jueves, 12 de febrero de 2015

¿HACIA UN APOCALIPSIS DEMOCRÁTICO?

Por: Enrique Soto (*)

“Este es un momento de profunda reflexión”, señala sumamente preocupado Josué Gutiérrez, vocero de Gana Perú en el Congreso de la República, tratando de sintetizar la situación dificilísima de inestabilidad política por la que atraviesa el gobierno de Ollanta Humala. Sinembargo, este tratando de capear la marea, hace un último esfuerzo por calmar la turbulencia, convocando a través de su presidenta del Consejo de Ministros, Ana Jara, a un diálogo nacional, con todos los líderes de la clase política, acto que se realizó el lunes último en Palacio de Gobierno, y según comentarios terminó  sin pena ni gloria.

El gobierno peruano, a 18 meses de concluir su mandato, es decir, después de tres años y seis meses de actuación, no se cansa de cometer errores. Este supuesto diálogo apareció ante la opinión pública como un monólogo, cuando el pueblo se alistaba a escuchar una conversación en el más alto nivel, fue cortado de manera abrupta, después de escuchar por más de media hora a la ministra Jara, un mensaje presidencialista, la trasmisión fue suspendida y los periodistas en el acto fueron desalojados del recinto aduciendo que sería una reunión reservada. Es decir, a puertas cerradas. Se olvidaron de la transparencia. Más adelante trascendió que los invitados –mayormente representantes de partidos y movimientos políticos que no tienen significativa representación popular- no hablaron en su intervención más de cinco minutos.


Esta situación a la par de la ausencia de los principales líderes políticos como Alan García del Apra, Keiko Fujimori de Fuerza Popular y Alejandro Toledo de Perú Posible, empuja a esta iniciativa de diálogo al fracaso. ¿Y por qué decimos esto? Porque consideramos que este diálogo en un ambiente democrático fue mal planteado y pésimamente implementado, a partir de una actitud desesperada del gobierno de querer estabilizar, sin tener en consideración que estamos en un periodo pre electoral, a puertas de próximos comicios, en el que se elegirá al nuevo mandatario de la nación.

Parecen no darse cuenta o no querer aceptar, nuestros gobernantes, que su situación es sumamente grave, con diagnóstico reservado, por lo que tienen que trabajar y razonar con mucha diligencia, avanzando con tiento y pies de plomo si en verdad quieren salir de este laberinto, en el que por decisión propia, se han metido. Y ello va significar actuar con prudencia, paciencia y dejar de lado la soberbia.

El diálogo nacional, tal y como se está llevando, consideramos que no va a buen puerto. Y ello no significa que estemos en contra sino mas bien a favor. En democracia toda iniciativa de diálogo es importante y necesaria. La comunicación es vital entre los ciudadanos, para superar diferencias y evitar conflictos. Por lo que consideramos necesario sea replanteado. No va a caminar un diálogo serio que ha sido planteado y promovido por twitter. Esto hay que trabajarlo con los líderes y las organizaciones políticas de manera directa, para que sea productivo. Es más, esta situación de querer dialogar con la oposición principalmente, no va a caminar con una presidenta del Consejo de Ministros, mientras esté rodeada de ministros que no aceptan su liderazgo, a pesar que lo digan de la boca para afuera. Así como exista en el gabinete ministros que son severamente cuestionados por la oposición, como Urresti, Cateriano, Mayorga y Segura, por lo que es de suma urgencia oxigenarlo. De esa forma Ana Jara tendría autoridad, poder de conducción y liderazgo. Y recuperaría la confianza.

Sinembargo, la situación en la que se halla el gobierno es compleja y delicada, por ello algunos hablan de “muerte clínica”, estado que resume su alto grado de vulnerabilidad en que se encuentra.

Con preocupación el periodista Mirko Lauer, sostiene en un análisis que realiza en su columna Observador que “hemos entrado a un periodo de comentarios políticos apocalípticos”. Señalando que algunos de ellos plantean que hay conspiraciones en marcha. Otros, que la oposición está dedicada nada menos que al derrocamiento del gobierno. Comentarios extremadamente delicados y beligerantes que, de ser ciertos, pueden traer graves consecuencias. Sinembargo, todos son supuestos, ya que nada está confirmado.

