lunes, 1 de febrero de 2016

DESPUES DE 15 AÑOS DE HABER RECUPERADO LA DEMOCRACIA

Por: Enrique Soto Roca

El año 2000, finalizando el siglo XX, cayó la dictadura fujimontesinista, una de las más oprobiosas y corruptas que hemos tenido a lo largo de cerca de dos centurias de vida republicana. Desde ese entonces, han transcurrido 15 años de vida democrática ininterrumpida, tres gobiernos elegidos democráticamente, se han alternado en la conducción política del país. Y estamos, a pocos meses, de elegir, los ciudadanos peruanos, acudiendo a las urnas, al cuarto gobierno, que administrará el país hasta la celebración del Bicentenario de la Independencia: 2021. Este periodo democrático, que le costó al pueblo peruano sangre, sudor y lágrimas, como diría el gran Winston Churchill, debe ser fortalecido e institucionalizado, visto como una proeza ciudadana que desea siempre vivir políticamente en Libertad y Democracia.

Teniendo en consideración la experiencia vivida en estos últimos 15 años en el quehacer político nacional, trataremos, en estas líneas, de hacer una reflexión profunda, de los sucesos acontecidos en ese periodo, partiendo del análisis de lo que hicieron y/o dejaron de hacer los tres gobiernos de turno, por afirmar y promover el desarrollo nacional.


Con Toledo se reinicia el periodo democrático

Alejandro Toledo, electo democráticamente, en su condición de Presidente Constitucional de la República, inauguró este nuevo proceso(2001- 2006); seguido de Alan García, que por segunda vez, volvió a ocupar la más alta magistratura del Estado (2006- 2011); finalmente, cerró estos 15 años de vida institucional democrática en el país, Ollanta Humala, cuya gestión, al frente de la nación, está a seis escasos meses de finalizar( 2011-2016), transfiriendo de ese modo el mando, el próximo 28 de julio del 2016, al nuevo mandatario que saldrá elegido en los próximos comicios.

Después de haberse desmontado- aunque no en su totalidad, quedando algunos remanentes- la mafia fujimontesinista, que logró corromper a todo el Estado, y haber dejado casi vacía la Caja Fiscal, Valentín Paniagua, que presidió brevemente un gobierno de transición, instaló al primer gobierno democrático de este periodo, presidido por Alejandro Toledo, quien de manera inmediata tomó la riendas de la continuidad de la gestión política del país, desde el Estado. En esa perspectiva, hay que tener en consideración que ese gobierno en sus primeros años tuvo todo el apoyo del pueblo peruano, ya que se provenía de una dictadura violenta y corrupta que había carcomido los cimientos de las instituciones, ubicándolas al borde del colapso, como la Fuerzas Armadas y Policía Nacional en su conjunto, así como el Poder Judicial y el Ministerio Público, principalmente, instituciones que hasta el día de hoy no pueden reponerse de tan gigantesca y profunda corrupción instalada. En ese escenario, de crisis moral vivida al interior de país, el gobierno de Toledo, tuvo su fundamento, para administrar relativamente bien el país, en los vientos económicos y financieros internacionales que soplaron, con mucha fuerza a su favor. Es decir a favor del Perú. Factores externos, de mucha valía que impactaron poderosamente, y de manera directa en la economía peruana. Tal es así que jugó un papel importante, la crecida en el mercado internacional de los precios de los metales por esos años, teniendo en cuenta que somos un país primario exportador, principalmente de minerales, porque somos el tercer país, en el mundo, productor de cobre y el quinto productor de oro. Por otra parte, tuvo que ver, en la estabilidad económica del gobierno de Toledo, la euforia del crecimiento Chino, convertido en nuestro principal socio comercial, así como la moderada política monetaria norteamericana. Estos factores fueron fundamentales, para darle estabilidad a la economía de nuestro país en los comienzos de este periodo democrático. Tal es así que, Waldo Mendoza, investigador del Departamento de Economía de la PUCP, sostiene de manera metafórica que: “Cuando Toledo ingresó, sus piedras valían aproximadamente 40. Cuando se fue, estaban en 90. De la nada, valían más. Es cierto que la producción de piedras aumentó en 50%, pero el precio de las mismas más que se duplicó” (Poder/12 /15).En este periodo se dio inicio al crecimiento de la economía en nuestro país de manera boyante, que duró alrededor de una década, donde la economía peruana empieza a liderar el crecimiento en  la región. La riqueza del país creció un promedio de 6% anual entre el 2003 y 2013 (la  mayor tasa de Sudamérica). Una inflación que no superaba el rango meta de 3%, la más baja de América Latina. Esto permitió un crecimiento continuo de la inversión privada, alentada por la baja tasa de interés en el mercado financiero internacional, el flujo de capitales nos llegó como un chorro, además de la seguridad jurídica que estos tenían promovió que se instalara en nuestro país, ya que la Constitución Política de 1993, que no fue modificada estimulaba la subsidiaridad del Estado en la actividad empresarial, establecía la existencia de contratos-ley que solo podían ser modificados por acuerdo de las partes, y hubo un trato igualitario, sin distinción, entre empresas extranjeras y nacionales. En ese contexto, en el gobierno de Toledo se impulsaron dos reformas de carácter económico importante, siendo una de ellas, acabar con el régimen de la cedula viva, a través de la cual los trabajadores del sector publico podían recibir una pensión correspondiente a su último sueldo, además ajustado a los incrementos que dicho cargo ocupado pudiera recibir en el futuro. En sí era un privilegio insostenible que gozaba un sector de trabajadores, afectando a la gran masa laboral. El segundo, fue la negociación de famoso Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos, con una oposición significativa por vastos sectores de la izquierda principalmente, que veían la apertura de mercado como una amenaza para los intereses económicos nacionales. Sin embargo, esta se impuso, y permitió la celebración de nuevos tratados con otros países. Así mismo, se mejoró sustancialmente la política monetaria del Banco Central de Reserva (BCR), que estableció un esquema de metas de inflación.

Por otro lado, podemos sostener, que en este proceso de recuperación de la democracia, iniciado con la gestión de Toledo, no se continuó, con desmontar todo el “andamiaje” de las redes instaladas por la mafia fujimontesinista, iniciado por el gobierno de transición presidido por Valentín Paniagua, que si hizo un esfuerzo denodado por acabar con esta lacra, pero la brevedad del tiempo no le permitió desparecerlo. En tal sentido, era necesario realizar una profunda reforma en las instituciones más afectadas, como el Poder Judicial, las FFAA y la Policía Nacional, que hoy estamos sufriendo las consecuencias de ese rebrote. Asimismo, no se hizo justica, que hasta ahora esperan, los afectados por la guerra sucia promovida por el Estado, en el periodo de la dictadura, claramente lo establecido por la investigación profunda que realizó la Comisión de la Verdad y Reconciliación Nacional (CVR).Sin embargo, los familiares de las victimas hasta hoy siguen clamando justicia. Toledo tuvo la oportunidad de honrar la dignidad nacional, y concluir victorioso su lucha iniciada contra la tiranía, pero no lo hizo. Terminada su gestión tuvo que cederle el mando a Alan García Pérez, quien, por segunda vez, en el 2006 asume la conducción del Estado peruano.

El Apra por segunda vez Toma las riendas del poder

El gobierno aprista, inició su gestión en un periodo de abundancia, con vientos internacionales a su favor (con excepción de la crisis financiera internacional del 2008-2009). Esto le permitió hacer un gobierno positivo, desde el punto de vista macroeconómico, reivindicándose de esta manera del mal gobierno, por no decir pésimo, que realizó en su primera gestión, donde la inflación, fue la más alta del mundo, llegando a tocar fondo de inestabilidad económica. El Perú estuvo arruinado. En este segundo gobierno las cosas fueron distintas, y el crecimiento económico continuo enalteció su gestión. En tal sentido, su ministro de economía Luis Carranza, sostiene enfáticamente: “Entre el 2006 y 2011,la inversión privada creció con un promedio anual mayor a 15%, y la inversión pública creció cerca del 16%”. Más adelante, explica que el gobierno aprista recibió una PBI de 80 mil millones de dólares en el 2006, y se transfirió al termino de nuestra gestión en el 2011 un PBI de 180 mil millones de dólares.(El Comercio 4/4/15).En otro momento, de la extensa conversación que sostiene con la periodista Mariella Balbi, Carranza, sostiene que “la pobreza pasó del 50% el 2006, a 27,8% el 2011.Una reducción exitosa”. Sin embargo, “la recuperación del Perú en el 2010 (después del bajón del PBI, que registró el país el 2009, como resultado de la crisis internacional) no fue consecuencia de la gestión de Alan García. Lo que pasó es que China se recuperó rápidamente”.

No se puede negar que la coyuntura internacional, de precios elevados de los commodities, favoreció enormemente la gestión aprista, generando un positivo desarrollo macroeconómico, pero tampoco se puede obviar que en este periodo se alentó la inversión privada, se impulsó la inversión pública, dándose facilidades a las empresas mineras para la extracción de minerales, que eran de gran demanda en el mercado internacional. Esta promoción del sector minero impulsó definitivamente el crecimiento de PBI, que creció más del 100%. Sin embargo no se puede dejar de mencionar que la conflictividad social se disparó durante el segundo gobierno aprista. En el 2010, la Defensoría del Pueblo registró 246 casos, muchos asociados a actividades extractivas.

