
SOUTHER COPPER INVERTIRÁ US $
8,200 MILLONES
Teniendo conocimiento, que la
empresa Souther Copper, a través de su CEO Raúl Jacob, anunció en su participación
en Investor Day de la Bolsa de Valores de Lima, una inversión de US $ 8,200
millones, en el periodo 2026- 2033. Proyectando el crecimiento de su producción
de 900 TMF, de cobre actualmente, a 1,600 millones de TMF, al 2033; poniendo en
funcionamiento los yacimientos de Tía María (Arequipa); Los Chancas (Apurímac);
Michiquillay (Cajamarca) y la construcción de una nueva fundición en Ilo.
Sumando todo ello a la expansión que viene realizando Las Bambas, más el
fortalecimiento de Quellaveco -que viene realizando un trabajo extraordinario,
100% digital- y otros yacimientos significativos que existen en la zona sur en
etapa de preparación -en Arequipa, Moquegua y Tacna- tranquilamente, en la siguiente década Perú sobrepasaría
una producción de cobre de 5 millones de toneladas anuales. Teniendo en cuenta
que el sur del país cumple un papel determinante como motor de desarrollo de
esa macroregion.
Finalmente, es necesario remarcar,
que todo ello será posible, si y solo si, el nuevo gobierno, logra coronar la
tan ansiada estabilidad política, con trasparencia democrática y respeto a los
derechos humanos. Acabando con la corrupción, con el crimen organizado, con la
minería ilegal. Formalizando a la Pequeña Minería y Minería Artesanal,
promulgando la ley MAPE. Asimismo, previniendo los conflictos sociales mineros
con las comunidades alto andinas, desarrollando políticas de inclusión social,
que las consideren como aliados estratégicos de los emprendimientos mineros en
su zona de influencia, para que así, se generare la confianza, y el
otorgamiento de la Licencia Social. Promoviendo una distribución justa y
equitativa de los beneficios obtenidos a partir del negocio minero, que deben
desarrollarse con los más altos estándares de seguridad y cuidado del medio
ambiente. Con una fiscalización plena, donde participen Estado, empresa minera
y comunidad. Haciendo observación a todos estos preceptos, considero que los
negocios mineros y las relaciones sociales con las comunidades marcharan sobre
ruedas.
Actuando con transparencia
democrática y justicia social, el Perú saldrá adelante. ¡Este quinquenio es un
reto y una oportunidad brillante! ¡No lo dejemos pasar, sin sacarle el mayor
provecho!
(*) Periodista






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