Por otra parte Lauer, habla de un “apocalipsis democrático”, y se pregunta “¿qué podemos imaginar en esta línea tremendista? Pero,descarta un golpe militar y un autogolpe autoritario. Dejando entrever “la posibilidad de un manotazo de baja intensidad, como colocar un ramillete de militares retirados en el gabinete, guardando de esa manera las formas institucionales y democráticas”. Otro manotazo posible podría ser la vacancia del Presidente de la República –dice Lauer- para levantar presión política y mediática suficiente como para obligar al Ejecutivo a adelantar elecciones.

domingo, 1 de febrero de 2015

Economía y Política. CRECER CONTRA VIENTO Y MAREA

Por: Enrique Soto (*)

A un mes de haberse iniciado este polémico año pre electoral 2015, la desacelerada economía peruana, que el año pasado, nos hizo tocar fondo, con un cuestionado crecimiento de 2.5 del PBI, porque creemos que ya no seguiremos descendiendo más, está obligada este año a crecer contra viento y marea. No tenemos otra alternativa, y es lo único que debemos desear con gran intensidad, si en verdad queremos revertir la caída estrepitosa y retomar la senda del crecimiento que tuvimos de manera continua los últimos diez años.

¿Lograremos este ansiado objetivo? ¿Qué debemos hacer para que ello suceda? ¿Por qué tuvimos en tan breve tiempo una caída tan estrepitosa? ¿Qué factores internos y externos jaquearon la continuidad de nuestro crecimiento económico? ¿Es qué estamos frente a un modelo económico que ha puesto al descubierto, en esta coyuntura, que sus debilidades son mayores que sus fortalezas?

Razonemos de manera objetiva, liberándonos de nuestras susceptibilidades subjetivas  para tratar de alcanzar la verdad científica.

Consideramos que para tener un mayor entendimiento de lo que está sucediendo en el campo económico nacional, tenemos que analizarlo teniendo en cuenta también el quehacer político.

Asimismo, no ver el problema con anteojeras, encerrándonos en nuestra casa llamada Perú, sino examinando la situación de manera global. Es  decir en el mundo.

La situación es compleja y no tan simple como algunos analistas creen, errando en sus predicciones y proyecciones.


Julio Velarde, presidente del Banco Central de Reserva, galardonado como el mejor banquero del año 2014 a nivel de Latinoamérica, acierta cuando hace un llamado al empresariado a invertir en negocios en el mercado nacional, diciéndoles que no estén nerviosos sobre las perspectivas de la economía peruana, considerando que los que opten por no invertir estarán cediendo espacio a su competencia.  Esto es bueno, porque trata de inyectar confianza y promover la competitividad. Sin embargo, también es necesario reconocer realidades para pisar en firme. Una de ellas es que la inversión privada ha caído ostensiblemente. Las inversiones mineras en Perú alcanzaron 7.051 millones de dólares en el 2014, lo que supone una caída de 7.2% respecto al año pasado, según información del Ministerio de Energía y Minas (MEM). Asimismo, las exportaciones en general han caído significativamente el año 2014 en un 20% afectando el crecimiento. El dólar está al alza, y las Reservas Internacionales Netas (RIN) están casi estancadas, situándose en un US $63.999 millones al 23 de diciembre del 2014, representando alrededor del 32% del Producto Bruto Interno (PBI). Sin embargo, al término del 2013 las RIN se sitúan  en US$ 62.920 millones, representando un 30% del PBI. A pesar que esta cifra es aún considerable, que favorece enormemente al país, con un adecuado blindaje, hay que tener mucho cuidado, ya que las reservas son una garantía de la estabilidad económica.

El entusiasmo que trasmite Velarde es sumamente interesante. El hecho que crea que en este año 2015 vamos a crecer es aleccionador. El BCR proyectó que este año creceríamos 5.2%. Pero, conforme a los nuevos cálculos, han hecho un reajuste, anunciando que el PBI se expandirá solo en 4,8% en el 2015.