Por otro lado debemos señalar que al igual que el régimen anterior, este no le puso fuerza a una política de profundas reformas estructurales, que el país hasta ahora demanda, para acabar con la corrupción, la inseguridad ciudadana y las desigualdades sociales y económicas que mellan la calidad de vida de la poblacion. No se implementó un política adecuada y eficiente para acabar con los remanentes de las redes mafiosas fujimontesinistas que operan al interior de las instituciones del Estado, por eso se habla hoy en día de una corrupción institucionalizada, que se mueve, con eficiencia al interior de gobierno central, de los gobiernos regionales y locales, sin que nadie los pueda parar. El Poder Judicial no hace nada para Lograr contener esta avalancha, menos la Contraloría ni el Ministerio Público. Ni que se diga de la Policía Nacional. Por lo que es necesario realizar una reforma profunda y radical en estas instituciones.

Por otra parte es necesario resaltar que durante el gobierno de Alan García se amplió la infraestructura,  base del desarrollo, con la construcción de grandes hospitales y al creación de colegios emblemáticos, con infraestructura moderna, con tecnología de punta. Asimismo, destacan en este periodo, las Carreteras Interoceánicas (IIRSA Norte y cinco tramos en el Sur), el Muelle Sur, los aeropuertos regionales del norte y del sur (cofinanciados), el muelle Norte Callao, el Puerto de Paita y el Puerto de Yurimaguas.

Ollanta Humala asume la conducción del estado

Lo que hay que destacar en estos 15 años de actividad política nacional es la continuidad de la democracia, con la alternancia de partidos políticos en el Poder, administrando y conduciendo los destinos del país, por un periodo de cinco años, que luego es reemplazado por otro, a través de un proceso electoral, donde el ciudadano emite su voto. Siguiendo este proceso, el 2011, se eligió en las urnas, en segunda vuelta, a Ollanta Humala, candidato del Partido Nacionalista, como nuevo Presidente Constitucional de la República, tomando, el 28 de julio, día de nuestra Independencia, las riendas de la conducción política de nuestro país. El balance de su gobierno, a escasos 6 meses de culminar su gestión es bastante polémico, ya que los objetivos políticos y económicos neurálgicos que ofreció en campaña a la ciudadanía no se cumplieron, por lo que el pueblo peruano se siente estafado. 

Ollanta Humala, como representante del Partido Nacionalista Peruano, llevó adelante una campaña, para ser elegido Presidente de la República, levantando un programa que llevaba como título “La Gran Transformación”, a través del cual había logrado confluir una gran coalición, que expresaba un sentimiento político de centro-izquierda. Sectores de todas las tendencias políticas progresistas lo apoyaban, creyendo –como debe ser- en la propuesta. Sin embargo, por razones tácticas, para que gane en segunda vuelta, así fue lo acordado –según manifiestan sus partidarios- se cambió la propuesta inicial por una nueva, denominada: La Hoja de Ruta, pero sin perder la esencia de la gran trasformación. Es decir el gran cambio que el Perú necesita. Pero lo que sucedió, una vez elegido, es el total abandono a la propuesta original, y a las fuerzas sociales que lo llevaron al Poder. Haciendo alianza con el gran capital, y con la fuerzas económicas y financieras que dominan el mercado.

El nacionalismo, recibió un país en bonanza, se favoreció, en sus dos primeros años, del crecimiento continuo de la década del boom económico, debido- como ya se ha manifestado-a los altos precios de los metales, a la gran demanda de estos productos en el mercado internacional, principalmente China. A la baja tasa de interés de los capitales en el mercado financiero mundial, promovido por la política monetaria norteamericana. Esto hizo que el nuevo gobierno, recién instalado, se moviera sin mayores  obstáculos en “piloto automático”. Nada hacía presagiar que la situación internacional cambiaría radicalmente, y su falta de visión no permitió adelantarse a los hechos, tratando de amenguar lo que se podría venir en un nuevo escenario, teniendo en consideración el sentido común que nada es eterno, ni para siempre. En este nuevo escenario que se inició a mediados del 2013 aproximadamente, el gobierno de Humala se sintió arrinconado y contra la pared: El boom económico, de los precios altos y la gran demanda de nuestros minerales en el mercado internacional había terminado. Se dio inicio a un proceso de desaceleración económica, que frenó en seco nuestro crecimiento, a duras penas en el 2014 logramos que nuestro PBI crezca en 2,4%. El 2015, crecimos aproximadamente 2,8% del PBI, cuando a comienzos del año el MEF y el BCR, proyectaba un crecimiento optimista entre 4 y 5%.En el tercer trimestre de año pasado, empezaron a vaticinar que el repunte económico se vendría en el último trimestre. Sin embargo, esto no ha sucedido, y todas las medidas de carácter económico adoptadas por el gobierno de manera tardía, a lo largo del año, han sido un rotundo fracaso. Esta situación alarmante ha contraído el consumo, así como ha golpeado el empleo, ya que la inversión privada ha retrocedido estrepitosamente, y la inversión pública no ha sido lo suficientemente abultada, como para poder paliar este enfriamiento. Esto se ve acentuado con el inicio de un proceso electoral, donde los agentes económicos están en la expectativa que quien será el nuevo presidente de la república que tomará las riendas del país, generando incertidumbre. Es más, ha habido una corrida de capitales de inversión en la medida que la Reserva Federal norteamericana ha incrementado sus tasas de interés, por lo que el BCR se ha visto en la necesidad de hacer lo mismo, incrementando la tasa de referencia, para de alguna forma defendernos de la arremetida del mercado internacional. Pero, esta medida aislada no es suficiente para salir de este estancamiento.

El gobierno de Humala, ha perdido una gran oportunidad para afirmar las bases del desarrollo del país. Estuvo en condiciones materiales, cuando asumió el cargo, de asegurar la continuidad del crecimiento, sin embargo, por falta de experiencia y habilidad técnica no lo hizo, cayendo en una desaceleración continua que amenaza quitarnos todo lo que hemos ganado en el periodo de bonanza. Tengamos en consideración que el gobierno nacionalista recibe un PBI de 180 mil millones de dólares, cuando este estaba hace diez años en alrededor de 50 mil millones de dólares. Asimismo, recibe las Reservas Internacionales Netas (RIN), en aproximadamente 60 mil millones de dólares, cuando estas estaban hace diez años en 15 mil millones de dólares, además, encuentra un Fondo de Estabilización Fiscal, creado en 1999,con un monto aproximado de 10 mil millones de dólares, sin contar que los dos primeros años, de su gestión, sin mover un dedo, sino debido a los buenos vientos internacionales, registró un superávit en su administración que ascendió a 4 mil millones de dólares. Es decir, dinero suficiente para lanzar un Plan Económico agresivo y audaz que hubiera impedido que nuestra economía cayera en este enfriamiento, sin embargo, no lo hizo. Solo se limitó a implementar medidas tímidas, de manera tardía (le faltaron reflejos), que finalmente no dieron buenos resultados. Por lo que consideramos que el nuevo gobierno que asuma la conducción del país el próximo 28 de julio, tendrá como primer reto reactivar la economía nacional, sacándonos de este vil enfriamiento.

Por otro lado, sostenemos que este gobierno nacionalista, que está a escasos seis meses de culminar su gestión, perdió una gran oportunidad para afirmar las bases del desarrollo del país, por que habiendo tenido los recursos necesario para crear y modernizar la infraestructura en el país no lo haya hecho, principalmente las vías de comunicación terrestre, para unir adecuadamente todo el país. Ya se debió haber terminado en todos sus tramos la Carretera Marginal de la Sierra; así como ya se debió haber resuelto, de manera efectiva, la comunicación con la Región Central, corredor estratégico de ingreso y salida desde Lima, dejando de padecer feroces entrampamientos,  para ello es urgente la construcción, en esa parte del país del Túnel Transandino. Además, se debe notificar el retraso que existe en la obra de la Línea 2 del Metro. Como la lentitud para ampliar y modernizar, para hacerlo más competitivo en el mercado global, el Aeropuerto Internacional “Jorge Chávez”. Esta situación, nos genera pérdidas económicas y nos resta competitividad en el mercado mundial. Tengamos en cuenta que tenemos un retraso en infraestructura de más de dos décadas, por un valor aproximado que sobrepasa los 100 mil millones de dólares. Así mismo, no se hizo nada importante, en la construcción de hospitales, para mejorar la atención de salud, como tampoco se mejoró sustancialmente la infraestructura escolar, con la construcción de nuevos colegios. Hay que tener siempre presente, para superar esta situación, que nuestro país ocupa los últimos puestos en los rankings internacionales en calidad de educación y salud.

En tal sentido, se corrobora, que la carencia de infraestructura en el país sigue siendo elevada, lo que limita el crecimiento y la competitividad, como ya se ha mencionado. En ese sentido, el informe Plan Nacional de Infraestructura 2016-2025, elaborado por la Asociación para el Fomento de la Infraestructura Nacional (AFIN), muestra que la infraestructura alcanza la cifra de US$ 159.549 millones. Para cerrarla, dice la publicación, se debería invertir un promedio anual correspondiente al 8,27% del PBI entre el 2016 y el 2025. Gonzalo Prialé, presidente de dicho gremio, ha sostenido en repetidas ocasiones que, para conseguir este objetivo, el Perú tendría que endeudarse. (Revista Poder /12 /15).

