martes, 26 de mayo de 2015

¿QUIÉN SERÁ EL NUEVO PRESIDENTE?

Por: Enrique Soto Roca (*)

Debido a la falta de liderazgo e incapacidad por parte de nuestros gobernantes para resolver y enfrentar acertadamente los continuos actos de corrupción y violencia desbordada, el ciudadano de a pie se pregunta con insistencia, en medio de una campaña política electoral que ya empezó: ¿Quién será el nuevo presidente? Sin atreverse a responder tan desafiante interrogante.

Después de una lucha denodada y sin cuartel, que desarrolló nuestro pueblo, recuperamos la democracia en el 2001, instalando un gobierno de transición presidido por el ilustre ciudadano Valentín Paniagua. En 1990 caímos en manos de una mafia, que en 1992 se convirtió en una tiranía, que tuvo la audacia de “disolver” el Congreso de la República y modificar sustancialmente la Constitución Política del estado, promulgada a través de una Asamblea Constituyente. Fuimos vilmente engañados y traicionados, por una mafia corrupta, más conocida como el fujimontesinismo.



En el 2001, es ungido como nuevo presidente constitucional democráticamente elegido Alejandro Toledo. Renace la democracia en nuestro país y empieza el proceso de consolidación de nuestra economía, que había devastada. Siguiendo los cánones democráticos Alejandro Toledo se releva con Alan García, representante del PAP en el 2006, que por segunda vez llega a palacio con un espíritu de rectificación, ya que su primer gobierno fue un desastre, que es atribuido  a su falta de experiencia y a su juventud.

En el 2011, Alan García le pasa la posta al Comandante EP (r) Ollanta Humala, quien asume el mando y dirección del estado peruano, después de haber derrotado electoralmente a Keiko Fujimori en segunda vuelta. Volvimos a ser engañados.

Después de promocionarse en todo el país con una postura de centro izquierda, y de incorporar a grandes sectores progresistas en su movimiento, da un giro espectacular hacia el centro-derecha y desembarca a las huestes de izquierda que lo apoyaban una vez que llegó al poder. Es decir, después de promover y crear grandes expectativas en la población con su proyecto “La Gran Transformación”, que era popular, progresista y desarrollista, aparece con su “Hoja de Ruta”, una propuesta mediatizada y sin mayores alcances, en función de las grandes reformas que el país exigía. Todo esto hoy le pasa la factura. Conga y Tía María son producto de esta farsa. El desborde popular es producto de las insensateces de este gobierno que no fue coherente con la población que hoy le reclama. Estamos a un año aproximadamente, de cambio de mando, en la que todos los ciudadanos peruanos nos aprestamos a elegir al nuevo presidente. Empezamos a vivir un clima electoral y/a revivir todas las mentiras y demagogias que algunos candidatos nos manifiestan con el fin de lograr su objetivo. A quince años de experiencia democrática el ciudadano peruano, se ha vuelto más consiente a la hora de emitir su voto y por consiguiente actuará con más criterio y responsabilidad.

Sin embargo, por otra parte, queremos saber que opciones tenemos para elegir al nuevo presidente y cuál es su consistencia para ser reconocido como candidato, ya que reza la frase bíblica: “Muchos serán los llamados pero pocos los elegidos”.   Tener en cuenta que algunos consideran que el país se encamina hacia un narco estado, como el mejicano. Esto debido a los ingentes recursos económicos y financieros que este ilícito negocio mueve en el país y que puede comprar partidos políticos completos.

Según CPI, Keiko Fujimori, PPK y Alan García son los candidatos favoritos a través de la opinión pública, en las próximas elecciones presidenciales. Es decir más de lo mismo. En tres décadas de quehacer político nacional no hay renovación. Ni en la derecha, ni en la izquierda, menos en el centro. Los mismos caudillos de siempre enquistados en sus capillas. ¿En verdad, esto es todo lo que nos ofrece el menú electoral próximo? Sí y sólo sí nosotros lo aceptemos, hay otras opciones que podrían ir creciendo en la medida que los ciudadanos lo promovamos y luchemos denodadamente contra los grandes medios de comunicación masiva en un desafiante “boca a boca”, algo que parece imposible pero que puede dar sus frutos.

Sin embargo, es bueno aclarar: Keiko no presenta nada nuevo para atraer al elector salvo la excarcelación de su padre, preso por el delito de lesa humanidad. Alan García, aparte de poder consolidar el desarrollo económico, podría aprovechar estratégicamente, para relanzar el partido, ya que es uno de los más organizados que tenemos en el país. La actitud de haber hecho participar a todos los ciudadanos para elegir a los dirigentes regionales del partido es algo encomiable. PPK es un vocero conservador y de extrema derecha, que no va a dudar en dar mejoras al gran capital. Eso de declararse de centro izquierda, es una mentira más que los ciudadanos estamos acostumbrados a escuchar de los políticos tradicionales. No sé con qué criterio el Partido Comunista-Patria Roja se ha reunido con PPK, es que han creído eso de llamar a sus seguidores “camaradas”. PPK no es nuevo en gestión pública. Recordemos que fue ministro de estado hace más de 30 años.

Por otra parte, sostenemos que el panorama electoral que estamos viviendo no se muestra aún nítido. Aún tiene sus nubarrones y sus neblinazos. No sabemos el rol que van a jugar los seguidores de Humala organizados en el Partido Nacionalista, que están atravesando una de sus peores crisis intestinas, en la que no se sabe si Ana María Solórzano, Ana Jara y/o Daniel Urresti, los representarán como candidatos a la presidencia. Todos están moviéndose con premura en pos del poder, pero la pareja presidencial está minada, y son poquísimas las opciones de triunfo.

