jueves, 14 de mayo de 2026

Entrevista. EN FRECUENCIA. Radio Santa Rosa

Mi profundo agradecimiento al periodista y escritor, Richard Morris, por la entrevista en el programa EN FRECUENCIA por Santa Rosa Radio/Tv. Gracias por el valioso espacio para presentar mi libro «MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN. Retos y Oportunidades de la Industria Minera en el Perú», permitiéndome llegar a muchas personas y abrir un diálogo importante sobre la industria minera, no solo como motor económico del país, sino también como una actividad estrechamente vinculada con desafíos sociales, institucionales, tecnológicos y territoriales. 

 

MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN. Retos y Oportunidades de la Industria Minera en el Perú


PRESENTACIÓN DEL LIBRO: «MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN. Retos y Oportunidades de la Industria Minera en el Perú»

📅 VIERNES 22 DE MAYO
🕞 6.45 pm.
📌 LIBRERÍA VALLEJO. Av. Camino Real 1119. San Isidro


 

viernes, 8 de mayo de 2026

«MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN. Retos y Oportunidades de la Industria Minera en el Perú»

Con el propósito de contribuir y enriquecer el debate del quehacer minero en el país, aportando un granito de arena, muy pronto será presentado el libro: «MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN. Retos y Oportunidades de la Industria Minera en el Perú», de nuestra autoría.

La producción del ensayo, demandó tres años de investigación. En los cinco capítulos, se ha desarrollado los problemas neurálgicos que actualmente están en debate en el quehacer minero. Poniendo énfasis a retos y oportunidades que ofrece el sector extractivo en el Perú.  

Describimos la grandeza geológica que tenemos como país minero, líder mundial en el concierto de naciones productoras de minerales. Con capacidad -si así lo decidimos- de convertirnos en un país desarrollado.

Planteamos la necesidad del diálogo y la inclusión social con las comunidades alto andinas de influencia minera, para superar los conflictos y obtener la Licencia Social.

Desarrollamos un análisis profundo sobre la minería ilegal y el crimen organizado, dando referencias precisas sobre este flagelo, que ahuyenta las inversiones mineras, impidiendo el crecimiento del sector, y por tanto el desarrollo de la nación.

Aportamos al debate, como una contribución decisiva, sobre el desarrollo de la tecnología minera, que ha revolucionado el sector; explicando cómo esta contribuye en el crecimiento y fortalecimiento; dándole sostenibilidad al quehacer extractivo en el país.

Asimismo, explicamos, el rol estratégico y protagónico que viene desarrollando la Minería Artesanal y de Pequeña Escala, creyendo firmemente en la necesidad de trabajar por su formalización, a través de la creación y su implementación de la Ley Mape. Precisando en detalle la diferencia que existe entre un minero informal y un minero ilegal. Mientras que el primero es un trabajador que lucha por su pan, el segundo es un delincuente. Siendo claros, precisos y contundentes en el análisis. Convencidos en la implementación de la Justicia social.

Por otra parte, tratamos de romper el mito que la agricultura y la minería son actividades económicas incompatibles. Algo totalmente fuera de contexto. Ya que, sostenemos, que ambas actividades se han desarrollado ancestralmente en nuestro país, sin ningún problema. Y se siguen desarrollando en armonía. Corroborando lo dicho con casos concretos, que explicamos puntualmente, dejando en una posición incómoda a los antimineros, que atentan contra el progreso de nuestra nación.

Finalmente, sostenemos, que este libro no hubiera podido ver la luz sino hubiera sido por el apoyo de connotadas personalidades y amigos sinceros que pujaron por su publicación.

Nuestro infinito agradecimiento a Jamie Ian Morton, destacado asesor financiero de la banca internacional de commodities, quien tuvo la gentileza de promover esta investigación, escribiendo un brillante prólogo para «MÁS ALLÁ DEL SOCAVÓN». Reflexiones profundas, sentidas y humanas que sintetizan el contenido del libro.

A Miguel Ángel Soto, Abogado, especialista en proyectos mineros y medio ambiente, socio del estudio Philippi Prietocarrizosa Ferrero DU & Uría.

A Claudia del Pozo, especialista en gestión social de comunidades, ex gerente del programa social minero de Quellaveco «Moquegua Emerge».

Asimismo, queremos agradecer al centro minero artesanal de Secocha, Arequipa, por su gran participación en este trabajo de investigación. Y a sus grandes líderes: Omar Montalvo, Mario Zárate, Simón Quispe y Merardo Colque.

Por otra parte, queremos dar las gracias a Máximo Franco Bequer, presidente de CONFEMIN-PERÚ y a Ismael Palomino, Coordinador Nacional, por habernos permitido acercarnos a la organización de pequeños productores mineros, dándome una singular acogida.

A Marleny Arminta Valencia, consejera regional por Arequipa, del Gobierno Regional de Arequipa, quien pudo guiarnos en nuestras investigaciones en la Ciudad Blanca.

Al ingeniero, economista de minerales, Rubén Arratia Barrantes, Director de Wood Mackenzie, Londres, con quien pudimos conversar en extenso sobre el contenido de este libro.

A todos ellos nuestra sincera gratitud y profundo agradecimiento.