“La Voz del Pueblo, es La Voz de Dios”

Finalmente, queremos manifestar nuestro profundo respeto al Sistema Político Democrático que estamos viviendo, que nos permite expresarnos libremente, dejando circular nuestras ideas, en un debate permanente, abierto y alturado, cosa que no sucede en una dictadura como la que hemos padecido hace 15 años, y que nos puso en vilo durante una década. Esto ha significado que la actividad política, en este periodo, haya mejorado en su forma, mas no en su contenido, debido al alto grado de corrupción, que padecen los partidos y las organizaciones políticas, heredadas de la dictadura fujimontesinista, que fue audaz en  la implementación de una mafia gigantesca, cuyos tentáculos alcanzaron introducirse en los más recónditos espacios del Estado, corrompiéndolo, y corroyendo sus estructuras. Esa escuela de podredumbre persiste hasta hoy, por lo que el nuevo gobierno que se encargue de conducir los destinos de nuestra patria en el próximo quinquenio, debe tener las agallas suficientes para desmantelar esta estructura de latrocinio.

En tal sentido, sostenemos que a pesar que la democracia ha dignificado la participación ciudadana, dándonos voz y voto en los procesos electorales, la actividad política partidaria sigue envilecida. Por ello, la decadencia y la crisis política que se está padeciendo. Los ciudadanos mayoritariamente, ya no creen en los políticos tradicionales, siendo presionados a renunciar y salir de escena, para dar paso a una remoción con nuevas generaciones. En esta dirección es necesario promover las reformas políticas electorales, para democratizar los partidos, obligándolos a ser más eficientes y transparentes, que cumplan con su verdadero rol de enlace entre la población organizada y el Estado, tratando de esa forma de resolver los graves problemas que padece el pueblo peruano en su conjunto. Pensamos, que ha llegado el momento de poder sacarle el mayor provecho al sistema democrático, impulsando la participación de la ciudadanía en el quehacer político nacional, haciéndolos de tal manera directos responsables de su destino. Tenemos que acabar con la sola obligación que tiene el ciudadano de ir cada cinco años a las urnas y elegir al nuevo mandatario, debemos avanzar un poco más, organizándonos en nuestras comunidades para exigir a la nueva autoridad un buen gobierno, asimismo controlar y fiscalizar su gestión, para que esta resulte beneficiosa a la población.

Esta experiencia de democracia que estamos viviendo en estos últimos 15 años, debe servirnos  para lograr institucionalizar, haciendo que eche raíces profundas en tierra fértil, para que florezca un árbol frondoso, que nos de sombra y aire oxigenado en los próximos siglos. Ese debe ser el reto de pueblo peruano, cuando acuda este año nuevamente a las urnas a elegir al cuarto presidente de la república, de manera continua, en este periodo. Ya  que es necesario enaltecer la alternancia en el poder, a través de procesos electorales limpios y transparentes, convirtiéndose la decisión popular en un baluarte de grandeza. Por ello alguien dijo: “La voz del pueblo, es la voz de Dios”, expresando el profundo respeto a la voluntad popular, ya que ello es la esencia de un sistema democrático.

Nunca más, debemos permitir, se vuelva a la noche oscura de una dictadura, peor aún si es déspota y corrupta. Ya que engendra males en las naciones, que se necesitan décadas para poder extirparla, lo decimos con conocimiento de causa. En tal sentido, debemos esforzarnos por fortalecer la continuidad de este periodo democrático, que fue recuperado hace 15 años, haciendo caer a una dictadura cruel, feroz y corrupta, que se enquistó en poder por una década, suficiente para crear la deshonra, el caos y la destrucción nacional.

martes, 22 de diciembre de 2015

“CAIGA QUIEN CAIGA”

Por: Enrique Soto

Uno de los principales problemas que tendrá que enfrentar el próximo gobierno es sobre corrupción. La situación en este aspecto se ha vuelto intolerable para la ciudadanía. Tal es así, que, según la IX Encuesta Nacional sobre Corrupción 2015, elaborada por Ipsos, por encargo de Proetica, señala que una  gran mayoría de peruanos que asciende a un 78% cree que la corrupción ha aumentado durante el gobierno de Ollanta Humala, razones no les falta, al ver tanta podredumbre que ha infectado el quehacer político y social del país. Lo más preocupante de este sondeo es que los encuestados expresan un gran pesimismo en torno al problema, señalando que la “corrupción se incrementará en los próximos cinco años”, ya que el Estado no tiene capacidad para controlar dicho fenómeno. Asimismo, el 47% cree que los jueces son los más corruptos, siendo el Poder Judicial líder de las instituciones más corruptas, seguida por el Congreso de la República, con 44% y la Policía Nacional, con 42%. Esta grave situación de agudo deterioro moral al que han llegado nuestras autoridades, merece una profunda reflexión.

“Caiga quien caiga” es un documento escrito por José Ugaz, quien fue nombrado procurador Ad-Hod para los casos de corrupción del gobierno de Alberto Fujimori y  Vladimiro Montesinos, la investigación penal más importante de la historia del Perú. En dicho documento, se señala que en ese periodo de gobierno “todos los estamentos del Estado fueron corrompidos”. Asimismo, se relata la historia íntima de cómo se desmontó la mafia fujimontesinista. Sin embargo, consideramos, al margen de que se haya o no desmontado la referida mafia instalada en la dictadura, quedó una escuela del mal para los futuros mafiosos, que ahora reaparecen y profundizan la corrupción, sin que nadie pueda hacer algo para contenerla. El caso más emblemático de este gobierno en materia de corrupción, es el promovido por el ex asesor presidencial de Ollanta Humala, Martin Belaúnde Lossio, en complicidad con Rodolfo Orellana y el ex presidente de la Región Ancash César Álvarez, constituyendo una red del delito que –según el informe de la Comisión Investigadora del Congreso, presidida por el parlamentario Vicente Zeballos Salinas- dicha organización tuvo ganancias por más de 490 millones de soles. Es decir, aproximadamente, más de 150 millones de dólares. Y esto sucedió, principalmente por la falta de iniciativa de control en el interior de algunas entidades públicas. Dejando que las cosas sucedan, asiéndose de la vista gorda, para que la mafia pueda operar. Como todos recordaremos, fue muy difícil capturar Martín Belaúnde, la Policía Nacional se mostró incapaz, permitiendo su fuga del país, y eso simplemente porque no había voluntad política, en razón que habían muchos intereses en juego, y altas autoridades involucradas, supuestamente, ganaban tiempo para ver cómo se ponían de acuerdo para enfrentar el asunto. Hay que tener en cuenta que el presidente Ollanta Humala es acusado por la oposición de cobrar cupos a los narcotraficantes en la selva, cuando era Capitán EP, más conocido como el Capitán Carlos. Asimismo, la oposición ha denunciado reiteradamente, que el levantamiento de Locumba, supuestamente contra la dictadura Fujimorista, fue una cuartada, para proteger la huida de Montesinos, a través de velero Karisma. Estos hechos que fundamentan el quehacer corrompido de la clase política tienen que esclarecerse, si queremos extirpar este mal que amenaza con destruir la sociedad.

Por otro lado, el escándalo de los Petroaudios, producido en el gobierno de Alan García, que le costó el puesto a Jorge del Castillo como Presidente del Consejo de Ministros, no ha quedado claro para la ciudadanía, ya que la prueba contundente, donde se escuchaba hablar a los infractores sobre “la aceitada”, refiriéndose a los sobornos que se iban a pagar, fue sacada del proceso por ser consideradas pruebas ilegales, quedando absueltos los involucrados. Asimismo, la mayoría de peruanos no se explica cómo en el gobierno de Alan  pudieron salir en libertad, cientos de narcotraficantes, a través de los “narcoindultos”, el principal operador responsable Facundo Chingel, ha sido condenado a 13 años de prisión, sin embargo, eso no satisface a la opinión pública.

Alejandro Toledo, no tiene forma de justificar ingentes inversiones en propiedades inmobiliarias, siendo investigado por lavado de activos, a través del sonado caso Ecoteva. Como todos tenemos conocimiento el ex presidente de la República, tratando de explicar los hechos entró en sendas contradicciones, que en lugar de defenderse, terminó profundizando el mal, estos hechos son simplemente algunas señales de la corrupción institucionalizada que existe en el país.

Queriendo explicarnos a profundidad el mal que estamos padeciendo, nos damos cuenta que la situación no sólo parte desde el gobierno central, sino que, esta se ha extendido a los gobiernos regionales y locales, como queriendo decir las autoridades del interior del país: “si ellos lo hacen, por qué yo no”. Tal es así que muchos gobernadores regionales y alcaldes están presos y otros están siendo procesados. Así mismo, en las elecciones regionales y municipalidades pasadas, se detectó que casi todos los partidos políticos –unos más que otros-tenían candidatos vinculados al narcotráfico, en total sumaban 124(fuente: Utero.pe).Sin embargo, nada se hizo por parte del Estado para contrarrestar tamaña insensatez. Por ello, con mucha razón Jorge Medina Méndez, miembro de la Asociación Civil Transparencia y presidente de Proetica, exige se realicen profundas investigaciones, en torno a estos actos punibles, y demanda reformas institucionales. Asimismo sostiene, que entre 10% y 15% cuesta a la empresa privada operar en un ambiente donde no hay transparencia, rendición de cuentas o donde hay corrupción. Además, señala, que tenemos una Contraloría inoperativa; no ha descubierto un solo gran caso en los últimos años (La República 9 diciembre 2015).