Los sectores minoritarios como Perú Posible tiene a un Alejandro Toledo en la picota. Semi muerto, por el caso Ecoteva. PPC no tiene mayor fuerza que en Lima, y aquí se reduce al distrito de San Isidro. No da más. El pastor Lay va a hacer un esfuerzo descomunal por lanzar su iglesia al ruedo electoral. Esperamos que Dios lo coja confesado. Y la izquierda puede ser una opción, siempre y cuando sea pragmática y menos ideologizada y lance un candidato de consenso y de manera unitaria impulse un Programa Único de Gobierno: Gregorio Santos, hoy preso en Piedras Gordas, Marco Arana y/o Verónica Mendoza, pueden ser candidatos de consenso.

Sin embargo, el proceso electoral amenaza ser desproporcionado, con una fuerte carga de polarización, donde el más fuerte tratará de imponerse en función de su poder financiero. En eso hay que tener mucho cuidado. De nosotros depende elegir al más apto.  
(*) Periodista. Analista Político

POLICIA NACIONAL: SIN BAJAR LA GUARDIA

Por: Julio Garazatúa Vela (*)

El diario El Comercio del 13 de Abril 2015, informa: “que un nuevo escándalo ha remecido la estructura de la institución policial”. Se trata de una “intervención incorrecta”, por parte de dos suboficiales que prestan servicios en el Escuadrón de Emergencia del distrito de Surquillo; quienes se llevaron un vehículo estacionado a pocos metros de la vivienda del dueño. Este hecho fue grabado por las cámaras de seguridad de la Municipalidad de San Isidro.

En la edición del 24 de Abril 2015, el diario La República resalta: que policía “siembra” arma punzocortante a manifestante que protestaba contra el Proyecto “Tía María” en la Región Arequipa (Islay). Refiere que mientras un grupo de policías escoltaba a un agricultor detenido, un agente policial se acerca al detenido y le coloca en la mano un objeto punzocortante.

El diario “SudaméricaHoy” informa: que el Inspector General del Ministerio del Interior manifiesta, que en el año 2014 fueron retirados de la Institución Policial por medida disciplinaria 214 policías (21 oficiales y 193 suboficiales); de ellos, 140 fueron recluidos en penales comunes y centros de detención policial, por estar involucrados en delitos diversos.


Estas y otras informaciones similares nos dicen, que el personal policial enfrenta un serio problema de inconducta personal y funcional; pero también nos dice, que es el momento de hacer cambios estructurales para no seguir manchando la imagen de la institución policial, ni mancillar la dignidad y el honor de los buenos policías que son la mayoría. Pero el cambio que se exige, no debe sustentarse solamente en los acostumbrados “pases al retiro” de cientos de oficiales de diversos grados, sin ningún criterio técnico, apelando a las “invitaciones por renovación” que la ley faculta; tampoco abusar de la reiteradas “reorganizaciones” policiales, que siempre han sido un fracaso, porque al parecer los gobiernos de turno lo emplean simplemente para acallar la coyuntura de inseguridad del momento.

Se ha perdido tiempo y gastado miles de soles sin resultado alguno en estos llamados procesos de “reorganización “de la Policía Nacional, porque se continúa fallando en la base misma del cambio: el perfil del policía. El hombre es la pieza fundamental en toda organización, más aún cuando se trata de una institución cuya historia está íntimamente ligada a la historia del Estado y de la sociedad peruana. El policía protege al pueblo, mantiene el orden público y social del cual es parte intrínseca, y ofrece una ayuda constante a la población más vulnerable, sostiene los valores democráticos de justicia, igualdad y lealtad; y  en las distintas etapas de su historia, sus integrantes han tenido y tienen intervenciones connotadas de heroísmo y entrega de la propia vida.

Además, hay otros aspectos legales que es conveniente corregir, para coadyuvar al cambio que la Institución Policial necesita, por ejemplo: La Ley Orgánica de la Policía Nacional en su Título III-Capitulo II-Articulo 12, inciso 12.2; expresa: que la Policía Nacional está al mando de un Director General designado por el Presidente de la República, entre uno de los Tenientes Generales en situación de actividad. Este dispositivo quiebra la línea de sucesión por antigüedad para acceder al cargo de Director General; politiza al comando policial, e hipoteca la lealtad institucional a los intereses políticos de turno.

Asimismo, en su Capítulo III-Régimen Económico-Articulo 51-inciso1, dice: “La Policía Nacional, previa autorización del titular del sector, podrá celebrar convenios para la prestación individualizada o localizada de servicios rentados de naturaleza particular”. Esta disposición convierte al policía en un mercenario de la seguridad, porque oferta su autoridad y su atribución funcional a intereses privados, lo que deteriora su dignidad personal y profesional y desvirtúa el principio constitucional de servicio a la sociedad.

Entonces, nos preguntamos: ¿Cómo reconstruir una institución policial actualmente cuestionada y criticada, para que responda a las necesidades del Estado y de la sociedad peruana de este nuevo siglo? Ello supone en primer lugar, investigar su actual situación, sus contradicciones, sus límites, sus posibilidades, etc. Por ejemplo: debemos evaluar si la preparación de los policías es la más óptima, sino lo fuera, urge perfeccionarla. Si el proceso de selección y admisión son inadecuados, es imprescindible mejorarlos. Si las fases de formación y capacitación son ineficientes, es necesario optimizarlos. Si las remuneraciones son insuficientes, deben ser aumentadas, acorde a la naturaleza de su función. Si la legislación policial es imperfecta, es necesario corregirla, para potenciar el proceso de formación y los sistemas de control. No encarar seriamente estos y otros problemas que subyacen lacerantes en la Institución Policial, es continuar con este tipo de comportamientos ilícitos, que se repiten cada vez con más frecuencia.