 

viernes, 9 de enero de 2026

EL FUTURO DE LA MINERÍA EN EL PERÚ

 

Por: Enrique Soto Roca (*)

El superciclo minero que se está presentando en el mercado mundial, con sus altos precios a los commodities, avanza vertiginosamente como un tren bala, demandando minerales críticos de manera urgente; para satisfacer las necesidades globales de la transición energética, que exige energías renovables, limpias, no contaminantes, para descarbonizar el planeta; electrificación del transporte; desarrollo de la Inteligencia Artificial (implementando centro de datos). Así como desarrollar la atención a la defensa de las naciones, principalmente industrializadas, aumentando considerablemente el gasto militar global. Sin embargo, el Perú, a pesar de ser un país líder mundial en producción de minerales estratégicos, reconocido globalmente como tal, no está actuando, con determinación y audacia, en la medida de las circunstancias que el mercado internacional lo requiere, tratando de sacarle provecho a la coyuntura estructural que se ha presentado, con este nuevo boom de minerales. 

¿Por qué está sucediendo esta situación de indiferencia deplorable en el país? ¿Que nos impide aprovechar estas circunstancias favorables que se presentan en el mercado global, poniendo en marcha proyectos mineros paralizados? ¿Porque no actuamos con rapidez y eficiencia, incrementando vertiginosamente nuestra capacidad competitiva? Tratando de impedir que otros países de la región, como Chile, Argentina, Bolivia, Colombia nos arrebaten ese rol protagónico que por derecho ancestral nos corresponde. Ya que somos un país andino eminentemente minero y agrícola. Actividades económicas que nuestros pueblos han desarrollado históricamente durante muchos siglos, con singular éxito; siendo reconocidos en todo el planeta. Teniendo siempre presente, que el Tahuantinsuyo, fue una de las civilizaciones más desarrolladas en el mundo; jamás vista en la historia de la humanidad. Grandes mineros y agricultores por excelencia fueron nuestros antepasados. Esa rica historia milenaria -de desarrollo económico- tenemos que replicarla.

SACUDIRNOS DEL LETARGO, ES HORA DE ACTUAR

En tal sentido, es necesario y urgente sacudirnos del letargo, que nos tiene sumergidos en una parálisis recurrente, que está impidiendo el desarrollo y crecimiento de nuestra economía, en un momento propicio y favorable para la consolidación y fortalecimiento de manera sostenible de nuestro sector extractivo. Teniendo entendido -en ello todos coincidimos- que nuestra minería es nuestro principal pilar del desarrollo estratégico de nuestro país. No debemos desaprovechar esta gran oportunidad que nos ofrece el mundo, para afirmarnos como un verdadero país minero de mucho arraigo.

Esto significa que debemos de ponernos a trabajar de manera inmediata, ¡manos a la obra!, en el desarrollo y la implementación de un Plan Estratégico Minero Nacional, que nos permita destrabar proyectos neurálgicos de oro, cobre y plata, metales críticos, que tenemos en cartera, pero que están abandonados esperando por años el inicio de construcción, operación y producción. A pesar que el año pasado se avanzó en la construcción de dos nuevas minas: Una de oro, San Gabriel, en la región Moquegua y otra de cobre, Tía María, en la región Arequipa. (Teniendo en consideración que esta última está avanzando muy lentamente, debido a opositores antimineros que se oponen de manera necia y tozuda al progreso y desarrollo de la nación. Habiendo quedado demostrado que dicho proyecto no significa ningún peligro contra el impacto medio ambiental. Habiendo un compromiso de utilizar en la producción minera agua desalinizada del mar, y no la de los ríos de la zona, que es utilizada para consumo humano y para la agricultura). Consideramos, sin embargo, que estos acontecimientos, sin dejar de ser importantes, aún no son suficientes. Siendo un pequeño avance. Mas no para sentirnos victoriosos, ya que tenemos condiciones muy favorables para realizar eventos mayores, que tengan gran impacto en el mercado global. Que permitan atraer capitales internacionales de inversión privada en gran escala. Catapultando al Perú como un verdadero país líder en producción minera en todo el mundo.

PROMOVAMOS LA PRODUCCIÓN DE COBRE

Creemos, asimismo, de manera decidida y racional, que nuestro mayor impulso estratégico debe estar centrado, como nación, en poner en marcha nuestro gran portafolio en materia de cobre que tenemos en el país; que supera una inversión de más de 50 mil millones de dólares. Eso sí que sería una acción, positiva demoledora de impacto internacional. Ya que su desarrollo, de estos proyectos, permitiría duplicar la producción anual del metal rojo, que el año pasado 2025, cerró en 2 millones 800 mil toneladas finas. Ocupando el tercer puesto en el mundo como productores de cobre. No habiendo podido recuperar nuestro segundo lugar que nos corresponde. Además, este operativo gigantesco, que debe empezar a construirse en el país, permitiría crear más de 100 mil puestos de empleo directo de calidad. Quedando demostrado lo que sostiene Víctor Gobitz, Presidente de Quilla Resources: «El desarrollo pleno del potencial minero reducirá la pobreza a menos de dos dígitos, creará empleos de mayor productividad y permitirá la integración del país, a través de más corredores económicos alto andinos y costeros» («Minería: Balance y Perspectivas». El Comercio 31/12/25).

Impulsar la producción sostenida de minerales críticos, como oro, cobre, plata, litio, molibdeno, entre otros, que están siendo tremendamente demandados en el mercado global, es de suma importancia y trascendencia para el futuro de la minería en el Perú. Garantizando, de manera efectiva, su desarrollo y crecimiento económico. Así como, es de singular importancia, ponerle gran atención a la exploración de tierras raras; materias primas estratégicas y de gran importancia para el crecimiento y sostenimiento de las economías de los grandes países industrializados. Nosotros -de manera privilegiada- tenemos esas materias primas en nuestro suelo, habiendo sido bendecidos tremendamente por nuestra madre naturaleza. Recursos imprescindibles en la actualidad para el desarrollo de la innovación y desarrollo de las tecnologías de vanguardia que están marcando la economía del futuro.