Por otra parte, nos parece importante que el BCR baje la tasa de encaje en moneda nacional de 9% a 8.5% a partir del mes de febrero de este año. Asimismo, bajó el requerimiento mínimo de depósitos en cuenta corriente de 2% a 1.5%. Estas decisiones, implicarían una mayor disponibilidad de liquidez, que sería de 576 millones de nuevos soles aproximadamente, a favor de las entidades financieras. Esto de alguna forma ayudaría a reactivar el crecimiento. Creemos que las decisiones en política monetaria vayan de la mano con las decisiones en política fiscal, ya que una coordinación eficiente ayudaría mucho a retomar el camino del crecimiento económico.

Por otro lado, debemos de considerar como algo positivo, ya que genera expectativas en la inversión privada, el hecho que el FMI, prevea que la economía peruana crecerá 4% este año. Asimismo, es necesario señalar, lo sostenido por el Ministro de Economía y Finanzas, Alonso Segura, quien sostiene con gran entusiasmo, que se espera que el Perú retome el liderazgo de crecimiento en América Latina el 2015. Sin embargo, esto pasa obligatoriamente por las decisiones y planes que implemente el gobierno central a través del Ejecutivo, en el cual juega un papel importante y fundamental el MEF, como ente rector de la política fiscal.

Sin embargo, el quehacer político, no puede soslayarse en el análisis económico, ya que muchas veces tiene un peso fundamental cuando está violentado, creando desconfianza, que ahuyentan las inversiones generando inestabilidad gubernamental, impidiendo una eficiente marcha institucional y democrática. En tal sentido podemos advertir que estamos experimentando una crisis de gobernabilidad.

Este  es el problema fundamental por resolver. Si se quiere garantizar la reactivación del crecimiento económico, debemos solucionar el problema político, ya que la economía es inseparable de la política.  En tal sentido, la coyuntura que se extenderá todo el año, sino tomamos las medidas correctivas, estará muy caldeaba, donde el enfrentamiento y la conflictividad social se ha impuesto, ubicando al gobierno contra las cuerdas. La incapacidad y la poca eficiencia en el arte de gobernar del humalismo y/o nacionalismo, les está pasando la factura después de tres años y medio de gestión y faltando catorce meses aproximadamente para celebrar nuevos comicios, donde se elegirá al nuevo presidente de la república y a sus futuros congresistas. Valgan verdades esta coyuntura está siendo aprovechada por algunos grupos políticos tratando de llevar agua a su molino.

En economía  y en política nada es casual y todo tiene  su por qué. En estos momentos el gobierno se está llevando la peor parte y se halla magullado y rengueando. Y eso por no poner las cosas en claro desde un inicio. Cometió el error de desembarcar a la izquierda del proyecto nacionalista y de aliarse sin poner condiciones con un empresariado que no es nacionalista y no tiene fuerte identificación con el desarrollo del país y con su independencia económica y política.

Asimismo, carece de un plan estratégico de desarrollo nacional. Es decir, no tiene norte como país y nación.

En este escenario es necesario y urgente tomar al toro por las astas para salir del atolladero. En tal sentido, la convocatoria a un diálogo de líderes de las diferentes fuerzas políticas, convocado por la Presidenta del Consejo de Ministros, Ana Jara, resulta atinada, ya que sólo el humalismo será muy difícil que lleve adelante lo que le queda para gobernar, ya que se ha perdido la confianza y la credibilidad del pueblo. Los vínculos de la pareja presidencial con Martín Belaúnde Lossio –ex asesor de la campaña de Humala- hoy atrincherado en Bolivia, con una orden de captura el Perú, la derogatoria de la Ley de Régimen Laboral Juvenil, la persecución por parte de los servicios de inteligencia a políticos de oposición, han deteriorado la imagen del gobierno, que es empeorado con las confrontaciones que genera el ministro Urresti, con líderes de la oposición. Sin embargo, sin negar la necesidad de diálogo que debe existir, este no va a prosperar en las actuales circunstancias, ya que la ministra Ana Jara ha perdido toda autoridad al frente del gabinete, institución que se ha resquebrajado, por lo que se hace necesario como primera medida una reestructuración del gabinete, con uno de “ancha base”, ya que el nacionalismo ha entrado en desbandada, con una actitud incontrolable.