Pero este proceso de reconstrucción institucional también supone, que el ansiado cambio policial no se logrará en breve plazo, es un proceso que requiere tiempo y continuidad; cambio que debe ser tratado desde dos puntos de vista: la policía como  institución del Estado encargada de una finalidad constitucional; y la policía como “corporación”, como un cuerpo vivo integrado por personas, responsables de lograr esa finalidad constitucional. Los gobiernos,  la “clase política” y la sociedad en general, deben entender que además de las condiciones arriba descritas, y otras que pueden sugerirse; es “imprescindible” que exista la voluntad política para alcanzar el modelo policial que aspiramos como sociedad.
(*) Crnel. PNP (r)

lunes, 18 de mayo de 2015

¿REPUNTE EN EL SEGUNDO SEMESTRE?

Por: Enrique Soto

Poniendo en movimiento dos ejes claves de la actividad económica del país, como son: la inversión y el gasto público, esta despegará inmediatamente. Se espera que esto suceda, con un repunte en el segundo semestre del año, según lo anunció el Ministro de Economía y Finanzas, Alonso Segura, en una exposición realizada a fines del mes pasado en la Cámara de Comercio de Lima.

Por lo tanto, no debemos preocuparnos demasiado por el bajísimo crecimiento del primer trimestre –nos han dicho- ni tener muchas expectativas en el segundo. Toda la apuesta se está depositando en el próximo semestre que arranca en julio, inicio del último año del gobierno “nacionalista” del comandante Ollanta Humala.

La proyección es sustentada, según los tecnócratas del MEF, por la firme recuperación de la pesca y la minería, ya que según el Marco Macroeconómico Multianual presentado, la actividad económica cerrará el año entre 3.5% y 4.5% con una estimación puntual de 4.2%. Reforzando su pronóstico con la mayor captura de la anchoveta que se habría registrado en abril último. Elena Conterno, presidenta de la Sociedad Nacional de Pesquería, aseguró que en ese mes se capturó el 54% de la cuota. Asimismo se cree que la minería vendría mejor debido a la mayor producción de cobre que registrarían Toromocho y Antamina, así como a la recuperación de su precio en el mercado internacional.

En lo que se refiere a la Inversión Pública, el MEF confía que darán dinamismo a la economía alicaída la ejecución de tres megaproyectos como son: La Línea 2 del Metro, la modernización de la Refinería de Talara y el Gasoducto del Sur.

Este panorama optimista y positivo se vería favorecido en el mundo global si la desaceleración de China no es mayor a la esperada, ya que por el lado de la recuperación de la economía norteamericana esta no es muy contundente, sólida y sostenida, por lo tanto se espera un ajuste pronto de las tasas de interés. Esto nos daría tranquilidad en el control de nuestro tipo de cambio, que por algunas semanas, debido a procesos especulativos parecía que se nos iba de las manos, por lo que el Banco Central de Reserva, tuvo que trabajar con mucho rigor para estabilizarlo, vendiendo gran cantidad del billete verde.

Reforzando esta postura, Julio Velarde, presidente del BCR ha señalado debe pensarse más en el futuro y menos en la coyuntura. Y queriendo trasmitir un gran optimismo al empresariado y a la población que se mantiene escéptica y en ascuas, sostiene que sobre los precios de los commodities no se puede afirmar abiertamente que el “superciclo” finalizó, sin desconocer que en los próximos cuatro años las cotizaciones se mantendrán estables o bajarán ligeramente. Y anuncia que el Perú duplicará su producción de cobre en los próximos cuatro años.

Por otro lado, para asegurar el inicio del dinamismo de la economía, que se halla estancada, el MEF en coordinación con el Ministerio de Transporte y Comunicaciones (MTC), licitará 16 corredores viales desde junio próximo –¿inaugurando el repunte económico del segundo semestre?- que implicarían una inversión cercana a los 4 mil millones de nuevos soles.

Sin embargo, como dice el dicho: Todo lo que brilla no es oro. Y en honor a la verdad podemos decir que el gobierno de turno y todos sus principales funcionarios han perdido confianza y credibilidad ante el empresariado honesto y trabajador así como ante la población. Y hechos políticos y sociales no faltan que sustente esta postura de mantenerse en guardia. “Ver para creer” parecen decir.

A pesar que esta proyección esgrimida por el oficialismo podría estar en una orientación correcta y acertada, eso no es suficiente para que las cosas sucedan. La economía no está al margen de las decisiones políticas y el desarrollo social. Las tres actividades tienen que ir de la mano en busca del bien común, que no es otra cosa que el bienestar general. Y esto no se va visto en cerca de cuatro años de gobierno y la mayoría de los ciudadanos no cree que se vea este deseo faltándole tan sólo quince meses para que culmine su mandato.


La desconfianza de la ciudadanía en general es abrumadora. Y esto se manifiesta en los conflictos sociales que se desatan al interior del país, siendo uno de los más emblemáticos el de Tía María en Arequipa, por el salvajismo y barbarie desatada por ambos bandos, que tratan de salirse con la suya, desoyendo el clamor popular de todos los peruanos, dejando de lado la verdadera postura civilizada de diálogo que debe prevalecer. El estado, como institución parece haber perdido el control sobre la jurisdicción. Algo verdaderamente incomprensible.

Estas situaciones desincentivan el desarrollo y el crecimiento económico, ahuyentan el turismo, alejando la inversión privada, contrayendo el consumo. ¿Creen que así vamos  a poder recuperarnos como lo viene proyectando el MEF?
Como podemos darnos cuenta la situación es más compleja. Y no es solamente cuestión de Producto Bruto Interno y cifras macroeconómicas en azul. Eso fue en épocas del Liberalismo a ultranza, donde el Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial imponían sus condiciones radicales para apoyar economías pobres en el mundo, manteniéndolos en extremos estados de austeridad, ahora esas medidas generan rebelión (léase Grecia), porque no son las más correctas para avanzar y salir del atolladero, ni EE.UU. lo aplicó cuando cayó en su última crisis financiera el 2008, cuando se desplomó su economía, sino que le inyectó ingentes recursos para recuperarla, sin hacer sufrir a su población.