Si bien es cierto que en los dos últimos años hemos logrado crecer en exportación minera mensual, pasando de US $ 3,100 millones en enero del 2024 a US$ 6,500 millones en diciembre del 2025. Esto no se debe a que haya crecido la producción, sino principalmente a la subida extraordinaria de los precios de los metales. Siendo el precio del oro el que lideró las alzas. Pasando de 2 mil dólares la onza en enero del 2024 a 4,500 dólares la onza en diciembre del 2025. Teniendo en consideración que los buenos tiempos de los metales en precios altos no son eternos, es que estamos en la obligación de aprovechar al máximo el momento histórico que estamos viviendo. Que es muy superior y de más larga duración -por su condición estructural y no coyuntural- que el que tuvimos en la década del 2004 al 2013. Estando obligados a alcanzar y sobrepasar el nivel de crecimiento que tuvimos en ese entonces. Donde la inversión privada llegó a 9 mil millones de dólares. Actualmente, apenas llegamos a 5 mil millones de dólares, equivalente al 2% del PBI. En ese entonces logramos crecer -gracias a los buenos precios de los metales- en promedio en 6% del PBI. Por lo que estamos obligados técnicamente y moralmente a alcanzar y sobrepasar esos buenos resultados. Asumiéndolo como un reto histórico. Contando con disposición para lograrlo.

PROMULGAR LEY MAPE AHORA

En esa disposición, por desear alcanzar esas metas, avizorando positivamente el futuro de la minería en el Perú, creemos que es necesario trabajar sostenidamente por formalizar, incorporándolos al mercado, a más de 500 mil productores mineros artesanales y de pequeña escala, que laboran en todo el territorio nacional de manera informal. Logrando promulgar una Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala (Ley MAPE), que regulará su comportamiento económico en el mercado extractivo. Siendo necesario, asimismo, una revisión de la Ley General de Minería, adecuándola a los nuevos tiempos que se está viviendo, con la aparición de nuevos actores en el mercado nacional.

Resolver este conflicto social que se pone de manifiesto entre la Minería Artesanal y de Pequeña Escala y la Gran Minería en el país es vital para garantizar el desarrollo estratégico del sector. Tratando de promover el diálogo, buscando superar contradicciones que entorpecen las buenas relaciones. Teniendo en cuenta que la pequeña minería ha crecido considerablente, en los últimos veinte años, habiendo alcanzado y sobrepasado en producción a la gran minería formal. Tal es así, que, en el 2025 de los 7 millones de onzas de oro producidas en el país, casi el 50% del total ha sido producida por el sector informal.

En esa perspectiva, una mayor incorporación de la producción de oro al circuito formal permitirá incrementar significativamente la recaudación fiscal, en un momento de fuertes restricciones presupuestales -sostiene Juan Carlos Ortiz, vice-presidente del Instituto de Ingenieros de Minas del Perú. (Semáforo Minero 22/12/25).

Por otra parte, finalmente, es sumamente urgente trabajar en una simplificación administrativa, sin rebajar los estándares medio ambientales de producción. Sin dejar de lado una fuerte fiscalización. Tratando de acelerar la obtención de permisos ambientales y operacionales. Siendo urgente la instalación de la Ventanilla Única Intersectorial.

DÉFICIT MUNDIAL DE COBRE EN EL 2026

Hay que tener bien presente que los precios de los metales seguirán creciendo en los próximos años, conforme vaya aumentando la demanda en el mercado mundial, y siga restringida la oferta, principalmente del cobre. El banco de Inversión Morgan Stanley ha advertido que el mercado del metal rojo podría enfrentarse en el 2026 a uno de sus mayores déficits de las últimas dos décadas, con un balance negativo superior al medio millón de toneladas. Es decir: ¡500 mil toneladas harán falta para satisfacer la demanda mundial del cobre en el 2026!

(*) Periodista

lunes, 29 de diciembre de 2025

EL BOOM DE LOS MINERALES

 

Por: Enrique Soto Roca (*)

Los altos precios de los metales, principalmente el cobre, el oro y la plata; registrados últimamente en el mercado global, a través de la Bolsa de Metales de Londres -referente por excelencia de los commodities en el mundo-, han repercutido, de manera extraordinaria positivamente, en el Perú; haciendo posible que, la Bolsa de Valores de Lima, en la que se mueven las acciones mineras en el país, lograra alcanzar una subida, solo en lo que va del mes de diciembre, en 12 %. Una de las mayores alzas, jamás antes vista, entre los principales mercados bursátiles. (Gestión 24 /12/25).

Este evento económico fabuloso, de gran trascendencia en el sector extractivo minero en nuestro país, eleva la confianza, de manera inusitada, en el empresariado nacional e internacional, permitiendo atraer capitales a gran escala, ayudando -de tal manera-  a promover significativamente la inversión privada; eje fundamental de crecimiento económico sostenido de una nación. Impulsando de tal manera el crecimiento del empleo digno, que redundará - ¡qué duda cabe! - en el incremento del consumo interno. Mejorando considerablemente las condiciones de vida de la población, elevando el bienestar general, desarrollando significativamente el bien común.

PERÚ, PAÍS MINERO POR EXCELENCIA

Constituyendo este suceso financiero una señal inequívoca, que el quehacer minero en el Perú, es la locomotora que arrastra los vagones del crecimiento económico sostenido de nuestra nación. Contribuyendo con el 15% del Producto Bruto Interno (PBI) y el 65% del total de nuestras exportaciones, generando una Balanza Comercial, con superávit.

