lunes, 28 de octubre de 2013

CONSIDERACIONES PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL DERECHO A LA CONSULTA PREVIA EN EL SECTOR MINERO


Mientras  la Oficina Nacional de Diálogo y Sostenibilidad (ONDS) de la Presidencia del Consejo de Ministros (PCM) alista un mapa de alerta temprana de conflictos, el cual contribuirá a reducir sustancialmente los conflictos mineros  y permitirá viabilizar 49 proyectos de inversión, estimados en más 57,000 millones de dólares, presentamos algunas consideraciones expuestas y desarrolladas  en el artículo “CONSIDERACIONES PARA LA IMPLEMENTACIÓN DEL DERECHO A LA CONSULTA PREVIA EN EL SECTOR MINERO”, publicado recientemente en la Edición N° 40 de la Revista Derecho & Sociedad, por el especialista en Derecho Ambiental y Recursos Naturales, Miguel Ángel Soto.
En el mencionado artículo se propone a la Evaluación Ambiental como herramienta fundamental y práctica de la consulta previa para las actividades mineras.
La cual no debe ser vista como obligación legal, sino como un espacio apropiado para llevar a cabo los procesos de consulta, ya que en dicha instancia se cuenta con la información para dialogar sobre los impactos de los proyectos mineros. Haciendo posible que estos diálogos interculturales  incidan en la decisión de la viabilidad del proyecto propuesto posibilitando la implementación de medidas de adecuación.

                       
Consideraciones para la Implementación del Derecho a la Consulta Previa en el Sector Minero

                                                                                                             Miguel Ángel Soto Palacios[1]


1.   Introducción

Aún cuando los indicadores macroeconómicos muestren un crecimiento de nuestra economía, producto principalmente de la evolución positiva de los sectores minería e hidrocarburos, es innegable que en los últimos años se ha evidenciado con mayor claridad una serie de conflictos entre las poblaciones locales y los operadores de dichos sectores, manifestándose a través de enfrentamientos que, lejos de generar beneficios, producen la postergación del calendario de inversiones y, por consiguiente, la pérdida de oportunidad en la generación de trabajo e ingresos para las regiones y el país.

Según el Reporte Mensual de Conflictos Sociales de la Defensoría del Pueblo, en abril de 2013 se registraron 154 conflictos socio ambientales (67.2 % del total), de los cuales 112 corresponden a conflictos relacionados con actividades mineras y 20 con actividades de hidrocarburos.

El conflicto en torno al aprovechamiento de recursos naturales y la desconfianza hacia los operadores son de larga data en el Perú, teniendo su origen principalmente en aquella percepción de exclusión que el desarrollo de las actividades extractivas pudo haber generado en los pobladores del área de influencia de los proyectos.  Y es que en un escenario donde la presencia del Estado, como autoridad y proveedora de servicios básicos, es casi nula; la relación de los operadores con la población se inicia bajo demandas que pueden resultar desbordadas.

El rechazo hacia un proyecto puede manifestarse de manera total o parcial; sin embargo, el reclamo de las poblaciones locales por lo general gira en torno al temor de una inadecuada gestión de los recursos naturales, que pueden ser escasos, así como los impactos en su vida y costumbres.

Ahora bien, es claro que el Perú es un país con un enorme potencial geológico por explotar, lo cual trae consigo el deber de desarrollar operaciones de manera sostenible, en armonía con el ambiente y, principalmente, con el entorno social; preocupación que se ha visto plasmada en una serie de dispositivos legales y políticas internas de los operadores que desarrollan actividades en nuestro país.

En ese contexto, la reivindicación de los derechos, individuales y colectivos, de los pueblos indígenas, ha cobrado un creciente interés que ha sido canalizado a través de movimientos sociales que han propugnado la aprobación de una serie de instrumentos legales, tanto a nivel nacional como de organizaciones internacionales.

Al respecto, debe tenerse en consideración que el Convenio 169 de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales (“Convenio 169 de la OIT”) así como la Declaración sobre los Derechos de los Pueblos Indígenas de las Naciones Unidas (“Declaración ONU”) constituyen los principales instrumentos internacionales que definen y garantizan el respeto de los derechos de dichos pueblos, siendo uno de ellos –y no el único que garantiza la participación en la toma de decisiones por parte del Estado– el de la consulta, en caso se prevea la aprobación de medidas legislativas o administrativas susceptibles de afectarles directamente.