En nuestro país en más de 10 años de crecimiento continuo, no ha habido una redistribución justa de la riqueza. Se calcula que del 100%, el 80% ha ido al bolsillo de un 20%, y el 20% ha caído en la mesa del 80% que han respaldado la producción. Esto es un reparto injusto, de allí los estados de inestabilidad social. Un referente de lo señalado, es la Remuneración Mínima Vital (RMV), la más baja de la región. Esta de manera inmediata debe ser incrementada significativamente. A pesar que muchos que representan intereses creados digan que ello puede ser peligroso para el crecimiento del país, por su abundante informalidad. La verdad es que este mes el Consejo Nacional del Trabajo se ha reunido para ver y analizar un nuevo reajuste, se volverán a reunir el próximo mes para señalar el monto. Esto es  sumamente importante, porque se podrá poner de esta manera más recursos en bolsillos de los trabajadores, generándoles una mayor calidad de vida, para él y los suyos y moviendo de esta manera el consumo interno, fortaleciéndose nuestras estructuras internas de mercado.

Por lo tanto, si el gobierno de turno quiere terminar relativamente bien su gestión de 5 años, tiene que trabajar duro, tratando de recuperar la confianza y la credibilidad perdida, enfocándose en el quehacer gubernamental sin estar distrayéndose como volver a participar en el próximo proceso electoral, porque ello le puede empeorar su maltrecha situación.

Asimismo, preocuparse para que toda la inversión pública que dicen se va a implementar, se ejecute lo más rápido posible, y las obras avancen a marcha forzada. Tienen que poner a sus mejores hombres –si en caso los tiene- en la vanguardia. El tiempo les juega en contra, pero ojalá soplen vientos a su favor por el bien del país y de los 32 millones de conciudadanos.

sábado, 25 de abril de 2015

¿SE VIENEN LAS VACAS FLACAS?

Por. Enrique Soto

El proceso de enfriamiento y desaceleración de la economía en nuestro país –sentido con mayor fuerza durante todo el 2014-, parece haber tocado fondo en febrero de este año, con un crecimiento de apenas 0.94%- nos anuncia, según algunos analistas, el fin del boom económico.
¿Es cierta esta afirmación? ¿Estamos al inicio de la llegada de las vacas flacas? ¿Se viene una turbulencia que puede desestabilizar económicamente el país? ¿Qué podemos hacer para revertir este galopante enfriamiento económico? O es que debemos esperar impávidos, la llegada del próximo gobierno para que nos salve.

La situación es delicada y compleja, que ha sobrepasado los límites de un análisis meramente técnico, ubicándose en la necesidad de profundizar los estudios más allá de políticas monetarias y fiscales sin  afirmar que estas no sean sumamente importantes y muchas veces determinantes, sino que hay que ahondar -para explicarnos este fenómeno científicamente- en el estudio del quehacer social, con el propósito de tomar acertadas decisiones, so sólo económico sino principalmente políticas.

CUIDADO CON EL RUIDO POLÍTICO

En medio de este marasmo, y a pesar de ser intenso y sonoro el ruido político, los voceros del gobierno no han ocultado su desbordante optimismo, en torno a la recuperación de la alicaída situación económica que padecemos. Por su parte, el Vice Ministro de Hacienda del MEF, Carlos Oliva, señala que no le preocupa para nada el descenso astronómico del crecimiento económico registrado en el mes de febrero de 0.94%, es que ya se lo esperaban, como esperan que el crecimiento del primer trimestre de este año será de 1,5%, el más bajo de los últimos diez años.

Para ellos, según manifiesta, siguiendo los acordes del Ministro de Economía, Alonso Segura y el titular del BCR, Julio Velarde, la recuperación económica vendrá -como una avalancha– a partir del segundo semestre del 2015, donde el crecimiento del PBI, será superior al 4% a finales del III trimestre y superará el 5% el IV trimestre (diario Gestión 17 abril 2015). La proyección oficial del MEF y el BCR es de 4.2% para el 2015.



EL FMI BAJA SU PRONÓSTICO A 3.8%

La Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), coincide con esta proyección de crecimiento económico oficial por parte del gobierno peruano. El Fondo Monetario Internacional (FMI) y el Banco Mundial (BM) han hecho algunos ajustes a partir de los últimos acontecimientos. Consideraron inicialmente cuando visitaron el Perú, el año pasado, un crecimiento para el 2015 de 5%. Luego lo hicieron variar rebajándolo a 4.2%, últimamente han referido que el crecimiento este año en nuestro país alcanzará 3.8%

¿En qué basa su entusiasmo y gran optimismo el MEF? En el repunte gradual, que hará de la inversión pública, que se concretará principalmente en la ejecución de tres megaproyectos, cuyas obras se iniciarán las próximas semana (diario Gestión 17 abril 2015), como son: la Línea 2 del Metro de Lima, con una inversión este año de 1,200 millones de dólares y una cifra similar en promedio los próximos años. Otro es el inicio de ejecución del Proyecto del Gasoducto Sur Peruano (GSP), y el tercero sería la modernización de la Refinería de Talara (MRT), cuyas obras empezarán en el segundo semestre. Sin tener en cuenta la realización de otros proyectos menores que redundará –según sostienen- con creces, en el incremento significativo de la inversión pública.