Permitiendo, asimismo, reafirmar nuestra posición estratégica global, de ser un país minero por excelencia, líder en el mercado mundial. Jugando, de tal manera, un rol imprescindible en el proceso de la transición energética; donde los minerales críticos se han constituido en recursos naturales necesarios para lograr la descarbonización del planeta, remplazando las energías fósiles contaminantes, de efecto invernadero, con energías limpias y renovables.

Los minerales críticos como el oro, el cobre, la plata, el litio, el molibdeno (por citar algunos de los 17 metales necesarios e imprescindibles en el mundo para lograr el cambio de la matriz energética), así como las tierras raras, se han convertido para los países desarrollados (léase industrializados) en recursos estratégicos determinantes y neurálgicos para garantizar su estabilidad y crecimiento económico en el futuro. Dándose cuenta que sin la obtención de estos insumos su ruina es eminente. Por lo que se han lanzado a la caza y obtención de estos minerales, con gran pasión. Minerales que, principalmente, los tienen los países subdesarrollados, emergentes; mal llamados del tercer mundo. Generando una tensión geopolítica, que genera una gran incertidumbre en los grandes mercados del mundo. Habiéndose organizado grandes bloques de países, en alianzas estratégicas, para asegurar su cometido. Teniéndose en consideración que estamos viviendo en un mundo multipolar.

Considerando, sin embargo, que la mejor forma de resolver, este álgido problema mundial, es el diálogo, la concertación y la cooperación mutua de las naciones. En tal sentido, los países desarrollados, no podrán avanzar, de manera eficiente y competitiva, sin la colaboración de los países subdesarrollados. Promoviendo una relación democrática, justa y equitativa. Evitando confrontaciones, enfrentamientos bélicos y exterminios violentos inútiles, donde toda la humanidad saldrá perdiendo, sin lugar a dudas.

NUEVO BOOM MINERO AVANZA HACIA EL 2050

En este nuevo boom, que se presenta como un proceso estructural (mas no coyuntural, que es algo pasajero) en que se hallan la industria minera en el mundo, considerando que durará, con una proyección -según los especialistas- hasta el 2050. Quedando claramente establecido que el precio del oro ha crecido considerablemente, en los últimos 20 años, y seguirá creciendo, mientras persista la incertidumbre económica global. Habiendo superado, en estos días, la fabulosa cifra de 4 mil 500 dólares, la onza. ¡Todo un record! Obligando al metal precioso, por parte de las naciones, a ser considerado un producto de refugio y protección, principalmente, del futuro de sus economías. Sintiendo que el dólar se empieza a debilitar (léase devaluar) de manera continua. Circulando, el billete verde, en el mundo sin respaldo sólido y sostenido. Además, incrementa la angustia de las naciones, principalmente occidentales, la cuantiosa deuda pública norteamericana de más de 34 billones de dólares, superando su PBI de tan solo 30 billones de dólares. Incrementando, asimismo, el precio del metal dorado en el mercado global, las tensiones y enfrentamientos bélicos, que existen en el mundo, actualmente.

SE DISPARA EL PRECIO DEL COBRE

El cobre, por su parte, superó, actualmente, en el mercado mundial los 12 mil dólares la tonelada (US$ 12,039). Valor registrado por primera vez en la historia. Asimismo, sobrepasó, los 5 dólares la libra (US$ 5.47).

¿Por qué sube el metal rojo? Esto se debe en parte, a las sucesivas interrupciones de producción que se registraron en los últimos meses en algunos yacimientos en el mundo, como en la región de Latinoamérica, África y Asia. Siendo, más precisos, se registraron problemas operativos, de producción de cobre en Chile (Mina El Teniente), Indonesia (Mina Grasberg) y en el Congo. Asimismo, el cobre incrementó su precio, al ser declarado por parte de EEUU como una materia prima crítica. Asignándole la misma categoría estratégica que se le otorga a las Tierras Raras. Siendo un detonante que hizo subir el valor. Otro factor, que impulsa el precio, es la posible aplicación de aranceles al metal rojo, por parte de la administración Trump. Incrementándose las compras del mineral de manera compulsiva, promoviendo el acaparamiento, elevándose el precio. Siendo lo más fuerte -según estudios realizados por especialistas- en la crecida de su valor, en el mercado internacional, la gran demanda que tiene el cobre, en base a la promoción, producción e implementación de la transición energética, infraestructura verde, armamento, vehículos eléctricos, el despliegue, para sus centros de datos, de la Inteligencia Artificial (IA). Procesos que consumen mucho cobre. Tal es así, que la producción de un coche eléctrico, consume cuatro veces más metal rojo, que la fabricación de un automóvil a combustión.

En resumen, con respecto a la subida apoteósica del precio del cobre, se confirma, que esto se debe principalmente, a que la demanda sobrepasa considerablemente la oferta. Demanda que irá en crecimiento en los próximos años, de manera acelerada. No habiendo crecimiento considerable en la oferta. Es decir, se registra baja producción de cobre en el mundo. Despertando una gran preocupación, sin precedentes, en el mercado global. Principalmente en los países desarrollados. Por los que se ven ávidos de impulsar su crecimiento.

PERÚ DEBE APROVECHAR ESTA GRAN OPORTUNIDAD

Esta situación singular que se vive en el mercado mundial de los minerales, con los altos precios de los commodities, consideramos, debe ser aprovechada al máximo por el Perú. Algo que no está sucediendo. Poniéndonos las pilas, de manera inmediata, proyectando un trabajo sostenido y perseverante, implementando una estrategia bien elaborada para los próximos diez años; teniendo en cuenta que el quehacer minero es altamente rentable en el mediano y largo plazo. Obligándonos a aprovechar esta gran oportunidad que se nos está presentando.