Esta situación de corrupción institucionalizada que estamos padeciendo los peruanos a nivel nacional es sumamente preocupante, que el futuro gobierno tiene que encararla en su total dimensión. Lo que está pasando en la Provincia Constitucional del Callao,  y que el gobierno central se ha visto en la obligación de declararla en emergencia, es una muestra palpable de cómo está avanzando esta lacra, donde, según sostiene Gino Costa, “las autoridades políticas en el Callao son las principales sospechosas de todo lo que está ocurriendo”.(La República 13 diciembre 2015).Esta declaraciones son sumamente graves que ponen en  tela de juicio la actividad política vinculada a la delincuencia, mediante una bien tejida red de corrupción, como ocurrió en Ancash. Esto merece una profunda investigación, ya que la estabilidad del orden social está en juego.

Como podemos darnos cuenta, la corrupción institucionalizada, recorre por todas la venas del cuerpo social peruano, queriéndole generar una infección terminal. Eso tiene que acabar, realizando una reforma institucional profunda que nos permita, de raíz, arrancar el mal, con su extirpación estaríamos garantizando el crecimiento y desarrollo económico, y consolidando la institucionalidad democrática, haciendo prevalecer el Estado de Derecho. Para realizar esas urgentes reformas, a ningún gobierno debe temblarle la mano, ya que debe estar seguro que cuenta con el respaldo de la ciudadanía. Es decir dl conjunto de pueblo peruano, que se ve perjudicado por esos embates de mafias organizadas que operan al amparo de autoridades corruptas. Por ello, es necesario realizar profundas investigaciones, con el propósito de identificar a los infractores. “Caiga quien caiga” debe ser  la consigna que nos impulse a acabar con el mal, y para ello no debemos esperar la instalación del próximo gobierno, debemos empezar ahora mismo. El gobierno de Ollanta Humala, en estos últimos seis meses que le quedan de gestión debe realizar acciones radicales para iniciar el plan de exterminio de esta podredumbre que pone en  jaque nuestra estabilidad institucional. En tal sentido, estamos notificados, de nosotros dependen acabar con el mal, o convivir con el hasta que nos vuelva anémicos y acabe con nuestra existencia.

viernes, 18 de diciembre de 2015

ACUÑA SE VIENE CON TODO

Por: Enrique Soto

La competencia entre los candidatos favoritos, por alcanzar la Presidencia de la República en las próximas elecciones se ha intensificado en estos últimos días, como una forma manifiesta de afirmarse en el electorado antes que finalice el año, ya que los tres primeros meses del 2016 van hacer decisivos en la primera fase de la contienda, teniendo en cuenta que de todas maneras habrá segunda vuelta.

Con ese propósito, Alan García celebró alianza con el Partido Popular Cristiano (PPC), dejando atrás las rencillas, despropósitos e insultos que ambos se profirieron en campañas anteriores. El objetivo es llegar, en esa medida todo esfuerzo es aplaudido por la militancia de los sectores involucrados, aunque no sea compartido por gran parte de la ciudadanía. Y como una forma de sacudirse de la ofensiva que le profiere la competencia con los “narcoindultos”, García ha manifestado que fue un error nombrar como presidente de la  Comisión de Indultos y Gracias Presidenciales a Facundo Chinguel, recientemente condenado a 13 años de prisión, por haber promovido la libertad de cientos de narcotraficantes, en el segundo gobierno aprista.

Keiko Fujimori, a pesar de seguir moviéndose con mucha fuerza por todo el país, y de seguir manteniendo el liderazgo en las encuestas con un inamovible 35%,que le garantiza el pase a la segunda vuelta de todas maneras, no las tiene todas consigo que le garanticen llegar a la más alta magistratura de Estado. Ha empezado a enfrentar dificultades al interior de fujimorismo que la desestabilizan electoralmente, y pueden empezar a hacerle perder votos. Carlos Raffo, jefe de campaña de Keiko en el 2011, ha acusado a la hija del dictador Alberto Fujimori, de haber dado un giro a la izquierda, con sus últimas declaraciones, por lo que él presume que no pasa a la segunda vuelta, como una forma sicológica de desalentar la campaña, teniendo en cuenta que es un experto en sicosociales. Así mismo, en un artículo publicado en el diario Exitosa, la acusa de una “tracción al padre”, luego sostiene, que el padre, corre peligro de “ser fusilado por su propia hija en la plaza pública”. Esta furia expresada por Raffo, quizá la sientan muchos fujimorista que trabajaron y avalaron las acciones del gobierno de la dictadura fujimontesinista, pero aún la tienen contenida. No en vano ha circulado por los corrillos políticos que Martha Chávez, Luz Salgado y Luisa María Cuculiza abandonarían el barco de Fuerza Popular, porque no serían consideradas como candidatas al Congreso en las próximas elecciones. Esta situación clamorosa la pone contra la pared a la candidata Keiko, sin contar la pesada mochila que carga con todo el pasado del nefasto gobierno de su padre, que va hacer muy difícil desembarazarse. En tal sentido, su participación en una segunda vuelta electoral, va a resultar muy reñida, compita con quien compita.

Humala, como queriendo revertir su mala situación política, le ha asestado un golpe demoledor al fujimorismo, haciendo recordar a la ciudadanía que “Fujimori fue un corrupto y un ladrón de marca mayor”, recordando que en las Fuerzas Armadas hubo en la época de la dictadura una tremenda corrupción, impidiendo la implementación adecuada  a esa institución castrense. Y cuando los fujimorista salieron a encararle, la cosa fue peor, ya que él volvió a ratificarse, dejándolos muy mal parados. Este es un hecho, que  por provenir de un Presidente de la República, es de mucha contundencia, que ha debilitado tremendamente la candidatura de Keiko.

Pedro Pablo Kuczynski, ubicado de manera endeble, en el segundo lugar, según las encuestas, ha empezado a desinflarse, como un globo aerostático. Se precipita a tierra en caída libre, ya no es visto como un candidato que pueda llegar a sentarse en la silla de Pizarro. Muy pronto, será desplazado de ese segundo lugar, que podría ser ocupado por Cesar Acuña, según las tendencias de las encuestadoras, que miden y sondean el movimiento electoral. Porque según vemos, Acuña se viene con todo, teniendo en consideración que Alejandro Toledo dejó de ser una amenaza en esta contienda electoral.

En menos de tres meses, este candidato trujillano, repuntó desde atrás como un verdadero  underdog, antes se le conocía como un outsider en 4%,ubicándose en el tercer puesto, desplazando a Alan García al cuarto lugar, y estando muy cerca del segundo, situación que lo hace sentir como un candidato expectante y de mucho cuidado. El mes pasado hizo su ingreso triunfal a la gran Lima, marchando desde las provincias de su sólido norte, que le fue arrebatando gradualmente al Apra, y se instaló, con sus huestes, en San Juan de Lurigancho, allí levantaron su tienda de campaña como buenos guerreros, y organizaron su primer mitin, lanzando su primer discurso en la capital. Esta aparición ha hecho cambiar radicalmente el escenario electoral, y los candidatos favoritos que lideraban las encuestas han tenido que reformular su estrategia, ya que se sienten amenazados, con una avalancha de ciudadanos, que según dicen quieren algo nuevo, y no más de lo mismo, esta nueva sicología parece estar avanzando. Mientras tanto, César Acuña, se prepara para la batalla final, de esta primera etapa lectoral, que se dará en los tres primeros meses del  próximo año.

Acuña, después, de haber calentado motores, con su presentación en la CADE(donde midió fuerzas confrontando supuestos planes de gobierno con sus principales competidores, en un escenario en el que no se deslumbraba como un gran protagonista, por no ser parte de esa elite empresarial, sin embargo, se defendió con uñas y dientes, a pesar de su natural nerviosismo, pudiendo marcar diferencia entre Keiko, Alan García y PPK), la semana pasada, continuando con su agresiva campaña electoral, celebró los 14 años de vida política institucional de su organización partidaria, con un mensaje a los jóvenes, a quienes, según él, hasta hoy se le ha cerrado las puertas. La actividad se realizó en San Juan de Lurigancho, contando con la participación de la cantante Yahaira Placencia y varias orquestas de música popular.

La decisión más fuerte, que ha tomado Cesar Acuña antes que finalice el año, por lo que decimos que “se viene con todo”, es la millonaria contratación del famoso estratega político brasilero Luis Favre, para que asesore su campaña, cuando todos creíamos que esta contratación la iba a realizar PPK, pero éste no  lo concretó por ser demasiado costosa. Con este lujoso jale, Acuña cree asegurarse el ascenso al segundo lugar de las preferencias y llegar a la segunda vuelta, estando de esa forma a un paso de alcanzar la presidencia. Pero la situación no va hacer muy fácil, que ni con Favre a la cabeza comandando su campaña, se puede garantizar la victoria. Ya que la lucha va hacer cruel y despiadada. En tal sentido, creemos desproporcionada la millonaria inversión electoral que está realizando Alianza Para el Progreso, con el propósito de ver a Cesar Acuña convertido en presidente.