Siendo así, la consulta previa se erige como una herramienta de diálogo intercultural y reconciliación que, en nuestra realidad, tiene como uno de sus objetivos dar legitimidad al desarrollo de proyectos de inversión, a través de la participación de los pueblos indígenas en la toma de decisión del Estado para autorizar o no su emprendimiento; buscando superar de ese modo aquella desconfianza generada en los pueblos indígenas y reducir la incidencia de conflictos sociales.





[1]Asociado del Área de Recursos Naturales en Rubio Leguía Normand. Abogado por la Pontificia Universidad Católica del Perú con Segunda Especialidad en Derecho Ambiental y de los Recursos Naturales por la misma casa de estudios.
El autor agradece el valioso aporte de Carmen Rubiños en la elaboración del presente artículo.


miércoles, 11 de septiembre de 2013

CEPAL PRONOSTICA QUE EXPORTACIONES CRECERÁN 1,5% E IMPORTACIONES 4,5% EN LA REGIÓN EN EL 2013

http://www.eclac.org/cgi-bin/getProd.asp?xml=/prensa/noticias/comunicados/4/50864/P50864.xml&xsl=/prensa/tpl/p6f.xsl&base=/prensa/tpl/top-bottom.xsl

El documento analiza los efectos de la débil coyuntura económica global y de las negociaciones de mega-acuerdos regionales.
En su documento anual Panorama de la Inserción Internacional de América Latina y el Caribe 2013, titulado “Lenta poscrisis, meganegociaciones comerciales y cadenas de valor: el espacio de acción regional”, la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), señala que el débil contexto económico internacional sigue afectando el dinamismo del comercio mundial.
En el primer capítulo del documento, se revisan los principales rasgos de la persistente debilidad que exhiben la economía y el comercio mundial y se examina la evolución y perspectivas del comercio mundial y regional. En el segundo capítulo se hace un examen de las principales transformaciones de la organización de la producción y el comercio mundial asociadas al fenómeno de las redes internacionales de producción, las que están en la raíz de las actuales negociaciones megarregionales. Seguidamente se revisan tres procesos de particular importancia: el Acuerdo Transatlántico sobre Comercio e Inversión entre los Estados Unidos y la Unión Europea; el Acuerdo de Asociación Transpacífico, que incluye a 12 países de América Latina, América del Norte, Asia y Oceanía; y la Asociación Económica Integral Regional, que reúne a los diez países miembros de la Asociación de Naciones de Asia Sudoriental (ASEAN), Australia, China, la India, el Japón, Nueva Zelandia y la República de Corea. Finalmente, en el capítulo III se analiza la participación de los países de América Latina y el Caribe en redes internacionales de producción y cadenas de valor.


martes, 11 de junio de 2013

HACIA UNA NUEVA ETAPA EN FISCALIZACIÓN DE ACTIVIDADES EXTRACTIVAS

REVISTA MINERÍA & ENERGÍA. Edic. 17
Págs. 40-41

http://www.calameo.com/read/0005648736e5bae00cf7b

Se abre una esperanza para la armonización de las actividades extractivas y la conservación del medio ambiente.

martes, 4 de junio de 2013

¿CUÁN EXIGENTE DEBE LLEGAR A SER LA REGULACIÓN AMBIENTAL? A PROPÓSITO DE LA VIGENCIA DE NUEVOS ESTÁNDARES DE CALIDAD AMBIENTAL PARA AIRE A PARTIR DEL AÑO 2014

http://www.ius360.com/articulos/derecho-administrativo/2013/06/cuan-exigente-debe-llegar-ser-la-regulacion-ambiental-propo


Teniendo en cuenta las tres variables del desarrollo sostenible: economía, ambiente y sociedad, el abogado Miguel Ángel Soto, especialista en Derecho Minero, Hidrocarburos, Ambiental y Recursos Naturales, Asociado del Área de Recursos Naturales de Rubio Leguía Normand, analiza a través del artículo ¿CUÁN EXIGENTE DEBE LLEGAR A SER LA REGULACIÓN AMBIENTAL? A PROPÓSITO DE LA VIGENCIA DE NUEVOS ESTÁNDARES DE CALIDAD AMBIENTAL PARA AIRE A PARTIR DEL AÑO 2014 , publicado en el Portal Jurídico IUS 360, la evaluación de la viabilidad de la implementación de los valores de ECA para Aire propuestos.
 