Para lograr ese objetivo, en el país, debemos empezar- siendo audaces- poniendo en marcha –¡acelerando los procesos! -de más de 35 proyectos mineros que tenemos en cartera, sin fecha de inicio; con una inversión por más de US$ 31,500 millones de dólares- según información proporcionada por el MINEM.

Superando las falencias que tenemos, por nuestras incapacidades técnicas, incrementando nuestra voluntad política; debemos superar el tener 9 de cada 10 proyectos mineros (de oro, cobre y plata) que no tienen definición ni expectativas de arrancar la producción en los próximos años. Siendo necesario y urgente estimular, promover y dar impulso para que estos proyectos se pongan en marcha cuanto antes, generando riqueza para la nación. Generando empleo, y mejorando la calidad de vida de las comunidades de influencia. Sin disminuir los estándares internacionales de calidad de producción extractiva, y cuidado del medio ambiente, algo imprescindible. Acompañando, el Estado, con fiscalización profesional, la explotación de estos minerales que requiere el mundo, y nosotros lo tenemos. ¡No perdamos esta gran oportunidad, que nos ofrece el mercado mundial!

FORMALICEMOS LA PEQUEÑA MINERÍA, PROMULGANDO LA LEY MAPE

Hay que tener en consideración que el Perú, como país andino, tiene una riqueza minera extraordinaria, que no está siendo aprovechada debidamente. Tal es así que, según estudios realizados por expertos, disponemos del total del territorio nacional, el 40% para exploración y explotación minera. Habiéndose logrado concesionar de ese total, tan solo el 20%. Sin embargo -siendo eso lo peor-, de ese 20%, solo se explora y explota el 1,5%. Es decir, casi nada. Por lo que ha empezado la discusión y el debate, en la academia y sectores interesados, llamándolas «Concesiones Ociosas».  Planteándose una redistribución de concesiones y una reforma urgente en el sector minero. Esto ha surgido, a partir del gran problema que se tiene por resolver, con la Minería Artesanal y de Pequeña Escala, que exige la elaboración y promulgación de la Ley MAPE, por parte del Ejecutivo y el Parlamento. Manteniéndolos en la informalidad, alrededor de un millón de pequeños productores.

PROMOVER LA PRODUCCIÓN DE ORO

Asimismo, es necesario mencionar, que existen en el país, en la actualidad 9 proyectos de oro en cartera -según último reporte del MINEM- con una inversión de US$ 7,846 millones. Siendo solo 3 los que tienen fecha definida de inicio de operaciones, como son: Reposición Inmaculada, que inició operaciones el año pasado; San Gabriel, previsto para iniciar producción este último trimestre del año y Reposición Tantahuatay, programado, también, para este año 2025. Sumando una inversión en conjunto estos tres proyectos en marcha de 2 mil 96 millones de dólares. Estando los otros 6 restantes sin cronograma. Paralizados.

Siendo esta situación de suma preocupación, ya que impide el crecimiento y desarrollo económico del país. Frenando significativamente el progreso y el bienestar de miles de peruanos de manera indolente. Dando de esta forma la espalda en la lucha contra la pobreza y la desnutrición infantil, que flagela a nuestra población más vulnerable. Debiendo ser corregido esta situación anómala, cuanto antes.

EL MERCADO GLOBAL DEMANDA COBRE

Por otra parte, es necesario manifestar que el Perú, tiene en estos momentos en cartera, un total de 37 proyectos para producir cobre, con una inversión de 46 mil 107 millones de dólares. El metal rojo que es requerido a gritos en el mundo. Y nosotros nos damos el lujo de tenerlo escondido bajo tierra. Contando, solo 15 de estos yacimientos, con fecha de inicio (programados entre el 2024 al 2032). Mientras que los demás 22 proyectos restantes de cobre, siguen paralizados, sin fecha de inicio de producción. ¡Una irresponsabilidad! Es decir, más de la mitad del portafolio cuprífero, abandonado a su suerte, con una inversión, desperdiciada para los intereses nacionales, de más de 24 mil 700 millones de dólares. Una cifra muy significativa para el erario nacional.

A pesar, que la inversión minera creció en el año 2025, no ha sido significativa. Apenas llegó a 5 mil millones de dólares. Muy distante de lo que significó el boom anterior, que vivimos entre el 2004 y el 2013, cuya inversión privada sobrepasó los 9 mil millones de dólares. Siendo nuestra tasa de crecimiento promedio, en ese periodo, del PBI de 6%. Algo realmente significativo, que ayudó a bajar la pobreza de 40% que padecíamos, a tener tan solo 20%. Ahora se está reactivando. Esas cifras positivas y alentadoras, tenemos el reto de volverlas a replicar. Esperamos, que eso suceda en los próximos años. Siendo positivos. Esperando, que nuestro pueblo vote en las próximas elecciones generales del 12 de abril del año entrante, acertadamente; permitiéndonos dar de baja a los malos gobernantes y funcionarios que nada hacen por mejorar el bienestar de la nación. Encaminándonos por la senda del desarrollo y crecimiento económico sostenido. Tenemos fe y esperanza en crear un Perú Nuevo, Fuerte y Renovado, a partir de Ahora, refundando y fortaleciendo la Nación.

Siendo necesario mirar con entusiasmo y optimismo el futuro del país, ya que el proceso estructural del boom de los metales ha llegado para quedarse las dos próximas décadas. Siendo nuestro sueño ver convertido nuestro país en una nación desarrollada. Condiciones existen de sobra para que ello suceda y sea una realidad.