Consideramos que los gastos de campaña en este proceso electoral, está ingresando a un periodo de gran despilfarro que rompe los límites de la imaginación. La obsesión por alcanzar el Poder, está promoviendo que los candidatos –principalmente los que tienen más opciones de llegar- realicen alianzas con Dios y con el diablo, con el propósito de conseguir tan ansiado dinero, que le permita financiar su proyecto, situación abyecta, reñida con la moral y la dignidad humana. Por eso, muchos análisis sostienen que si no se controla las finanzas de las campañas políticas de los partidos, el dinero del narcotráfico ingresará como Pedro en su casa, corrompiendo a la política, obligando al futuro gobierno a instaurar un narco Estado, situación alarmante y de suma preocupación. No podemos permitir que el dinero sucio ingrese a la política, se institucionalice y nos esclavice, esto, de ser cierto tiene que ser detenido, antes que arrase con toda nuestra organización social.

Por otra parte, consideramos, que ninguno de los principales candidatos –incluido Acuña- con más opciones de salir elegido presidente, pondrá en jaque la continuidad del modelo económico-preocupación primera de los inversionistas. En tal sentido, podemos afirmar categóricamente que los grandes capitales invertidos están asegurados, así como su rentabilidad. Lo que nos preocupa sobremanera es el capital humano, la reserva social que impulsa el desarrollo, cómo va hacer tratada por el nuevo gobierno que se instale en palacio el 28 de julio de 2016.Ya que en este periodo que culmina muy poco es lo que se ha hecho. No se ha disminuido significativamente la pobreza, solo se ha dado paliativos. Tenemos, todavía, 7 millones de compatriotas pobres en nuestro país, situación que a estas alturas no debería existir. Poblaciones con bajo nivel de rendimiento educativo es otro de los puntos vitales que debe ser atendido. Así como una atención básica en la salud a todo el conjunto de la ciudadanía. Si queremos avanzar de manera sostenida, tenemos que ser, globalmente, más competitivos, y esto solamente lo podemos lograr si le ponemos más atención a la capacitación de nuestros recursos humanos, así como invirtiendo en proyectos de investigación y desarrollo tecnológico. En tal sentido, el próximo gobierno, salga quien salga elegido, está en la obligación de retomar la senda del crecimiento, reactivando la economía, sacándola de este enfriamiento, y todos los ciudadanos, y la población en su conjunto estamos en el deber de apoyar ese propósito, solo así construiremos en los próximos años un país desarrollado, ubicándonos en el primer mundo.

miércoles, 9 de diciembre de 2015

CADE 2015: RETOS Y DESAFÍOS

Por: Enrique Soto Roca

La Conferencia Anual de Ejecutivos (CADE 2015), organizada por el Instituto Peruano de Administración de Empresas (IPAE), clausuró su magno evento, la semana pasada, con la participación de los cinco candidatos a la Presidencia de la República, que lideran la intención de voto, según las últimas encuestas. Este acontecimiento conmocionó a la opinión pública, generando gran expectativa en la ciudadanía, creyendo que se iban a exponer la esencia y de manera condensada -debido a las limitaciones del tiempo- los planes de gobierno, de las organizaciones políticas a las cuales representan. Sin embargo, no fue así, ya que los candidatos invitados sólo se limitaron a sugerir algunas cosas sueltas para contrarrestar los  males que aquejan a las grandes mayorías  de la población peruana, como son la desaceleración económica, enfriamiento que nos podría hacer perder todo lo ganado en más de una década de crecimiento continuo; la seguridad ciudadana, tampoco estuvo presente con una exposición rigurosa y coherente ,a pesar que la delincuencia sigue creciendo aceleradamente; tampoco, se dijo nada profundo acerca de cómo se va a enfrentar la corrupción institucionalizada que padecemos; ni en qué va a consistir la inversión pública en infraestructura, en los próximos cinco años, para lograr modernizar el país, y lograr ser más competitivos en el mercado global. Temas  delicados y de gran envergadura, que exigen, de parte de nuestros futuros gobernantes, una respuesta profunda y coherente que permita acabar con estos males.


El líder de Perú Posible, Alejandro Toledo, sólo se limitó a decir que incrementará los salarios en el sector público, observando solamente el árbol  y no todo el bosque, asimismo, sostuvo que pondrá énfasis en diversificar el crecimiento económico, sin explicar ni dar mayores alcances en qué consistirá ese “énfasis”, finalmente, señaló que “hay que matar la inseguridad ciudadana”, sin dar cuenta cómo lo va hacer, ya que formando un grupo de élite, como lo anuncia, creemos, que con solo esa medida, es imposible erradicar la delincuencia.

Por su parte, Keiko Fujimori, representante de Fuerza Popular, anunció un “boom de inversiones públicas”, tomando los 10 mil millones de dólares que se tiene del Fondo de Estabilización Fiscal, sin percatarse que esa  inversión sería insuficiente para modernizar el país, y hacerlo más competitivo en el concierto internacional, ya que necesitamos, para ponernos al día, según los entendidos en modernización de infraestructura, para los próximos cinco años, alrededor de 60 mil millones de dólares, ya que tenemos un retraso de más de dos décadas. Asimismo ofreció, a grandes rasgos, un programa de incentivos tributarios y de formalización para las micro y pequeñas empresas.

Por otro lado, Cesar Acuña, de Alianza para el Progreso, concentró su atención en criticar los conceptos neoliberales del crecimiento económico que –según sostuvo- apunta a beneficiar sólo a unas cuantas manos. Y anunció que el reto es crecer de manera sostenida durante las próximas dos décadas. Asimismo, manifestó que no quiere un Estado mercantilista, sino moderno, para lo cual anunció un proceso de reforma del Estado, sin dar mayores detalles, ni explicando la forma cómo lo va hacer. Fue una gran sorpresa para los todos empresarios asistentes, como para el conjunto de la ciudadanía que seguía a través de los medios los detalles del evento en Paracas, la declaración de que en su gobierno de construirá un tren bala, que unirá Tumbes y Tacna. No dio mayores alcances de tan colosal obra, ni los fondos de su financiamiento.

Pedro  Pablo Kuczynski, de Peruanos por el Kambio, cuando le llegó su turno, se movió como pez en el agua, estaba en su hábitat, por no decir en su cancha, con un entorno empresarial que lo aplaudía y lo impulsaba. En su intervención, manifestó su compromiso de reducir los niveles de pobreza, mejorar los servicios de salud, tener óptimos resultados en educación, así como conseguir una mayor conectividad de internet en el país. Dentro de la generalidades  que mencionó, sostuvo la necesidad de “refundar el país”, indicando que no podemos seguir con un Poder Judicial y un Consejo Nacional de la Magistratura “que son opacos y que mucha gente piensa que son corruptos”. En otro momento puso énfasis en la informalidad empresarial, señalando que hay demasiados impuestos, señalando que su gobierno, en caso salga elegido, dará facilidades para que las empresas se formalicen. Es decir, si la pyme se formaliza le daremos un impuesto bajo de 10% en 10 años-dijo. Finalmente, consideró que el Impuesto General a las Ventas (IGV) es muy alto y propuso su reducción de 18% a 15%.

Alan García, candidato, por cuarta vez, y dos veces elegido presidente, por el APRA, no se quedó atrás en manejo de escenario, expresando sus cualidades histriónicas y de liderazgo, ingresó al evento saludando a diestra y siniestra. Cuando le tocó exponer, sostuvo enfáticamente, con un gran convencimiento, que se puede recuperar la senda del crecimiento económico que tuvo en su segundo gobierno y volver a crecer a tasas del 6% “y algo más”, dijo, muy seguro. Ofreció, asimismo, reducir la pobreza a menos del 10%. Señalando, que no era un vendedor de ilusiones, porque tiene experiencia, anunció  que Luis Carranza, sería su ministro de Economía. Y solicitó, gane quien gane en los próximos comicios, declarar en emergencia la Inversión Privada y el empleo, poniéndose a disposición para servir al país.

Como podemos darnos cuenta las exposiciones de los principales candidatos, según las empresas encuestadoras, en este gran foro empresarial, no pasaron de meras generalidades, perdiéndose una gran oportunidad, de ilustrar al ciudadano de los principales programas de gobierno, que se pretenden implementar en los próximos cinco años, antesala de la conmemoración del Bicentenario de vida republicana independiente. En tal sentido, el editorial del diario La República (6 de diciembre del 2015) refiriéndose a estas exposiciones, señala: “Lamentablemente, las propuestas no ha venido acompañadas de detalles, especialmente de los instrumentos de política para hacer que el gasto del Estado sea más expeditivo y de calidad”. Para más adelante nuevamente afirmar: “Es lamentable que, por ejemplo, la candidata de fujimorismo no pudiera explicar cómo se financiará el auge de la infraestructura, que PPK y Toledo no señalaran una propuesta concreta respecto al futuro de las AFP, que García no respondiera que tasa actual afectaría la distribución del canon comunal que propone y que Acuña omitiera explicar que hará para desburocratizar el Estado”.