¿ZANAHORIA O GARROTE?: FORTALECIENDO EL SISTEMA DE EVALUACIÓN Y FISCALIZACIÓN AMBIENTAL

http://www.ius360.com/articulos/interdisciplinario/2013/05/zanahoria-y-garrote-fortaleciendo-el-sistema-de-evaluacion-y-fi

El abogado Miguel Ángel Soto, especialista en Derecho Minero, Hidrocarburos, Ambiental y Recursos Naturales, Asociado del Área de Recursos Naturales de Rubio Leguía Normand, analiza a través del artículo ¿Zanohoria y Garrote?: Fortaleciendo el Sistema de Evaluación y Fiscalización Ambiental , publicado en el Portal Jurídico IUS 360, de la Asociación Civil IUS ET VERITAS, la posibilidad del fortalecimiento fiscalizador del estado en las actividades ambientales a través de la potencialización del Sistema de Evaluación y Fiscalización Ambiental,SINEFA .

lunes, 3 de junio de 2013

CEPAL: PAÍSES DE LA REGIÓN DEBEN FORTALECER INSTITUCIONALIDAD PARA MAXIMIZAR CONTRIBUCIÓN DE RECURSOS NATURALES AL DESARROLLO REGIONAL

Recursos naturales en UNASUR. Situación y tendencias para una agenda de desarrollo regional



COMUNICADO DE PRENSA DE CEPAL
(28 de mayo, 2013). Los países de América Latina y el Caribe deben revisar y fortalecer la institucionalidad y los instrumentos que permitan maximizar la contribución de los recursos naturales al desarrollo regional, especialmente en el actual ciclo de precios altos, indicó la CEPAL a través de un nuevo documento dado a conocer hoy.
El informe Recursos Naturales en UNASUR: Situación y tendencias para una agenda de Desarrollo Regional fue presentado por Antonio Prado, Secretario Ejecutivo Adjunto de esta comisión regional de las Naciones Unidas, durante la Conferencia de la Unión de Naciones Suramericanas sobre Recursos Naturales y Desarrollo Integral de la Región, que se desarrolla hasta el 30 de mayo en Caracas, Venezuela.
En el documento, la CEPAL analiza el tema de la gobernanza de los recursos naturales en la región, entendiendo por ella el conjunto de políticas soberanas de los países sobre la propiedad de los recursos naturales y su apropiación, así como la distribución de las ganancias de productividad derivadas de su explotación.
América Latina y el Caribe posee 65% de las reservas mundiales de litio, 42% de plata, 38% de cobre, 33% de estaño,  21% de hierro, 18% de bauxita y 14% de níquel. También son importantes sus reservas petroleras: tiene un tercio de la producción mundial de bioetanol, cerca de 25% de biocombustibles y 13% de petróleo.
En la región se encuentra alrededor de 30% del total de los recursos hídricos renovables del mundo, lo que corresponde a más de 70% del agua del continente americano, y 21% de la superficie de bosques naturales del planeta y abundante biodiversidad.
Sin embargo mantiene aún importantes debilidades, como  una estructura productiva y exportadora basada en ventajas comparativas estáticas (sustentada solo en recursos naturales) más que en ventajas competitivas dinámicas, una baja inversión en infraestructura, exploración y valor agregado y rezagos en innovación, ciencia y tecnología.
"Históricamente la región no ha logrado traducir los períodos de bonanza exportadora de sus recursos en procesos de desarrollo económico de largo plazo. Los países enfrentan hoy el reto de captar e invertir eficientemente las rentas extraordinarias del ciclo de precios actual con criterios de sustentabilidad social y ambiental", indicó Antonio Prado en su presentación.
En la nueva publicación la CEPAL precisa los diferentes instrumentos jurídicos y económicos de que disponen los Estados latinoamericanos y caribeños para apropiarse y distribuir las rentas derivadas de la explotación de los recursos naturales relacionados con la minería, los recursos hídricos y los hidrocarburos.
Según el organismo, en el caso de la minería, cuatro países de UNASUR (Argentina, Brasil, Chile y Perú) concentran 62% del destino de la inversión regional en exploración y si se agrega México el porcentaje sube a 84%, según datos de 2010.
En 2011, Brasil, Chile y Perú se situaron entre los diez principales países de destino de la inversión minera, con 36% del total mundial, mientras que en 2000 solo abarcaban 26% de esta.
Por otro lado, entre 2000 y 2010 la exploración petrolera en la región no siguió el ritmo alcista de los precios, alejándose de la tendencia mundial.  A pesar de esto, la renta estimada del sector hidrocarburos durante el período de auge 2004-2009 (7,1% del PIB), duplicó el promedio anotado entre 1990-2003 (3,6% del PIB).
La CEPAL indica además que UNASUR presenta una estructura de la oferta de energía primaria más limpia que el promedio mundial (31% frente a 12%), al combinar fuentes energéticas como la hidroelectricidad, biomasa y otras renovables. Por ejemplo, en 2011 la hidroelectricidad en los países de este bloque representó 11% de la oferta total de energía primaria, cifra muy superior si se compara con el 2% que ocupa este sector en el mundo.
La región enfrenta, según el organismo, el desafío de generar un consumo energético integrador y homogéneo, con el fin de acortar las brechas subregionales que aún persisten, como la heterogeneidad de recursos naturales, estructuras de abastecimiento y consumo de energía, y la necesidad de lograr la consolidación institucional y el establecimiento de condiciones de base para impulsar políticas de promoción y penetración de las fuentes renovables.
Según la CEPAL, junto con desarrollar mecanismos que aseguren una inversión eficiente de las rentas extraordinarias de recursos naturales en esta época de precios altos, las políticas públicas de los países de la región deben centrar su atención en el mejoramiento de la gestión de los conflictos socioambientales que surgen en el desarrollo de los sectores de explotación de estos recursos, con una visión de largo plazo.