(*) Periodista 

lunes, 8 de diciembre de 2025

PEQUEÑA MINERÍA EN EL OJO DEL HURACÁN

 

Por: Enrique Soto Roca (*)

«Urgente la aprobación de la LEY MAPE», reza un gran letrero, que es levantando con sus dos brazos en alto, por un pequeño productor minero artesanal, el último jueves 5 de diciembre, frente al Parlamento Nacional. Donde el Pleno de la Asamblea de la representación política del país, debate la ampliación del Registro Integral de Formalización Minera (REINFO), - que se vence este 31 de diciembre-, presentado por la Comisión de Energía y Minas del Congreso, que aprobó el predictamen de manera mayoritaria el 18 de noviembre con 17 votos a favor y solamente tres en contra.

UN PROBLEMA SIN RESOLVER

Este agudo e intrincado problema social -de formalización de la Pequeña Minería y Minería Artesanal en el Perú- que es de singular trascendencia y gran importancia, para la estabilidad económica y democrática del país, sigue aún sin resolverse desde hace más de una década. Debido a la ignorancia supina de la burocracia estatal. Sin haber surtido ningún efecto significativo y de valor a favor de la solución del problema, la creación, desde hace 12 años, del REINFO. Que fue creado como una opción transitoria, que permitiera que miles de productores mineros artesanales y de pequeña escala lograran formalizarse de manera perentoria. Sin embargo, esta posibilidad ha fracasado rotundamente, debido a que el problema es más complejo de lo que podemos imaginarnos, en la medida que los funcionarios que tenemos en el Estado actual, por su ineptitud, no logran comprender, o no quieren entender -por priorizar intereses subalternos y desatender el bienestar general de toda la nación- la magnitud del asunto que tienen en sus manos, estando en la obligación de resolverlo.

POR ABANDONO DEL ESTADO CRECE INFORMALIDAD MINERA

El problema de la Pequeña Minería y Minería Artesanal, tal como hoy la estamos viendo, cuyas movilizaciones masivas en las calles pone en jaque a toda la sociedad peruana en su conjunto; llena de conflictos, contradicciones y gran incertidumbre, se fue fortaleciendo en las últimas décadas, debido al abandono de parte del Estado de las comunidades más vulnerables, principalmente alto andinas, y de los sectores más pobres de la costa peruana, que se dedicaban a la agricultura familiar y a la crianza de animales. Al ver que estas actividades económicas iban en constante deterioro, sin generar retribución económica para el sostenimiento doméstico. Abonando en ese sentido el abrumador desempleo, que crecía estrepitosamente por falta de trabajo digno. Poniendo en riego la subsistencia de estos sectores marginados, en el interior del país. No tuvieron otra opción que volcar su mirada masiva hacia los cerros, donde se concentran, en nuestro país, de manera abundante los minerales. Confirmándose que somos un país minero. Así es como nace este nuevo sector, (que ahora son miles en el país) de «pico y pala», en la economía nacional. Conquistando nuestra majestuosa cordillera de los andes de manera heroica, en base a su necesidad histórica de sobrevivencia. Presentándose en el duro trajinar de su nueva actividad económica extractiva, en las ultimas décadas, desarrollada informalmente, oportunidades favorables que le ofrece el mercado global, a través de la transición energética y la electromovilidad, con los buenos precios de los commodities, que le permite crecer y acumular; logrando hacer alianzas con inversores, igualmente informales, en busca de capitales.

 En la medida que el Estado no les presta la atención debida, ni les da el apoyo y la promoción necesaria, brindándoles protección adecuada. Ellos se ven obligados a batirse solos, en un mercado altamente competitivo. Así es como logran avanzar económicamente, alcanzando hoy en día en producción de minerales, principalmente oro, a la gran minería formal. Alcanzando un equilibrio estratégico de producción, de manera informal. Generándose, partir de todo ello, un gran problema nacional de inseguridad económica y financiera, no solo de tributación -ingreso al fisco- sino de competencia con la mediana y gran minería, que estamos en la obligación de regular, legislar y resolver este nuevo escenario económico que se nos presenta en el sector extractivo minero nacional. Promoviendo el diálogo y la concertación. Reorganizando y reestructurando nuestro marco jurídico legal, promoviendo nuevas políticas de convivencia y entendimiento. Teniendo en consideración los grandes cambios producidos en el mercado extractivo minero, naturalmente, al amparo de la constitución y el Estado de Derecho. Bien lo ha dicho el nuevo presidente de transición José Jeri: «Si bien hay una gran problemática que los pequeños mineros reclaman en las calles, se tiene que velar por el Estado de derecho» (La República 06/12/25). Evitando enfrentamientos violentos y conflictos innecesarios, actuando como una sociedad civilizada. Protegiendo el mercado, la inversión y la propiedad privada.

NUEVA AMPLIACIÓN DEL REINFO NO RESUELVE EL PROBLEMA

Entendiendo en tal sentido, con sensatez y responsabilidad, que esta nueva ampliación del REINFO, por un año más, aprobada en primera votación por el Pleno del Congreso, el jueves último, un día antes del cierre de legislatura, (con 60 votos a favor, 36 en contra y 8 abstenciones) no resolverá el problema de fondo, mientras no se logre aprobar y promulgar la Nueva Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala (MAPE) que deberá regir y regular los destinos de crecimiento económico del sector en conflicto, actuando de manera conjunta en alianza cooperativa con la mediana minería y la gran minería. Es decir, de manera integrada y conjunta. Esto significa una revisión a fondo de todo el marco jurídico del proceso de las concesiones. Siendo más justos y equitativos. Realizando reivindicaciones históricas. El levantamiento de un censo, es sumamente necesario, para saber quiénes son, cuántos son y cuánto producen; así como su ubicación territorial. Implementando un proceso de trazabilidad riguroso. Haciéndole un seguimiento profesional al mineral, desde el centro de producción, pasando por el procesamiento en la Planta de Beneficio, hasta la salida del país, mediante la exportación. Y dándole un trato justo -a través de un debido proceso- a los más de 50 mil mineros excluidos, en base a una revisión de sus casos con rigor técnico administrativo, situación que se ha tenido en consideración favorable en la primera votación del Pleno del Parlamento, por un plazo de 60 días, otorgando al MINEM, en ese periodo, a establecer criterios técnicos para evaluarlos, quienes podrían reincorporarse de manera excepcional. Promoviendo un proceso más justo y equitativo. Arribando a una buena comprensión y gran entendimiento.