En tal sentido, con un criterio de responsabilidad, es necesario que la ciudadanía, que acudirá a las urnas el 4 de abril, para elegir al nuevo Presidente Constitucional de la República, siga presionando para que se transparenten los programas de gobierno y se expongan abiertamente ante el pueblo. Así como se siga impulsando, de manera alturada, el debate y la sana confrontación de ideas, para que a partir de ese ejercicio nazcan las soluciones a nuestros más acuciantes problemas. Debemos promover la necesidad histórica de que cada vez aumente el número de ciudadanos preocupados por el futuro de nuestro país, principalmente la juventud, que serán los que lleven el estandarte del desarrollo de la nación, en tal sentido, no debemos tener temor de involucrarnos en el quehacer político, actividad que rige el gobierno y la organización de los pueblos, a pesar que ahora está muy venida a menos, por haber caído en manos de unos facinerosos, de la cual tenemos que liberarla, para ponerla al servicio de la satisfacción de las grandes necesidades del país.

Estamos viviendo una coyuntura electoral, que debe servirnos para afirmar la endeble democracia que experimentamos, de manera ininterrumpida desde hace 15 años, esta situación debe orientarnos al fortalecimiento de nuestras instituciones, viéndonos en la necesidad de impulsar reformas institucionales, que consoliden la gobernabilidad y la estabilidad democrática. En tal sentido, una de las principales instituciones que debe ser reformada, de manera profunda, es el Poder Judicial. Ya que es imposible que una sociedad avance, si no resuelve de fondo el sentido de justicia, y el actual poder judicial, para el 93% de la población no cumple este objetivo, al estar infectado, casi en su totalidad por la corrupción, viéndonos en la obligación de demolerlo, y volver a levantar una nueva institución, moderna, con solvencia moral y elevados principios.

Este 4 de abril, todos los ciudadanos peruanos, estamos en la obligación de acudir a las urnas y emitir un voto consciente, que impulse y fortalezca la institucionalidad democrática. Gane, quien gane, debemos ser respetuosos de los resultados, y unir fuerzas, a través de consensos políticos para impulsar el cambio que nos permitan afirmarnos como nación, recuperando la reactivación de nuestro crecimiento económico, poniendo fin al enfriamiento; acabando con la delincuencia, implementando una efectiva seguridad ciudadana; así como desarrollando un política implacable de lucha contra la corrupción, para despertar la confianza en nuestros pueblos y en nuestros inversionistas. Estos cambios nos permitirán en los próximos años avanzar por la senda de los países desarrollados y convertirnos en un país del Primer Mundo.

jueves, 3 de diciembre de 2015

IMAGEN DE LA COYUNTURA POLÍTICA

Por: Enrique Soto Roca

En abril del próximo año,  más de 20 millones de peruanos, acudiremos a las urnas, de manera obligatoria, con el propósito de elegir al nuevo Presidente Constitucional de la República, y a los 130 congresistas que nos representarán en el Congreso, acto político y democrático que venimos practicando ininterrumpidamente desde el 2001, a partir de la caída de la dictadura fujimontesinista. En tal sentido, alrededor de una docena de aspirantes a la más alta magistratura del Estado, así como más de 1500 candidatos al congreso, se vienen movilizando intensamente, por todo el país, invirtiendo ingentes recursos económicos, con el propósito de alcanzar su más caro objetivo.

La campaña electoral para ser presidente y/o congresista ya empezó, y con mucha fuerza, donde más que la propuesta se exhibe el insulto y la diatriba, situación que nos muestra una clase política inmadura y poco desarrollada, que en lugar de impulsar el trabajo en equipo, promueve el individualismo, esto es una muestra palpable de lo poco que hemos podido avanzar para consolidar la democracia. Por tales razones el ciudadano de a pie se muestra escéptico con el accionar de lo políticos, manifestando desilusión y poco entusiasmo en este proceso electoral que se avecina.


Sin embargo, el carnaval electoral continúa. La última encuesta nacional de GFK, que publica el  diario La República (29 noviembre 2015), da cuenta que Keiko Fujimori de Fuerza Popular, sigue con el número uno en el ranking con un 32% de popularidad. Esto nos hace pensar, que si no hay variación significativa en los próximos 60 días, se habrá asegurado el pase a la segunda vuelta. Ello no significa que tenga asegurada la presidencia. En el 2011 también pasó a la segunda vuelta, y no pudo alcanzar la silla de Pizarro. Ollanta la derrotó. Esto se debe a que su situación política es bien compleja y bastante precaria en tan magno objetivo, por ser hija de un dictador, quien se encuentra  preso por corrupción y otros delitos de lesa humanidad, que la embistió cuando gobernaba el Perú como primera dama en detrimento de su madre, acto de mucha susceptibilidad social, que ensombrece su candidatura, y que ella muy bien lo sabe. Asimismo, fue formada política e ideológicamente en ese periodo oscuro de nuestra historia, alimentándose de las enseñanzas de su padre y de su tenebroso asesor Vladimiro Montesinos, algo que llevará siempre consigo y que le es muy difícil, por no decir imposible, desprenderse, a pesar que ha empezado a hacer denodados esfuerzos por proyectar nueva imagen. Por otra parte, tiene en su contra su entorno, del cual no ha logrado deshacerse, a pesar que en estos momentos han empezado a desarrollar un perfil bajo, pero son los mismos que acompañaron en el gobierno dictatorial a su padre. Esa imagen siempre la va a perseguir, mientras no haga un claro deslinde con el gobierno de su progenitor, y se deshaga de esos colaboradores que trabajaron en la dictadura fujimontesinista, que fue un lastre en la historia republicana de nuestro país. En tal sentido, si Keiko quiere representarnos alcanzando la más alta magistratura del Estado, tiene que hilar fino, y promover consensos, garantizando a la población electoral que votará por ella, que gobernará siendo respetuosa de la institucionalidad democrática. En tal sentido la situación no se le presenta nada fácil.

Por otro lado, vemos, según los resultados de la encuestadora, que Pedro Pablo Kuczynski, de Peruanos por el Kambio, sigue todavía manteniendo su segundo puesto, pero de manera ajustada, con un 9%, después de haber sufrido en los últimos tres meses una caída libre, que lo ha hecho perder cuatro puntos, y parece que esta continúa, ni la renuncia a su nacionalidad norteamericana ha podido contener este retroceso. Lo que sucede que este candidato tiene una imagen de lobista, representante de grandes empresas transnacionales, que se favorecieron cuando era ministro de gobiernos anteriores, a pesar que él lo desmiente, pero nadie le cree. Asimismo, es percibido como un extranjero, representante de intereses foráneos, que si en verdad quiso servir al país tuvo su oportunidad en gobiernos anteriores, pero no lo hizo. Eso hace que sea visto como un candidato que no inspira confianza. Lo sigue de cerca, a dos puntos de distancia, Cesar Acuña, con 7%,provinciano norteño, ex alcalde de Trujillo, y actual gobernador de La Libertad, que tuvo la osadía de arrebatarle, con su movimiento Alianza para el Progreso, el sólido norte al Partido Aprista. Este outsider, avanza como un ciclón incontenible en las encuestas, en menos de tres meses ha acumulado cuatro puntos, habiéndose despuntado los tres últimos, y en este último mes, destronando del tercer lugar al “invencible” candidato de mucha experiencia, del partido de Haya de la Torre, Alan Garcia, quien actualmente se ubica en el cuarto lugar con un 6%. ¿A qué se debe su éxito de este lucero norteño? ¿Qué es lo que hace que otros candidatos no hacen? O acaso ¿mucho tiene que ver su procedencia?

Tengamos en cuenta cuando analizamos al candidato Cesar Acuña, que éste desde hace muchos años ha venido vendiendo a la población electoral peruana (consolidándose en el norte) una imagen de ser un empresario de éxito, en el campo de la educación, tiene en su haber ser fundador de varias instituciones educativas, esa imagen instalada en la mente de los electores, lo llevó en dos oportunidades a ser alcalde de Trujillo y después a ser Gobernador de la región La Libertad, como vemos gradualmente ha ido subiendo en el escalafón de la gestión pública, como debe ser una carrera política hacia la más alta magistratura del Estado, pero además, este provinciano aspirante a la silla de Pizarro, al parecer tiene acumulado mucho dinero en su entorno, que ha empezado a invertir a su anchas en este proceso electoral, y como dice el dicho "con la plata el mono baila”, y según se anuncia en el movimiento político que lidera hay “plata como cancha”, la cosa empieza a funcionar. Hay que tener en cuenta que para aspirar a ganar un proceso electoral de esta magnitud, se calcula una inversión, según los analistas financieros de aproximadamente 10 millones de dólares. Es decir alrededor de 35 millones de nuevos soles. Cifra astronómica para un acto como este. Teniendo esos factores a su favor, su humilde procedencia, de una familia pobre, sin haber tenido sus padres acceso a la educación básica, es solo su complemento. Hay que resaltar, por otra parte que su campaña desarrolla una organización empresarial, dentro de una economía de mercado, que se ajusta a la relación de costo/beneficio, por lo que se trata de imponer al candidato, utilizando todos los medios masivos de comunicación, sacándole la vuelta a la tributación, utilizando a la universidad de su propiedad. Este nuevo escenario, donde Cesar Acuña, candidato, es el nuevo protagonista, ha hecho variar radicalmente la correlación de fuerzas, donde hay muchas probabilidades que sea quien pase a la segunda vuelta con Keiko.