martes, 21 de mayo de 2013

UN ESTADO PANZÓN

Por: Enrique Soto (*)

“Queremos un Estado atlético que suba al cerro, y no un Estado panzón”, ha dicho metafóricamente el presidente Ollanta Humala, para ironizar a sus competidores, exaltando sus actitudes físicas para movilizarse rápidamente. Sin embargo, la velocidad con la que se desplaza no logra contagiar a una burocracia pesada, lenta, aletargada, ineficiente y poco proactiva, enquistada en un Estado panzón, muy bien dicho.
¿Por qué tenemos un Estado sin visión, ineficiente, lento, burocratizado, sin metas y objetivos a largo plazo? ¿Es que tenemos un gobierno carente de virtudes de buena gestión y eficiencia gerencial?
Hace mas de diez años aproximadamente vivimos un crecimiento económico continuo, con un  promedio del 6% del PBI anualmente. Alcanzando una renta per cápita de 10,500 dólares y las Reservas Internacionales Netas alrededor de 67 mil 500 millones de dólares, con una balanza comercial positiva, cuyas exportaciones alcanzan los 45 mil millones de dólares. Sin embargo, hace unos meses, desde finales del año 2012 según algunos analistas, hemos empezado a experimentar un proceso de desaceleración, debido a la afectación de las inversiones privadas -en especial las mineras- la inoperancia, burocratización e incapacidad del sector público y los continuos conflictos sociales.
De no atacar estos males rápidamente la situación puede empeorar  y toda la bonanza económica vivida desvanecerse. Aún estamos a tiempo de capear el temporal y reencausar la buena marcha de nuestra economía por la senda del crecimiento constante y sostenido, realizando las profundas y necesarias reformas, como la del Estado que es la madre del cordero.
Debemos tener en cuenta que los precios de las materias primas se mantendrán en niveles relativamente altos, dado que no se espera que la economía China profundice su desaceleración.