Por otra parte, para darle mayor tranquilidad al gremio, que no está satisfecho con la medida adoptada por parte del Parlamento, debe procederse cuanto antes a convalidar la decisión, implementando lo antes posible de fin de año, una segunda votación, que exige la jurisprudencia, por parte la Comisión Permanente, que está a cargo de la conducción del congreso en estos momentos. En tal sentido, Máximo Franco Bécquer, presidente de la Confederación Nacional de Pequeños Mineros y Mineros Artesanales del Perú (CONFEMIN-PERU) ha manifestado que «es una pena que el Congreso no tenga esa responsabilidad de hacer la cosas bien».  Manifestando su insatisfacción a lo aprobado por la Representación Nacional. Luego sostiene: «Bueno, no estamos de acuerdo, pero es lo que hay. Más bien, que de una vez -asevera-  aprueben en segunda votación para volver a nuestros centros de trabajo» (La República 06/12/25).

Por su parte, Ismael Palomino, Coordinador Nacional del CONFEMIN-PERU, sostuvo que se ha impuesto el plazo propuesto por el Poder Ejecutivo y detalló que lo compañeros mineros se quedarán en Lima hasta que se ratifique la norma, en segunda votación, en la Comisión Permanente del Congreso.

UN PROBLEMA A RESOLVER POR EL NUEVO GOBIERNO

Finalmente, sostenemos que este complejo problema que padece la Pequeña Minería Y Minería Artesanal, a nuestro modesto entender, deberá ser resuelto por el nuevo gobierno, que será elegido en las próximas elecciones, a partir de su asunción al mando, el próximo 28 de julio de año entrante. Un reto importante que deberá asumir, como uno de los temas centrales de su política de gobierno.

(*) Periodista 


martes, 4 de noviembre de 2025

NUEVO SUPERCICLO DE MINERALES

 

Por: Enrique Soto Roca (*) 

El Perú, está en estos momentos, siendo favorecido enormemente por un nuevo superciclo de minerales estratégicos, de envergadura superior a la que experimentó en la década del 2004 al 2013. Ya que este nuevo boom minero que estamos viviendo, no es de dimensión coyuntural, como el anterior, (cuyo epicentro estuvo impulsado por la entrada, en el año 2001, de China a formar parte de la Organización Mundial de Comercio - OMC. Y, tuvo enormes repercusiones económicas y políticas significativas a nivel mundial). Este es estructural; cuya base fundamental es la transición energética hacia energías limpias. Que exige un cambio radical de la matriz industrial global, con el propósito de descontaminar el planeta, pretendiendo lograr alcanzar cero emisiones de carbono hacia el 2050. Ese es el objetivo. Siendo promovido por el desarrollo y la innovación tecnológica; la automatización, impulsada por la inteligencia artificial. Y el avance vertiginoso de la electromovilidad, industria que demanda ingente consumo de cobre, ya que la construcción de un coche eléctrico, consume cuatro veces más cobre que un automóvil a combustión. Estimándose que la demanda mundial de cobre en las próximas décadas aumentara en un 70%. Una proyección que refuerza el carácter estratégico del metal rojo en la transición energética. Constituyéndose en el metal del futuro y cuya cotización se elevará inevitablemente. Esta nueva realidad, de oportunidad sin límites que se le presenta al país, debe ser aprovechada al máximo; actuando con audacia, coherencia y determinación; ordenando rápidamente la casa, para poder desarrollar un rápido crecimiento económico sostenido. Logrando atraer ingentes capitales. Es decir, captar inversión privada internacional para nuestra nación. Ya que la situación estructural, de este nuevo superciclo minero, se proyecta estratégicamente a mediano y largo plazo, extendiéndose a los próximos 20 años.

SOMOS UN PAÍS LÍDER EN LA INDUSTRIA MINERA GLOBAL

Nuestro país es un líder minero, sin lugar a dudas, reconocido internacionalmente por la producción y exportación de commodities, en el mercado global. Estando en el primer puesto como productor de oro en Sudamérica. Ocupando, el segundo lugar a nivel de Latinoamérica; solo siendo superado por México. Y nos ubicamos, octavo en el mundo, como productores del metal precioso. Alcanzando la producción del metal brillante, en nuestro país, las 200 toneladas anuales.

Como productores de cobre, ocupamos el tercer puesto en el mercado global. Produciendo alrededor de 3 millones de toneladas aproximadamente. Teniendo como meta inmediata recuperar nuestro segundo lugar que legítimamente nos corresponde, por la potencia que nos da nuestras reservas cupríferas. Y, siendo más audaces, debemos luchar por ser los primeros en el mundo, superando en producción a Chile. Existen las condiciones materiales, técnicas y de recursos humanos para lograrlo. Teniendo la capacidad necesaria para alcanzar tamaño objetivo. Asimismo, nos mantenemos en el tercer lugar, en el mercado mundial, como productores de plata. Siendo segundos, en el mercado global, como productores de molibdeno y zinc. Y cuartos como productores de plomo.