Sin embargo, no piensan igual, ni comparten esta singular alegría desbordante, el Ex Ministro de Economía, Luis Carranza, ni tampoco el Jefe del Área de Economía, Finanzas y Contabilidad de Centrum Católica, César Álvarez, quien sostiene que uno de los principales motores de la economía peruana es la inversión privada, que cubre el 80% del total de la inversión en nuestro país y ésta ha caído y está retrasada significativamente. Por lo que a pesar del crecimiento de la inversión pública que alcanzará un repunte del 2.5%, las expectativas del crecimiento del PBI, promocionadas por el MEF, tal como están las cosas, no serán alcanzadas y por el contrario estimó que el crecimiento peruano apenas alcanzaría 2.5% e incluso menos. Y recomendó que el Estado debiera liderar las políticas de reactivación económica a través de Decretos de urgencia en los principales sectores (diario La república 5 marzo 2015).

PODRÍAMOS CRECER 2%

Por su parte Luis Carranza es escéptico con afirmaciones de crecimiento del 5.5% y/o del 4.8% como sostiene el ministro Alonso Segura, manifestando que nuestro crecimiento será cercano al 3% si se logran estabilizar las expectativas de los agentes económicos. Pero si continúa el clima de confrontación política, la desconfianza en el sector privado, las demoras en aprobaciones, el crecimiento será del 2% (diario El Comercio 4 abril 2015).

Como podemos darnos cuenta las proyecciones del crecimiento económico del país para este año son diversas. Lo bueno es que todos coinciden que seguiremos creciendo, aunque no al ritmo de los últimos diez años, ya que las condiciones globales han variado radicalmente, y además valga decirlo no contamos con un equipo de gobierno nacional efectivo y capaz (léase idóneo) que pueda capear audazmente el temporal internacional y nos saque adelante, ya que contamos con los recursos económicos suficientes para emprender tamaña empresa.

En tal sentido, este proceso de enfriamiento y desaceleración que estamos experimentando no signifique que nos estemos jugando la baja en esta competencia mundial y/o regional, sino que estamos desaprovechando una gran oportunidad de ser los mejores en Latinoamérica y tener una posición expectante a nivel continental y ser reconocidos a nivel mundial. Es decir, debemos aparecer de manera sostenida en el mapa económico global. Estamos a punto de lograrlo.

¿CUÁL VACAS FLACAS?

A partir de lo manifestado líneas arriba –salvo sucedan hechos muy fuertes- no estamos esperando la llegada de las vacas flacas, como tampoco sentimos la presencia de las gordas de los últimos diez años anterior al 2013-2014, con el boom de las exportaciones y los altos precios internacionales de los comodites. Esa situación de gran bonanza  ha pasado. Pero nosotros hemos acumulado. Estamos en buenas condiciones para bloquear, resistir y contrarrestar cualquier vendaval económico global. Por eso, no hay que descuidarnos, porque podríamos perder lo ganado y eso sí es preocupante.

Hace más de una década nuestras arcas estaban vacías y/o semivacías. Hoy nuestras Reservas Internacionales Netas (RIN) al 3 de marzo del 2015 llegan a 62 mil 408 millones de dólares a pesar que al 23 de diciembre del 2014 cerramos con 65 mil 482 millones de dólares, ¡cuidado! Hemos disminuido en más de 3 mil. Hay que preocuparnos.

Tenemos superávit fiscal por más de 3 mil millones de dólares.

Nuestro Producto Bruto Interno (PBI) hace diez años era de aproximadamente 80 mil millones de dólares, hoy tenemos un PBI que supera los 200 mil millones de dólares. Asimismo, teníamos un sector de pobres de alrededor del 50%. Hoy ésta bordea el 23%. Para el Bicentenario esta debería estar en 10 ó 15%. Camino a su desaparición.

Así podríamos ir mencionando otros factores de prosperidad y desarrollo, pero lo hubiéramos hecho mejor. Este gobierno Nacionalista del Comandante Ollanta Humala, se perdió una gran oportunidad de trascender en la historia republicana. El reto era industrializar el país y liderar sostenidamente la región. No lo hicieron. A estas alturas ya es tarde. Que se olviden, en este atardecer, de realizar cualquier reforma. Deben concentrarse en hacer una buena transferencia y recuperar el crecimiento económico a como lo encontraron. Pedir más es incongruente. Estamos en las postrimerías de un proceso electoral, donde los peruanos elegiremos a un nuevo presidente y a nuevos parlamentarios, que gobernarán el país por cinco años más (2016-2021).

INSTITUCIONALICEMOS EL DIÁLOGO

Ahora no le queda otra cosa al gobierno, que con su nuevo Jefe de Gabinete Ministerial, logre bajar el ruido político. Colme las aguas turbulentas de la confrontación continua y se instaure como una institución, el Diálogo Nacional. Hasta hoy –a pocas horas de tener que ir al Congreso a solicitar el voto de confianza- Pedro Cateriano, lo está haciendo muy bien. Está dialogando y reuniéndose con todos los sectores. Hasta ha visitado a la Central General de Trabajadores del Perú (CGTP), que representan la vanguardia de la clase trabajadora y están aprovechando en pedirle que el gobierno mejore la legislación laboral y se incremente el sueldo básico que está en 750 Nuevos Soles. Ya nosotros lo veníamos planteando en anteriores artículos, porque consideramos que es una forma efectiva de estimular el consumo interno, para disminuir la desaceleración y como una forma de iniciar la redistribución más justa de la riqueza. Tenemos que ir gradualmente disminuyendo la desigualdad.