Alan García y Alejandro Toledo, que registran 3%, ubicándose en la cola de los cinco primeros, tienen muy pocas posibilidades, de remontar electoralmente, y poder pasar a la segunda vuelta. Parece que su destino ya está echado. El camino de García, que venía minándose con los narcoindultos, se le empeoró en obstáculos, cuando se le descubrió un plagio en su programa de gobierno, que él mismo tuvo que aceptarlo calificándolo como un “autogol”. Eso le hizo mucho daño. Además, los apristas cargan sobre sus hombros el estigma de ser corruptos. Algo del cual no pueden deshacerse, a pesar de ser expertos en el trajín político, y haber librado mil batallas defendiéndose de este fantasma, y muchas veces saliendo muy bien librados, el caso último lo expresa la absolución, por parte de la Corte Suprema, del ex ministro aprista Aurelio Pastor.

Para Alejandro Toledo, la situación es más dramática,”Ecoteva” lo sepultó de por vida, que le impuso una imagen de “mitómano”. Ahora, ya nadie cree en él, y políticamente se puede decir que su accionar, electoralmente, no representa nada trascendente. La alianza que viene arreglando con el nacionalismo es vista como una actitud desesperada. Ante el inminente peligro que ambos están corriendo, se ha visto en la necesidad de juntarse, para poder defenderse mejor, de lo que se le viene.

Los otros candidatos que – según GFK- a duras penas han alcanzado el 1% son Verónica Mendoza, Renzo Reggiardo, Flores Araoz y Julio Guzmán, cuya participación electoral en estos comicios no es significativa en términos cuantitativos, sin embargo es de suma importancia en el sentido que impulsa la consolidación de la democracia, expresando la representación de las minorías.

Finalmente, se puede afirmar que el marco conceptual del modelo económico que se viene implementado desde hace 25 años no va a variar sustancialmente, gane quien gane, de los cinco primeros que lideran las encuestas. La política macroeconómica está garantizada, así como el manejo fiscal y monetario. La tendencia de los candidatos es vender la imagen que serán cada uno de ellos los que nos sacarán del enfriamiento económico del que nos encontramos. Y serán ellos los que se propondrán a acabar con la inseguridad ciudadana, así como con la corrupción institucionalizada. Lo que preocupa sobremanera, en esta nueva coyuntura política- según GFK- es que las instituciones tutelares del Estado como el Congreso de la República y el Poder Judicial sigan totalmente devaluados, con un porcentaje de aprobación de 7%. Es decir, jalados. Esto es algo inadmisible, ya que el sistema democrático requiere de instituciones eficientes y solventes que garanticen la justicia y la gobernabilidad, de lo contrario ningún acto democrático, incluido el que vamos a participar el 4 de abril, será trascendente y garantizará la estabilidad democrática.

miércoles, 2 de diciembre de 2015

¿LA ECONOMÍA PERUANA EMPIEZA A CRECER?

Por: Enrique Soto

A escasos meses que los peruanos vayamos a las urnas para elegir al nuevo Presidente Constitucional de la República, que comandará el destino de nuestros pueblos en los próximos cinco años, el Instituto Nacional de Estadística e Informática (INEI) nos anuncia que nuestra economía ha empezado a crecer de manera significativa en comparación con meses anteriores, tal es así que manifiesta que en septiembre último hemos crecido alrededor de 2,95%, y que el tercer trimestre del año alcanzó la cifra de crecimiento de 2,9%. Esto se debe, según dijeron, a los síntomas positivos de la reactivación de las actividades primarias. Y se espera, que el último trimestre del año, el crecimiento sea mayor, en base al incremento de la producción de la segunda temporada de pesca, y a la reactivación de la industria de la construcción. ¿Esto anuncia que se viene un buen año en el 2016? Y que ¿se dio inicio al proceso de reactivación de la economía peruana?

La situación económica de enfriamiento que estamos padeciendo es bastante compleja y muy controversial, que desde nuestro punto de vista, es difícil anunciar el porvenir, a partir del análisis de unas cifras que nos reportan el quehacer productivo económico del país, registradas en un mes y/o un trimestre, la situación es más profunda, y exige un análisis más exhaustivo. Por lo que, no nos convence, que la desaceleración haya empezado a revertirse, por el hecho que se registre en un mes un comportamiento favorable de consumo, por parte de las familias, haciendo incrementar la ventas al por menor en un 4,19% en  setiembre. Este argumento no es muy sólido, ya que es insuficiente en un análisis riguroso  de carácter técnico. Hay que tener en cuenta que por estos días se incrementa el gasto familiar por ser antesala de fiestas navideñas y de fin de año, que no necesariamente es reflejo de una economía en recuperación y/o sostenida.


Por otro lado, cabe señalar que se manifiesta un leve repunte de la inflación que podría sobrepasar el rango meta establecido por el Banco Central de Reserva (BCR) entre 1 y 3%, debido al alza del Índice de Precios al Consumidor en noviembre de 0,14%, mayor al mes de octubre último, dejando abierta la posibilidad de un alza  de su tasa de interés de referencia, siendo actualmente de 3,5%. Sin embargo, el BCR espera una convergencia al rango meta, de todas maneras, el próximo año. Asimismo, la economía peruana se vio debilitada en las últimas semanas por el impacto recibido respecto a la caída del nuevo sol, que en la primera mitad de noviembre se devaluó en 1,5%, su menor nivel en casi 10 años, frente al dólar, situación que preocupa sobremanera a los altos funcionarios del BCR, a pesar que ellos aseguran un efectivo monitoreo, en su impacto en la inflación. Por todo ello, según anunciaron, harán una exhaustiva evaluación de su programa monetario, en su próxima sesión de directorio, que se realizará el 10 de diciembre.

Como podemos darnos cuenta, la situación económica que estamos atravesando es sumamente compleja, y según los entendidos en análisis económico, señalan que su recuperación, va a depender mucho de la forma como se conduzca y maneje el Modelo Económico implementado, cuyas cifras macro económicas son formidables, y de gran admiración en el mundo global, por lo que recomiendan que esa parte no debe ser tocada, así como tampoco su manejo financiero, por allí, según señalan no está el problema. Lo que sí recomiendan es darle un revisión profunda a la inversión pública, en los tres niveles de gobierno, llámese central, regional y o local, porque por allí parece estar la madre del cordero, en lo que atañe a eficiencia principalmente, sostenibilidad, rentabilidad y servicio a la colectividad. Esto quiere decir ser más operativos en la implementación de las obras, en el menor tiempo posible, sin atentar con la calidad. Ya que se tiene entendido que por allí se filtra la corrupción, un mal endémico de nuestros tiempos, que viene haciendo muchísimo daño a la sociedad en su conjunto. Si queremos realmente seguir creciendo y salir de este atolladero de desaceleración económica que estamos sufriendo, debemos ponerle suma atención a la implementación de moderna infraestructura, en la cual tenemos un retraso de más de tres décadas y por un valor de aproximadamente 60 mil millones de dólares, esto significa un retraso en el desarrollo productivo y sostenido. Modernizar el país con infraestructura productiva significa la construcción, principalmente, de buenas vías de comunicación, la Panamericana debe de ser convertida en una excelente autopista, que una toda la costa peruana, desde Tumbes hasta Tacna, y sea alimentada con corredores de penetración que lleguen a todos los rincones de la sierra, región que viene siendo conquistada con la construcción de la Longitudinal de la Sierra, que necesita sostenibilidad y buen mantenimiento. Así mismo, debemos penetrar a la selva a través de construcción de caminos seguros, uniendo rápidamente  a todas esas comunidades dispersas a lo largo y ancho de nuestra amazonia, llevando y trayendo desarrollo, eso es lo que de manera urgente debemos hacer para salir del enfriamiento. Tenemos que ser creativos. Como también  debemos contar con puertos y aeropuertos internacionales que unan al Perú con el resto del mundo. Nos estamos demorando demasiado en ampliar nuestro emblemático aeropuerto internacional Jorge Chávez, uno de los mejores de Latinoamérica, por donde transitan miles de turistas e inversionista, allí debe  de estar reflejada la imagen del país. Del mismo modo nos estamos quedando en el avance apoteósico que se le debe imprimir al histórico Puerto del Callao. Modernizándolo según las exigencias globales, asumiendo el compromiso de control imponiendo el principio de autoridad, impidiendo se prolifere la mala imagen como un punto de referencia internacional de negocio del narcotráfico. También debemos impulsar, la construcción de grandes escuelas y modernos hospitales, la educación y la salud son pilares fundamentales para salir del enfriamiento económico, y construir un crecimiento sostenido, como atender a toda la población con el servicio de agua potable y alcantarillado .Modernizar el país es una cuestión de decisión, los recursos económicos los tenemos acumulados en más de diez años de desarrollo continuo. Modernizar el país no debe ser visto como un gasto sino como una inversión productiva y altamente rentable.

Por lado, si deseamos seguir creciendo de manera sostenida, reactivando la economía de desaceleración, debemos ponerle especial atención a los recursos humanos, base fundamental del desarrollo de las naciones. Un hombre culto, educado, con habilidades técnicas desarrolladas elevará su productividad, que es una de la debilidades globales que tenemos, según el Foro Internacional, cuya calificación hemos bajado en los últimos años 8 puntos, esa tendencia tenemos que revertirla. Por lo que hay necesidad imperiosa que dedicarle mayor atención a la investigación científica y tecnología, así como a la innovación, desarrollar en los ciudadanos una mente de creatividad e imaginación.