jueves, 15 de enero de 2015

MIRANDO HACIA EL 2016

Por: Enrique Soto (*)

Este 2015 que empieza, con una desaceleración económica a cuesta, nuestro país  será escenario de un año pre electoral, donde los movimientos políticos pretenderán consolidarse para así poder garantizar una buena campaña electoral en el 2016, para ello han empezado a movilizarse con gran ímpetu, haciendo polémicas declaraciones a la prensa sus más connotados líderes, que a pesar de negar su aspiración a la presidencia de la república, lo anhelan en lo más profundo de su ser.

Casi todos los futuros candidatos apuntan a zarandear a un débil gobierno “nacionalista” carente de objetivos estratégicos y de liderazgo, que entra rengueando a su fase final de gestión, seguros de que esta actitud les dará buenos réditos, además que el maltrecho escenario oficial –cargado de incapacidad y corrupción- se lo permite, sino preguntémosle al dos veces presidente de la república y líder del Partido Aprista Peruano, Dr. Alan García Pérez, cuando dice que el gobierno de Humala ha sido un quinquenio perdido, “perdido por falta de objetivos”. Además da a entender que el 2014 ha sido un desastre: “2.5 de crecimiento (el más bajo de los últimos diez años), 0  crecimiento en inversión privada, la propia construcción empezó a desmoronarse por falta de confianza”. Luego agrega que casi nada se ha disminuido en la lucha contra la pobreza y lo compara con su gobierno que lo bajó 5% anual.

Además señala García,  en su carrera contra el tiempo para consolidar posición que “el régimen está de salida (por tanto) debe limitar los daños y dejarlo más estable posible para que el próximo gobierno pueda reimpulsar el crecimiento nacional”.

Por su parte, Pedro Pablo Kuczynski (PPK), de Perú MAS, quien quedó tercero en las elecciones presidenciales del 2011, expresión del neoliberalismo a ultranza “convicto y confeso”, apoyó inicialmente la promulgación de la Ley de Régimen Laboral Juvenil, más conocida como la “Ley Pulpín”, pero luego ante la avalancha de protestas en las calles, tuvo –tácticamente, pensando en su postulación- que retroceder señalando que debe ser derogada, ya que atenta contra los derechos laborales fundamentales de los jóvenes como trabajadores que se inician. Esta misma movida hizo un buen sector de parlamentarios, acomodándose oportunistamente a los vaivenes de la ocasión.

Por otro lado, Keiko Fujimori, de Fuerza Popular, ha intensificado su recorrido por el país, criticando con mayor apasionamiento la gestión humalista. Tengamos en cuenta que en el 2011, Keiko pasó a la segunda vuelta y en estos momentos lidera las encuestas disputándole por milésimas a PPK. Igual hace su hermano Kenji y su padre Alberto (que purga carcelería por corrupción). Como podemos darnos cuenta, los probables candidatos más connotados en escena se han dado cuenta que cuestionar con severidad al gobierno de turno les genera dividendos y consolida posiciones en el ambiente pre electoral.

No se quedan atrás, el ex presidente Alejandro Toledo de Perú Posible, cuestionado por el escándalo Ecoteva, y Lourdes Flores Nano, del PPC, ex candidata a la presidencia de la república el 2006, a pesar que este partido fundado por Luis Bedoya Reyes, está bastante resquebrajado y rezagado del ambiente político nacional, por sus rencillas intestinas por el control del partido. Sin embargo, también figuran en el escenario y son sectores  importantes en el quehacer político nacional que merecen tenerse en cuenta.

miércoles, 31 de diciembre de 2014

ECONOMÍA Y POLÍTICA: 2014: UN AÑO PERDIDO

Por: Enrique Soto (*)

Se viene con el 2015, en el quehacer político nacional, una incesante lucha por la acumulación de poder, después de haber vivido los peruanos, el año 2014 sin expectativas y totalmente desacelerado económicamente, quebrándose nuestro proceso de crecimiento continuo promedio de 7% de nuestro PBI. Nos encontramos al borde del inicio de parte de nuestra “clase política” –si acaso la tenemos- de una despiadada carrera electoral, rumbo a la presidencia de la república en el 2016, y a ocupar los nuevos curules de la representación nacional en el Congreso de la República.