INDUSTRIALIZAR EL PAÍS

Por su parte, entrándole al debate económico, ya que también está en carrera política, Pedro Pablo Kuczynski ha señalado que ya “que persiste el problema de la falta de dinamismo de nuestra economía” es fundamental restablecer fuerza y crecimiento” (diario Correo 15 marzo 2015). Proponiendo crear un régimen tributario exclusivo y cómodo para que las pequeñas empresas se formalicen: por ejemplo –plantea- 10% de Impuesto a la Renta por diez años en lugar de 30%. Asimismo, bajar gradualmente la tasa del IGV, 1% por año hasta llegar a 15% o quizá menos. Crear un seguro de desempleo. Y remata la propuesta señalando la necesidad de “promover la industrialización que es la que paga los mejores sueldos y fomenta la tecnificación. Debemos crear parques industriales” sostiene PPK. Planteamientos que no están mal, pero que requieren de sostenimiento. Tengamos en cuenta que fue ministro de economía en gestiones de gobiernos anteriores y nada trascendente realizó. Salvo continuos paquetazos dictados por el Fondo Monetario Internacional y el continuo ajuste de cinturones, hasta la inanición. Hoy quiere ser presidente y está en su derecho.

ESTIMULAR EL CONSUMO INTERNO

Finalmente, consideramos que la reactivación económica debe realizarse con eficiencia, sin golpear a la clase trabajadora, soporte neurálgico de la producción. En tal sentido, las medidas urgentes que debe implementarse debe darse pensando en estimular el consumo interno. Y no inspirados en la lógica de disminución de los derechos laborales, como la Ley Pulpín. Ni disminuyéndose estándares ambientales, ni el otorgamiento –al gran capital- de tratos tributarios especiales. Ya que estas medidas contribuyen a ensanchar las brechas de desigualdad en el Perú. Por tanto no son efectivas. Es necesario promover y sacar adelante los grandes proyectos mineros –buscando la licencia social a través del diálogo- como Conga, con más de 5 mil millones de dólares de inversión privada, Tía María, con 1500 millones de dólares, Toromocho, Las Bambas, Río Blanco, entre otros. Tengamos en cuenta que el Perú es un país minero, y esa riqueza tenemos que saber aprovecharla, siendo vigilante –claro está- en su proceso exploratorio y de explotación, cuya riqueza debe ser compartida con el desarrollo de la comunidad.

Por otra parte, seremos reiterativos en señalar que “las vacas flacas” no están en camino, ni tampoco nos estamos jugando la baja en esta competencia en el mercado mundial. Por ese lado, debemos estar tranquilos y seguir trabajando de manera decidida con emprendimiento. 

sábado, 18 de abril de 2015

LA SEGURIDAD EN EL TERCER MILENIO

Por: Julio Garazatúa Vela

Es verdad, que una de las principales manifestaciones de la inseguridad que más afecta al país, es la delincuencia en sus diversas formas y modalidades. Pero también es verdad, que el  término “seguridad” actualmente se ha convertido en  “moda” política; su empleo  indiscriminado  por cualquier entidad, grupo o persona, ha devaluado su verdadero significado técnico. Por ello, cuando las instituciones del Estado: seguridad, justicia, Congreso de la República, etc., establecen medidas, normas y procedimientos de seguridad pública, éstas no contienen el respaldo legal suficiente para combatir el delito, ni la población la receptividad necesaria para lograr la participación ciudadana que el caso exige. Sin embargo, a pesar de estas contradicciones la seguridad pública continúa siendo preocupación de las sociedades en general. Que ha sucedido en el mundo para que en  estas tres últimas décadas, la seguridad se convierta en asunto de Estado, en preocupación  de los gobiernos y en tema permanente de los Organismos Internacionales, como los “Congresos sobre la prevención del delito y justicia penal”, que realiza la Organización de las Naciones Unidas (ONU) cada cinco años.

Las razones son diversas: el vertiginoso cambio tecnológico, concretamente lo relacionado a la cibernética y a las comunicaciones. La revolución tecnológica tiene un impacto sorprendente en el comportamiento social, en el auge del delito,  en el desempeño de las instituciones, etc. Por ejemplo, actualmente los delitos cibernéticos se acrecientan en los estados; pero también las “redes sociales” y los medios de comunicación social tienen un poder tremendo de convocatoria dentro de la población, tal es así, que muchas veces suplen a  las denuncias formales porque se difunden rápidamente y con mayor efectividad, lo que obliga a actuar a la brevedad a las entidades responsables, convirtiéndose en verdaderos órganos de información y de supervisión pública.

Otro aspecto es, que la “globalización” de la economía ha abierto una serie de posibilidades para el crimen organizado. Nunca como ahora existen tantas oportunidades económicas para tanta gente; pero también, nunca como ahora existen tantas ocasiones para que el crimen organizado pueda explotar el sistema económico mundial. Incluso los delitos “locales”, denominados también delitos “comunes”, se diversifican constantemente en cada país.

Todos estos cambios y transformaciones tienen como consecuencia inmediata, la dificultad para entender la evolución del delito y las nuevas estructuras organizativas del crimen organizado. Además,  no existe precedentes donde explorar situaciones similares, no hay formulas que hayan tenido éxito y que puedan ser aplicadas por los estados. Hoy no es tan simple como ayer. El entorno cambia a una velocidad que casi no podemos asimilar; ejecutar estrategias y procedimientos tácticos de cualquier índole, nunca es suficiente. Todo lo que se realiza, se cuestiona y parece que no es válido.

viernes, 10 de abril de 2015

¿ES CUESTIÓN DE MUÑECA…?

Por: Enrique Soto

Manejar con prudencia y salir con acierto de la situación de crisis y turbulencia que ha recaído sobre las espaldas del nuevo primer ministro Pedro Cateriano, ha sugerido el patriarca del PPC, Luis Bedoya Reyes, manifestando que “es cuestión de muñeca”, durante la reunión que ambos sostuvieron en un primer intento de búsqueda por parte del gobierno de calmar las aguas y tratar de reinstalar una verdadera mesa de diálogo nacional con la oposición.