En tal sentido, creemos que la tarea que le espera a los futuros gobernantes, que tomarán la batuta de la conducción del Estado no es nada fácil, ni tampoco sencilla. La tarea es apoteósica y de gran responsabilidad, más aun teniendo en cuenta que resolver los problemas económicos no será posible si no se encaran los problemas políticos, en tal sentido la situación se vuelve más compleja,  y según los entendidos, se va  necesitar de muchos consensos, ya que no es nada fácil gobernar en democracia, exigencia de nuestros tiempos. Creemos que sí  podemos hacerlo si nos deshacemos de nuestros intereses económicos, políticos e ideológicos personales, de grupo y/o partidarios, y optamos por priorizar los intereses del conjunto de la sociedad, propugnando alcanzar el bienestar general y el bien común, mejorando la calidad de vida de millones de peruanos.

En tal sentido, el próximo presidente que salga elegido en las urnas y asuma el mando del Estado peruano, tendrá entre sus manos una tarea sumamente difícil, que es la conducción del país por el camino de la reactivación económica, reinstaurando un crecimiento sostenido, acabando de esta forma con el enfriamiento, que amenaza hacernos perder económicamente, todo lo que hemos ganado en más de diez años de crecimiento continuo. Enfatizo que la tarea no va ser nada fácil, como sí la tuvieron Alejandro Toledo, y Alan García en su segundo gobierno, ya que gobernaron con vientos globales a favor, el precio internacional de los commodities estaban en alza, y siendo nosotros un país primario exportador, la situación iba viento en popa. Hoy la situación es diferente, lo precios han caído estrepitosamente, y la demanda internacional se ha contraído. El mercado internacional está recesado, y EEUU a duras penas ha empezado una recuperación lenta, después de su brutal caída financiera del 2008. En esta condiciones el nuevo gobierno peruano que asuma la dirección del Estado a partir de 28 de julio del 2016,tendrá el reto de sacarnos adelante, y todos los ciudadanos tendremos el compromiso de apoyarlo. Salga quien salga, son nuestros gobernantes, y personifican a la nación.

lunes, 23 de noviembre de 2015

PUCP: AULA MAGNA 2015

Con el propósito de orientar el pensamiento y la reflexión, en torno a los acontecimientos y al que hacer nacional e internacional,  la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP), organizó el 16, 17 y 18 de noviembre, su XIX AULA MAGNA, correspondiente al año 2015, con el tema de coyuntura nacional, denominado: Crecimiento, Equidad y Gobernabilidad del Perú el 2016, contando con la participación de destacados ponentes como el antropólogo y sociólogo Julio Cotler, el economista Waldo Mendoza, el internacionalista Farid Kahhatt, el economista Bruno Seminario, el politólogo Steven Levitsky, la ex Ministra de Desarrollo e Inclusión Social Carolina Trivelli, la socióloga Paula Muñoz, el politólogo Martin Tanaka, el historiador Antonio Zapata, el economista Oscar Dancourt, el sociólogo Sinesio López,  el ex Presidente del Consejo de Ministros Salomón Lerner, el ex Ministro de Economía Luis Carranza, entre otros connotados analistas e investigadores sociales.

Fueron tres días de intensos debates y análisis profundos sobre la realidad nacional, donde desde el lado económico, hubo denodados esfuerzos por parte de los expositores en dar respuesta a cómo volver a crecer de manera estable, acabando con el actual enfriamiento, así como resolver el problema de las desigualdades socioeconómicas, que estimulan los conflictos sociales. Igualmente, se desarrolló el tema sobre la crisis política que viene enfrentando el gobierno actual, los altos niveles de corrupción existentes, como la falta de seguridad ciudadana, que pone en jaque al conjunto de la ciudadanía.

Este evento se realizó con el propósito de definir la agenda que debería establecerse de cara a las elecciones del 2016, tratando de plantear un mensaje para los candidatos, los electores y la opinión pública sobre las posibilidades económicas, así como las condiciones políticas e institucionales que hagan gobernable al Perú preservando su democracia.

En tal sentido, creemos que el debate alturado, con propuesta y coherente, desde la academia, se ha iniciado en esta coyuntura electoral, por lo que es significativo resaltar algunas ideas que se manifestaron en Aula Magna 2015.

Antonio Zapata, abordando el tema de Globalización, Democracia y Soberanía, señaló que la globalización nos impone escoger entre democracia  o soberanía, donde la voluntad popular deja de ser algo sustantivo en una hiperglobalización como la que estamos experimentando. Así mismo, desarrollando Economía Ilegal sostiene que vivimos amenazados de convertirnos en un narco estado en el Perú a partir del 2016.

Por su parte, Julio Cotler, sostuvo que hay dos sujetos que destacan en la escena contemporánea: Los empresarios y los tecnócratas. Y que  a partir del 2000 existe democracia en el Perú, pero sin partidos políticos, habiendo sido la sociedad despolitizada. Así mismo indicó que se pretende manejar la economía al margen de la política, utilizando el san Benito de que no hay que permitir que la política contamine a la economía, algo totalmente absurdo, para el destacado antropólogo. Por otro lado señaló que hoy en día el estado peruano, es una de las instituciones más débiles que ha existido en la historia republicana. “No existe coherencia en su conducción, los empresarios se quejan del estado, acusándolo de ser incapaz de cumplir con la ley y hacerla cumplir por todos los ciudadanos, sin embargo, los intelectuales acusan al Estado de estar en manos de los empresarios”, remarcó.

En su momento, Paula Muñoz, cuando expuso sobre el ¿Qué Hacer? para superar las dificultades políticas y económicas que todos los peruanos padecemos, sostuvo que existe la necesidad urgente de implementar una profunda reforma del Estado, orientada hacia el fortalecimiento de las instituciones públicas, creando instituciones inclusivas para poder desarrollarnos como nación. Así mismo, señaló que como los políticos no tienen interés en hacer reformas e impulsar el cambio, la sociedad civil tiene la obligación de organizar la demanda social, creando una coalición organizada y movilizada que presione, esa es la única forma de obtener resultados positivos.

Carolina Trivelli, por su lado, señaló tres temas fundamentales que tendría que enfrentar el próximo gobierno, a través de la implementación de grandes reformas en lo que concierne a la descentralización, asimismo replantear el tema laboral, y como tercer punto reformar la recaudación tributaria, ampliando la masa de contribuyentes, tratando de disminuir la informalidad. Para ello, sostuvo, que se va a necesitar mucho apoyo político. Finalmente, manifestó que hay necesidad de mejorar la gestión de sector público.

Martín Tanaka, inició su exposición formulándose la siguiente pregunta: ¿Cuál es la agenda de temas que debería abordar el próximo gobierno? “Hace 15 años –señaló-  hemos dejado de ser un país pobre para convertirnos en un país de ingreso medio”. Sostuvo que en la actual coyuntura electoral  no hay grandes desacuerdos programáticos, ya que el modelo económico que se viene implementado no va a variar sustancialmente, lo que si se tiene que promover, afirma, son los consensos políticos, para que haya unidad de criterios en las políticas que se quieran implementar.

Por su parte, Waldo Mendoza, centró su exposición, en la situación económica, indicando que el peso de las condiciones internacionales influye inmensamente en el desarrollo del país, ya que somos un país extremadamente dependiente primario exportador, y que nuestros ingresos de manera significativa provienen de las exportaciones de nuestras materias primas. Por tanto, al haberse terminado el boom de las exportaciones con altos precios de los commodities, se dio inicio a la desaceleración y el enfriamiento, y esto trajo consigo la disminución de la inversión privada, ya que se ha contraído la demanda externa de nuestros minerales, principalmente de parte del gigante asiático, que también se halla inmerso en un proceso de desaceleración. Y esta situación no es solamente un problema del Perú, sino de toda Latinoamérica, con excepción de México, por su cercanía a EEUU. Para salir de este atolladero, que no va hacer fácil ni rápido, tenemos que mirar hacia adentro, desarrollando nuestros mercados, diversificando nuestra producción, observar otros horizontes, no los tradicionales.

Es necesario que este tipo de eventos se siga promoviendo e implementando en el país, en una coyuntura electoral que se ha iniciado con mucha fuerza pero sin propuestas programáticas y sin debate de ideas, salvo insultos y encontronazos por parte de los candidatos. Es necesario que la ciudadanía se vincule más con la política y participe activamente en el quehacer nacional. No debemos esperar que un caudillo nos resuelva los problemas más acuciantes que como sociedad padecemos, sino que nosotros debemos impulsar las soluciones, actuando de esa forma fortaleceremos las instituciones y consolidaremos la democracia.


Como ha quedado señalado a los largo de todas las exposiciones dadas en los tres días de debates, hay que cuidar y salvaguardar la democracia, instrumento decisivo y fundamental para superar todos nuestros problemas dentro de un estado de derecho que respete nuestras libertades individuales. Así mismo es necesario exigir a nuestros próximos gobernantes una lucha frontal contra la corrupción, así como impedir el avance del narcotráfico, que en estos momentos viene amenazando en tomar el estado, eso sería algo muy deplorable, y nosotros como sociedad civilizada no lo debemos permitir.
TIRO AL BLANCO PERU