Por otra parte, según el «Catálogo de Minerales Críticos y Estratégicos del Perú para la Transición Energética», elaborado por el Instituto Geológico, Minero y Metalúrgico (INGEMMET), nos muestra que de los 17 minerales críticos indispensables que se necesitan para la transición energética en el mundo, el Perú ya produce 8 de ellos, como el cobre, la plata, molibdeno, grafito, zinc, plomo, hierro e indio. Garantizando una cobertura trascendente de los minerales más demandados en el mercado internacional.

GRANDES RESERVAS DE LITIO EN PUNO

Asimismo, hay que tener en consideración que tenemos grandes reservas de litio en la región de Puno. Con una producción proyectada de 84 mil toneladas anuales, según información proporcionada por el Prospecto Falchani, que se pretende implementar próximamente con una inversión de 800 millones de dólares. Como, también, se tiene la presencia en el sur andino del país de depósitos inmensos de tierras raras ligeras, como el cerio, lantano, praseodimio, niobio y samario; y tierras raras pesadas, como el Europio, gadolinio, terbio, disprosio, holmio, herbio, tulio, iterbio y lutecio, que van hacer demandadas, de manera urgente, por el mercado mundial, principalmente, por los países industrializados, que necesitan de estos insumos para mover sus industrias.

Por otro lado, según un informe expuesto por el INGEMMET, que corrobora información que consolida la riqueza geológica existente en el país, sosteniendo categóricamente: «El Perú cuenta con una cordillera andina rica en rocas volcánicas y plutónicas, una larga tradición minera, estabilidad geológica, infraestructura en expansión y demanda mundial asegurada. Sin embargo, -recomienda- para aprovechar todo ese potencial, se necesita invertir en exploración, con visión científica, promoviendo la formación de nuevos geólogos y mejorando los procesos regulatorios para que los proyectos avancen sin trabas innecesarias» (Energiminas, junio 2025).

Teniendo en consideración que la actividad minera es neurálgica para el desarrollo y crecimiento económico de nuestro país, ya que representa el 14% del Producto Bruto Interno (PBI), constituye el 58 % del total de las exportaciones, por un valor de 45,000 millones de dólares, aportando el 19% de los tributos empresariales, que ayudan a sostener el erario nacional, es menester, de urgente necesidad, de parte del Estado y del gobierno de turno, ponerle la debida atención al sector extractivo, en un momento de enorme oportunidad que se presenta en el mercado mundial, para el país, con los altos precios de los minerales; logrando poner en práctica el desarrollo de políticas públicas de  envergadura, que apuntalen la estabilidad política, tan venida a menos en estos momentos; disminuyendo las tensiones sociales, brindando seguridad; generando, de tal manera, confianza en la inversión privada, como principal motor del desarrollo económico de la nación. Incrementándose de tal manera el empleo y el consumo interno, apuntando a disminuir ostensiblemente la pobreza, cerrando brechas históricas.

PROMOVER LA INVERSIÓN PRIVADA

En comparación con la bonanza minera de inicio del siglo XXI, podemos afirmar, de manera trasparente y honesta, que actualmente la inversión privada en el sector minero ha caído vertiginosamente, en casi un 50% aproximadamente. En ese entonces, la inversión privada en el sector extractivo alcanzó la fabulosa suma de 9,000 millones de dólares anuales, que permitió que la producción del cobre pueda duplicarse en ese periodo. Hoy en día, la inversión apenas llega, a duras penas, a los 5,000 millones de dólares anuales. Habiendo condiciones más favorables para una considerable expansión en el sector. Por lo que no se puede lograr trabajar nuevos proyectos, contentándonos con mantener los ya habidos. Tampoco, se estimula la ampliación de los yacimientos que lo necesitan. Habiendo caído considerablemente la exploración. Esta situación es relativamente grave, que merece de manera urgente ser revertida, para poder fortalecer el sector, garantizando el desarrollo y crecimiento de la industria minera en el país.

DIÁLOGO CON LAS COMUNIDADES

Teniendo presente que el impacto económico de la minería se traduce en empleo, reducción de la pobreza, captación de divisas por exportaciones, equilibrio de la balanza comercial, recaudación fiscal y la ampliación del mercado interno, es sumamente necesario realizar acciones estratégicas que permitan estimular el crecimiento del sector extractivo, como por ejemplo, acabar con la tramitología, que frena el avance de los proyectos impidiendo su desarrollo, con un exceso de licencias burocráticas. Así como lograr un entendimiento con las comunidades, utilizando el diálogo, y la redistribución de los beneficios de manera equitativa, cerrando brechas y promoviendo el desarrollo rural altoandino, tratando de que todos salgamos ganando. Asimismo, desarrollando un combate frontal contra la minería ilegal, depredadora del medio ambiente, que promueve la extorsión, el sicariato y la trata de personas. Desarrollando un trabajo ordenado y persistente, con la Minería Artesanal y de Pequeña Escala, promoviendo su formalización, logrando promulgar la Ley MAPE, que los ubicará dentro de la Gran Familia Minera, en convivencia pacífica con la mediana minería y gran minería. Siendo un desafío que deberá cumplirse.

En esa dirección, nos pondremos a la altura de la gran oportunidad que nos ofrece el mercado mundial, aprovechando los altos precios de los minerales. Ocasión, sin lugar a dudas, que nos beneficia tremendamente, y que nosotros los peruanos, dueños de un país minero no lo podemos desaprovechar. Es un momento histórico decisivo, que nos permitirá -si lo sabemos manejar bien- alcanzar el progreso y bienestar que nuestro pueblo necesita, logrando de manera sostenida el desarrollo económico. Estando convencidos que el presente es de trabajo y el futuro será nuestro.

(*) Periodista