LA SITUACIÓN SIGUE CALIENTE

Sin embargo, la situación sigue caliente, el nombramiento de Cateriano como nuevo Jefe del Gabinete en reemplazo de la defenestrada, Ana Jara, genera adversión en la oposición, que en estos momentos se halla fortalecida. Ya que lo ven como una provocación del oficialismo, porque lo consideran un hombre belicoso y confrontacional, y no un individuo dialogante y de consenso, a pesar que manifestó, inmediatamente después de juramentar en el cargo: “voy a tener que cambiar porque como Presidente del Consejo de Ministros, seré el vocero del Ejecutivo”. Esto no es creíble.


NOMBRAMIENTO PROVOCADOR

Tal es así que por su parte, el vocero del PPC, ha declarado que el nombramiento de Cateriano revela la persistencia del gobierno en continuar con su actitud hosca con las diferentes bancadas políticas. Mientras que el de Solidaridad Nacional ha dicho que es un tremendo error su nombramiento porque tiene una conducta confrontacional. Sin embargo, Alan García, líder del Partido Aprista, fue más prudente, escribiendo en su cuenta de twitter: “serena y atenta es la posición del aprismo ante el nuevo gabinete. La situación del país y las necesidades del pueblo así lo exigen”.

Como podemos darnos cuenta la situación es delicada y se encuentra minada siendo responsabilidad de la clase política de andar con tiento.

Cualquier mala movida puede ser explosiva. Por eso señala el diario El Comercio en el editorial del sábado 4 de abril, titulado “Ni Sansón ni los filisteos. Ni el primer ministro ni la oposición deben forzar una situación extrema”. E inicia la redacción de la posición del diario, transcribiendo una recomendación realizada por The Economist que a la letra dice: “El presidente haría bien en nombrar una figura conciliatoria. Y, habiendo ya hecho su punto, la oposición haría bien en no forzarlo”. Sin embargo, esto no ha sucedido y el ciudadano de a pie cree que cualquier cosa puede pasar en un ambiente convulsionado.

DÉMOSLE UNA OPORTUNIDAD

Más adelante, el mencionado editorial señala que “lo sensato es darle una oportunidad al señor Cateriano”. Algo sumamente inteligente que compartimos, pensando en la estabilidad democrática, en la retoma del crecimiento económico y el bienestar general para los 30 millones de peruanos que vivimos en este país.

Asimismo, compartimos con el decano del periodismo nacional, con respecto al tema, cuando en otro editorial anterior “La Dura Democracia” (1 de abril del 2015) sostuvo que “en el caso de la censura a los ministros por el Parlamento, por ejemplo, es evidente que la necesidad de llegar a ese extremo es siempre consecuencia de que el Ejecutivo no está dispuesto a admitir que está en falta. De otro modo el ministro cuestionado renunciaría por iniciativa propia y asunto resuelto”. Sin embargo, como lo hemos señalado en un artículo anterior, la señora Ana Jara, en complicidad con sus jefes y/o ordenado por ellos, prefirió inmolarse y dejarnos esta tierra minada. Algo que pudo políticamente preverse y evitarse, pero muchas veces el orgullo, la soberbia y la arrogancia no lo permiten y nos ciegan impidiéndonos ver la realidad.

SALIR DEL ATOLLADERO SÍ O SÍ

Ahora no queda otra cosa que salir del atolladero a como dé lugar. Tengamos en cuenta que el nuevo gabinete presidido por Pedro Cateriano tiene un plazo de 30 días para concurrir al Congreso y solicitar el voto de confianza. Así mismo, si el gabinete no obtiene la confianza o es censurado por segunda vez, el Presidente está facultado a disolver el Congreso y convocar a elecciones parlamentarias en los siguientes cuatro meses. En esta situación creemos que el nuevo gabinete recibirá el voto de confianza, ya que a estas alturas del partido, ningún congresista quiere dejar su puesto. Así vaya en caso extremo, Pedro Cateriano, de acuerdo a su naturaleza, con la pierna en alto y con actitud beligerante y confrontacional. En este escenario a la oposición inteligente, no le queda otra opción que darle luz verde por ahora, a la espera del inicio del último año de gestión gubernamental, para inmediatamente defenestrarlo, en un escenario puramente electoral. Algo que igualmente sería muy perjudicial para los intereses del país. Pero al menos, ellos no perderían su trabajo.

SEAMOS OPTIMISTAS

Pero, seamos optimistas y pensemos que vamos a llevar la misa en paz. Y que este inicio de reuniones políticas en el más alto nivel permita tranquilizar las aguas. Las reuniones con Luis Bedoya Reyes, con Pedro Pablo Kuczynski, Keiko Fujimori y Alan García, es un buen sistema. Así como la declaración del aprismo, que están dispuestos a dialogar, para hallar una salida a esta crisis política. El fujimorismo está en la misma línea, ya que participaron en la segunda convocatoria de diálogo nacional promovida por el oficialismo. Por su parte, Kenyi Fujimori ha manifestado que “el cierre del parlamento generaría más inestabilidad e incertidumbre” dando a entender que ellos van a darle el voto de confianza al nuevo gabinete.

 Finalmente, hay que considerar que en una situación de beligerancia permanente, de confrontación continua, nadie gana, todos pierden. Claro está más unos que otros. Como siempre quien se lleva la peor parte es el pueblo, que empezará a sentir nuevamente el crecimiento de la pobreza, a partir de la falta de empleo, producto de la fuga de la inversión privada, y la falta de incentivo a la competitividad.