El gobierno humalista tuvo la oportunidad de hacer una gestión con justicia e inclusión social, con desarrollo y prosperidad, elevando la calidad de vida para todos los peruanos. Tuvo el apoyo necesario y suficiente de todos los sectores principalmente pobres y marginados, que inicialmente creyeron en su programa político de “La Gran Transformación” y luego aceptaron su flexibilización táctica expresada a través de la hoja de ruta.

Sin embargo, a tres años y medio de gestión, y a pocos meses de terminar su mandato, nada trascendente, que la historia pueda registrar, se ha hecho en favor de los más necesitados. Perdiéndose una gran oportunidad de trascender, dejando pasar los primeros mejores años del siglo XXI, que tuvo nuestra patria.

En tal sentido se puede afirmar, sin temor a equivocarse, que la salud y educación, se hallan en una situación de total abandono, floreciendo la corrupción, la delincuencia (léase inseguridad ciudadana) y el narcotráfico.Tenemos una economía desacelerada, por no reaccionar a tiempo y de manera eficiente con programas contracíclicos de envergadura, porque tenemos una macroeconomía sólida y robusta, dispuesta a embestir cualquier desajuste financiero, ya sea  por efecto interno y/o externo, ya que nuestras Reservas Internacionales Netas (RIN) son considerables y nuestras deudas públicas están saneadas, estando además muy bien vistos en el sistema financiero internacional. En tal sentido, ya no somos el país de la década de los 80. Esta situación de crisis que vivimos ya es historia. Por lo que este proceso de desaceleración económica que hemos padecido el 2014 no se justifica, a no ser por la incapacidad política de nuestros gobernantes, carentes de visión estratégica de desarrollo.

Antes que comience un enfrentamiento sin cuartel entre los grupos políticos para decidir quién gobernará el país a partir del 2016, debemos reivindicar a los más pobres y necesitados. Ellos también deben ser favorecidos, si en verdad queremos consolidar nuestro crecimiento económico sostenido. No solamente pensando en el crecimiento y beneficio de la gran empresa y el gran capital, disminuyendo los impuestos que están obligados a pagar, sino generando sostenibilidad en la población con la atención de la salud y educación. Asimismo, se debe corregir inmediatamente la ley que maltrata a la juventud trabajadora recortándoles sus derechos laborales, por ser inconstitucional. Los derechos laborales adquiridos son irrenunciables.


Por otra parte, debemos de lanzar una gran ofensiva el año 2015, para resarcir en algo lo que no se hizo en años anteriores de este gobierno, en lo que respecta a la atención en salud, con una reforma integral en el sector, que tenga como prioridad una atención efectiva y humana a los pacientes, no está demás decir: a los más necesitados carentes de recursos. Y eso pasa necesariamente por consolidar la infraestructura hospitalaria y extenderla a lo todo el territorio nacional. Así como implementarlas con medicamentos y recursos humanos profesionales.

También es necesario lanzar una gran ofensiva el año 2015, en el sector educación. Ya que solo la educación, de manera principal, va a ser el sostén estratégico que va a garantizar el crecimiento económico sostenible. Sino preparamos a la niñez y a la juventud educándola con los conocimientos y técnicas necesarias, los esfuerzos que hagamos por afirmarnos económicamente no tendrán sustento y habrán sido en vano. Por eso, debemos de promover la creación acelerada de escuelas y colegios, con profesores dignos de ser llamados maestros, que eduquen con amor y devoción, que hagan de su profesión un apostolado, y que sean bien remunerados.

miércoles, 17 de diciembre de 2014

2014: UN AÑO DESACELERADO

Por: Enrique Soto (*)

Después de experimentar un crecimiento continuo en los últimos años, este 2014 que se va, hemos sufrido una baja, a raíz del proceso de desaceleración económica que estamos viviendo. Se estima optimistamente, según los analistas económicos, que cerraremos el año con un crecimiento aproximado de nuestro PBI de 3%, que significa el 50% menos de lo que crecimos el año pasado. Esta situación es preocupante, que nos obliga a tomar decisiones económicas y políticas para revertirlo e impedir que esto vuelva a repetirse el próximo año.