RENACE UNA NUEVA FUERZA

Si esto no cambia estamos a puertas del renacer de una nueva generación, que ya en una oportunidad hicieron retroceder al gobierno de turno, que audaz y pujante emergerá y expulsará del quehacer político a una casta, por no decir, de políticos miopes, mediocres e incapaces, con algunas excepciones, y se instalará para promover el crecimiento y florecimiento de una nueva nación, como decía Gonzales Prada.

miércoles, 1 de abril de 2015

¿UN GOBIERNO EN PICADA?

Por: Enrique Soto (*)

La noche del lunes pasado, después de más de cinco horas de intenso y a veces acalorado debate, la Representación Nacional, con la asistencia de 116 parlamentarios, censuró al Consejo de Ministros presidido por Ana Jara con 72 votos a favor, 42 votos en contra y 2 abstenciones. Hecho que no se registraba en el quehacer político nacional desde hace más de cincuenta años. La última vez que se censuró a un gabinete fue el año de 1963, en el primer gobierno del arquitecto, Fernando Belaúnde Terry.




JUEGO DEMOCRÁTICO

Es el juego de la democracia, donde se pone a prueba la fortaleza de las instituciones y el equilibrio de poderes en una nación. Esta actitud política no es mala, pero abusar de ella tampoco es bueno. Es una forma de llamar la atención cuando algunos asuntos del estado están marchando mal.

En esta nueva coyuntura política el Presidente de la República, según la Constitución del estado, tiene 72 horas, a partir de la tacha, para aceptar la renuncia de sus ministros y remozar el gabinete. Si ésta fuera nuevamente censurado, el presidente tiene la facultad de disolver el Congreso y convocar a nuevas elecciones.

¿QUIEREN DESESTABILIZAR EL PAÍS?

Vayamos al fondo del asunto. ¿Qué ha pasado para que el gabinete Jara sea censurado y toda la oposición cierre filas contra el gobierno? ¿Quieren desestabilizar al país políticamente como dicen algunos representantes del nacionalismo? ¿Quieren derribarse al gobierno para adelantar las elecciones generales? Creemos que ni lo uno ni lo otro. No se quiere desestabilizar el país, ni derribarse al gobierno. Eso a nadie le conviene. Y la oposición no es tonta, como para cavar su propia tumba, dentro de un país que avanza vertiginosamente en su macroeconomía, y que este año volverá a liderar el crecimiento económico en la región. Lo que sucede es que el humalismo (léase la pareja presidencial) ha generado con su propio accionar deficiente, en base a su escasa inteligencia y capacidad política, por falta de experiencia en el arte de gobernar, una coyuntura favorable, desde el punto de vista electoral, para que la oposición empiece a moverse como pez en el agua y logre acumular fuerzas e incrementar su poder. ¡Vaya que lo está logrando!

EL FUJIMORISMO AVANZA

Esta censura ha sido un rotundo triunfo del fujimorismo en primer término, seguido del Apra y el PPC, y todos los demás grupos que han logrado subirse al bus de la oposición, levantando la bandera real y sólida de oponerse y no tolerar que los Servicios de  Inteligencia del Estado Peruano (DINI), estén reglando a personalidades, llámese políticos de oposición, militares, empresarios y periodistas, que fue el último destape que se filtró en la prensa, generando en los últimos días una crisis política que el gobierno nacionalista no lo supo manejar con eficiencia por más que la ministra Jara desembarcara al estado mayor de la DINI. Esto no fue suficiente.

CUIDADO CON LA SOBERBIA

La soberbia y la arrogancia son malas consejeras, porque no parten de un análisis de la realidad. De allí los fatales resultados.

Ha sido un error gravísimo que la ministra Jara se inmole. No había necesidad. Le hubiera ido mejor renunciando y no pasar por esta deshonra. Ahora esta nueva coyuntura va a tener sus consecuencias. Primero asistimos a presenciar un gobierno arrinconado, sin voluntad de acción e iniciativa. Es decir, empezamos a presenciar un gobierno derrotado, frente a una oposición triunfante, fuerte y poderosa. Ahora no le queda otra cosa al nacionalismo para revertir, en parte, esta grave situación y terminar sin aspavientos los meses que le quedan de su gestión, que bajar al llano y pisar tierra con humildad, sinceridad y transparencia, haciendo del Diálogo Nacional, un instrumento real de buscar consensos. El oficialismo tiene la obligación de realizar acciones creíbles que generen confianza, y eso no lo van a lograr diciendo que lo quieren desestabilizar políticamente, que los quieren tumbar, que esta censura va a impedir que se les alcance ayuda a los damnificados por las inundaciones y huaycos, que la oposición apunta a desalentar el crecimiento económico y a ahuyentar las inversiones, porque eso no es cierto.

UN GABINETE DE CONSENSO

Lo que le corresponde hacer ahora al oficialismo, es  sacarle el máximo provecho a la designación del nuevo gabinete, llamando a personalidades independientes con solvencia moral y capacidad  política, y dándoles autonomía y confianza para que acompañen el final de su gestión, sin intensión de utilizarlas. Es decir, armar un gabinete de consenso, que inspire confianza.

Asimismo, hacer públicamente una catarsis de autocrítica, reconociendo errores, pidiendo disculpas y dando una imagen real de querer enmendarlos. Porque de lo contrario, la situación se le va a seguir poniendo color de hormiga, teniendo en cuenta que estamos entrando, cada vez con mayor fuerza –la censura no estaba exenta de esta situación- a un  periodo electoral, en la que muchos aspiran ser presidente y congresista, y que están dispuestos a hacer todo lo necesario por alcanzar ese objetivo. Por lo que la situación no va a estar fácil, sino muy reñida.

En  esa misma dirección somos reiterativos en la instauración del Diálogo Nacional, como una herramienta necesaria para superar conflictos. Es necesario que nos entendamos y nos reencontremos.
(*) Periodista