¿A qué se debe esta desaceleración económica que estamos padeciendo y que afecta a todo el pueblo peruano? En primer lugar diremos que es el reflejo de la desaceleración económica internacional que el mundo está viviendo, ya que el Perú no es una isla, y es parte del proceso global, cuyas incidencias se expresan a través de la baja de los precios internacionales de las materias primas, ya que somos un país primario exportador. En segundo lugar sostenemos que esto nos está pasando –y el 2014 se nos presentó difícil- porque nuestros gobernantes no tomaron a tiempo y/o actuaron deficientemente y con efecto retardado, la implementación de medidas cíclicas y contracíclicas reactivadoras que impida que nuestra economía se contraiga y logre enfriarse.

La potencia de nuestra economía fortalecida en los últimos diez años de crecimiento continuo, permite que se implemente con audacia y de manera oportuna políticas económicas monetarias y fiscales que impidan el estancamiento de nuestro crecimiento.


Pareciera que nadie quiere hacerse cargo de esta deplorable –pero no insuperable- situación económica desacelerada que estamos sufriendo.

Pareciera también que el Ejecutivo y la Presidencia del Banco Central de Reserva no coordinaran acciones para mitigar este flagelo. El primero da a entender que el BCR no acompaña con medidas monetarias las decisiones del impulso fiscal, dadas reiteradamente, y aprobadas por el Congreso de la República. Sinembargo, Julio Velarde, presidente del directorio del BCR, dijo desde Santiago de Chile, a donde acudió para dar una conferencia sobre “Crecimiento y desafíos  de la región”, organizado por el Fondo Monetario Internacional, que “es injusto decir que no hemos reaccionado ante la desaceleración”, agregando que “ahora somos el BCR que más rápido ha reaccionado en toda América Latina”.

martes, 16 de diciembre de 2014

SEGURIDAD PÚBLICA: EL DESCONCIERTO CONTINÚA

Por: Julio Garazatúa Vela (*)

La portada del diario “CORREO” del 23 de Noviembre 2014, dice: “FF.AA: A LAS CALLES”, y en las dos páginas siguientes se sustenta toda una teoría, con dispositivo legal vigente de por medio, para que las Fuerzas Armadas puedan combatir la delincuencia, argumentando que el delito ha desbordado la capacidad de la Policía Nacional. Y en la “otra esquina”, como dirían los árbitros de boxeo, el gobierno con el Ministro del Interior a la cabeza, es vapuleado y cuestionado duramente, cual “bulling político”, por las estrategias poco efectivas que viene implementando para contrarrestar la inseguridad pública, como  el caso del “Grupo Terna”.

Estos enfrentamientos públicos alentados por los medios de comunicación, no corrigen nada ni conducen a ninguna solución seria, que es lo que realmente espera la población ante un problema tan álgido como la inseguridad ciudadana; al contrario, genera más inseguridad, y más desorden institucional  del que ya tenemos.

Si bien es cierto, que la intervención de las Fuerzas Armadas se encuentra facultada por lo dispuesto en el Decreto Legislativo No.1095 del 01SET2010, que establece las Reglas de empleo y uso de la Fuerza por parte de las FF.AA en el territorio nacional, también es cierto que en el artículo 4° de dicho Decreto Legislativo se norma la intervención de las FF.AA en defensa del Estado de Derecho y protección a la sociedad, pero condicionada a que este apoyo  a la Policía Nacional titular del orden interno (artículo 166 de la Constitución Política del Perú) será proporcionada previa declaratoria del  Estado de Emergencia, con la finalidad de restablecer el Orden Interno (tiene relación con el artículo 137 de la Constitución Política). Además, el mismo artículo 4°, en su inciso 3, dice que este apoyo será para casos de tráfico ilícito de drogas, terrorismo, protección de instalaciones estratégicas, etc.


Al parecer, los agoreros de siempre y los aúlicos del ayer, vienen difundiendo en forma irresponsable una suerte de nuevo apocalipsis relacionándolo con la inseguridad pública, y que la única solución es declarar al Perú en situación de emergencia y que las Fuerzas Armadas asuman el control del orden interno en el país, con el pretexto del desborde de la delincuencia.  Este tipo de opiniones  ligeras, improvisadas e irresponsables,  muestran un desconocimiento total de los conceptos de: orden interno, orden público y seguridad ciudadana;  más aun, desconocen  los mandatos constitucionales establecidos en los artículos 165 (finalidad de las Fuerzas Armadas) y 166 (finalidad fundamental de la Policía Nacional), y los alcances y limites  del marco jurídico vigente sobre este tema en el país.

domingo, 7 de diciembre de 2014

UNA NUEVA MIRADA AL DESARROLLO

Por: Enrique Soto (*)

Teniendo como sede principal la ciudad de Lima, el Ministro del Ambiente, Manuel Pulgar Vidal, en representación del gobierno peruano, inauguró el 1 de diciembre pasado la Vigésima Conferencia de las Partes de la Convención Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático (COP20). Dicho evento reúne a unos 12,000 participantes entre autoridades, especialistas y otros funcionarios de 194 países.

En estos momentos en los que todos los habitantes de este planeta, vivimos preocupados por el futuro de la humanidad, debido a los grandes cambios que se vienen registrando en nuestro habitad, debido al cambio climático, poniendo en grave riesgo la continuidad de la existencia del hombre principalmente, y de todo ser viviente, bueno sería saber a qué posibles conclusiones van arribar en este magno evento, los gobiernos de los países participantes, ya que sus decisiones comprometen a todo el mundo.

En los últimos diez años la emisión de gases contaminantes, que producen el cambio climático, elevando la temperatura, se ha intensificado y de no detenerse a tiempo, en los próximos 30 ó 50 años sería demasiado tarde, ya que dicho fenómeno se habría convertido en algo irreversible.

Tengamos en cuenta que, según advirtió el Premio Nobel de la Paz 2007, Rajendra Pachauri, que firma “La Declaración de Lima para salvar océanos”, que “la atmósfera y los océanos se han calentado incrementándose los mares en los últimos años en 90 centímetros, viéndose afectados directamente los países insulares y los que están ubicados en las zonas de costa. Así como los volúmenes de nieve y hielo han disminuido y las concentraciones de dióxido de carbono alcanzan en nuestros días niveles sin precedentes desde hace, por lo menos, 800 mil años.”


Así mismo, hay que tener en cuenta que  nuestro país, es el segundo más vulnerable en la región de Latinoamérica y el tercero en el mundo, debido a este fenómeno, estimulado por el hombre, de cambio climático o calentamiento global, debido a ello la Cordillera Blanca, que alberga el nevado Huascarán, ha sufrido graves daños. Esta área geográfica conocida en el mundo como la cadena montañosa tropical más alta y con la mayor cobertura glacial en el mundo, ha perdido según informe de la Unesco, entre los años 1970 y 2003 alrededor del 22% de su superficie, manteniendo en vilo a los pequeños glaciales de menos de 5,500 mt de altura, los que –según calculan los científicos- en las próximas décadas podrían derretirse. Esta situación afecta directamente a las poblaciones de las zonas, que contaban con estas aguas en tiempo de sequía, para ser utilizadas en sus cosechas y la generación de energía eléctrica.

Ante estos peligros que amenazan la vida humana, es hora de tomar decisiones, por ello es de suma importancia la COP20, y los acuerdos a los que arribará al final del evento, que mantiene atento a todo el mundo, ya que esta situación de deshielos, debido al calentamiento global, se viene sucediendo en otras zonas montañosas en otras partes del planeta, afectando la vida de millones de personas.