Por: Enrique
Soto Roca (*)
El superciclo minero que se está
presentando en el mercado mundial, con sus altos precios a los commodities,
avanza vertiginosamente como un tren bala, demandando minerales críticos de
manera urgente; para satisfacer las necesidades globales de la transición
energética, que exige energías renovables, limpias, no contaminantes, para
descarbonizar el planeta; electrificación del transporte; desarrollo de la
Inteligencia Artificial (implementando centro de datos). Así como desarrollar
la atención a la defensa de las naciones, principalmente industrializadas,
aumentando considerablemente el gasto militar global. Sin embargo, el Perú, a
pesar de ser un país líder mundial en producción de minerales estratégicos,
reconocido globalmente como tal, no está actuando, con determinación y audacia,
en la medida de las circunstancias que el mercado internacional lo requiere,
tratando de sacarle provecho a la coyuntura estructural que se ha presentado,
con este nuevo boom de minerales.
¿Por qué está sucediendo esta
situación de indiferencia deplorable en el país? ¿Que nos impide aprovechar
estas circunstancias favorables que se presentan en el mercado global, poniendo
en marcha proyectos mineros paralizados? ¿Porque no actuamos con rapidez y
eficiencia, incrementando vertiginosamente nuestra capacidad competitiva?
Tratando de impedir que otros países de la región, como Chile, Argentina,
Bolivia, Colombia nos arrebaten ese rol protagónico que por derecho ancestral
nos corresponde. Ya que somos un país andino eminentemente minero y agrícola.
Actividades económicas que nuestros pueblos han desarrollado históricamente durante
muchos siglos, con singular éxito; siendo reconocidos en todo el planeta. Teniendo
siempre presente, que el Tahuantinsuyo, fue una de las civilizaciones más
desarrolladas en el mundo; jamás vista en la historia de la humanidad. Grandes
mineros y agricultores por excelencia fueron nuestros antepasados. Esa rica
historia milenaria -de desarrollo económico- tenemos que replicarla.
SACUDIRNOS DEL LETARGO, ES HORA
DE ACTUAR
En tal sentido, es necesario y
urgente sacudirnos del letargo, que nos tiene sumergidos en una parálisis
recurrente, que está impidiendo el desarrollo y crecimiento de nuestra
economía, en un momento propicio y favorable para la consolidación y
fortalecimiento de manera sostenible de nuestro sector extractivo. Teniendo
entendido -en ello todos coincidimos- que nuestra minería es nuestro principal
pilar del desarrollo estratégico de nuestro país. No debemos desaprovechar esta
gran oportunidad que nos ofrece el mundo, para afirmarnos como un verdadero
país minero de mucho arraigo.
Esto significa que debemos de
ponernos a trabajar de manera inmediata, ¡manos a la obra!, en el desarrollo y
la implementación de un Plan Estratégico Minero Nacional, que nos permita
destrabar proyectos neurálgicos de oro, cobre y plata, metales críticos, que
tenemos en cartera, pero que están abandonados esperando por años el inicio de
construcción, operación y producción. A pesar que el año pasado se avanzó en la
construcción de dos nuevas minas: Una de oro, San Gabriel, en la región
Moquegua y otra de cobre, Tía María, en la región Arequipa. (Teniendo en
consideración que esta última está avanzando muy lentamente, debido a
opositores antimineros que se oponen de manera necia y tozuda al progreso y
desarrollo de la nación. Habiendo quedado demostrado que dicho proyecto no
significa ningún peligro contra el impacto medio ambiental. Habiendo un
compromiso de utilizar en la producción minera agua desalinizada del mar, y no
la de los ríos de la zona, que es utilizada para consumo humano y para la
agricultura). Consideramos, sin embargo, que estos acontecimientos, sin dejar
de ser importantes, aún no son suficientes. Siendo un pequeño avance. Mas no
para sentirnos victoriosos, ya que tenemos condiciones muy favorables para
realizar eventos mayores, que tengan gran impacto en el mercado global. Que
permitan atraer capitales internacionales de inversión privada en gran escala.
Catapultando al Perú como un verdadero país líder en producción minera en todo
el mundo.
PROMOVAMOS LA PRODUCCIÓN DE COBRE
Creemos, asimismo, de manera
decidida y racional, que nuestro mayor impulso estratégico debe estar centrado,
como nación, en poner en marcha nuestro gran portafolio en materia de cobre que
tenemos en el país; que supera una inversión de más de 50 mil millones de
dólares. Eso sí que sería una acción, positiva demoledora de impacto
internacional. Ya que su desarrollo, de estos proyectos, permitiría duplicar la
producción anual del metal rojo, que el año pasado 2025, cerró en 2 millones
800 mil toneladas finas. Ocupando el tercer puesto en el mundo como productores
de cobre. No habiendo podido recuperar nuestro segundo lugar que nos
corresponde. Además, este operativo gigantesco, que debe empezar a construirse
en el país, permitiría crear más de 100 mil puestos de empleo directo de
calidad. Quedando demostrado lo que sostiene Víctor Gobitz, Presidente de
Quilla Resources: «El desarrollo pleno del potencial minero reducirá la pobreza
a menos de dos dígitos, creará empleos de mayor productividad y permitirá la
integración del país, a través de más corredores económicos alto andinos y
costeros» («Minería: Balance y Perspectivas». El Comercio 31/12/25).
Impulsar la producción sostenida
de minerales críticos, como oro, cobre, plata, litio, molibdeno, entre otros,
que están siendo tremendamente demandados en el mercado global, es de suma
importancia y trascendencia para el futuro de la minería en el Perú.
Garantizando, de manera efectiva, su desarrollo y crecimiento económico. Así
como, es de singular importancia, ponerle gran atención a la exploración de
tierras raras; materias primas estratégicas y de gran importancia para el
crecimiento y sostenimiento de las economías de los grandes países
industrializados. Nosotros -de manera privilegiada- tenemos esas materias
primas en nuestro suelo, habiendo sido bendecidos tremendamente por nuestra
madre naturaleza. Recursos imprescindibles en la actualidad para el desarrollo
de la innovación y desarrollo de las tecnologías de vanguardia que están
marcando la economía del futuro.
Si bien es cierto que en los dos
últimos años hemos logrado crecer en exportación minera mensual, pasando de US
$ 3,100 millones en enero del 2024 a US$ 6,500 millones en diciembre del 2025.
Esto no se debe a que haya crecido la producción, sino principalmente a la
subida extraordinaria de los precios de los metales. Siendo el precio del oro
el que lideró las alzas. Pasando de 2 mil dólares la onza en enero del 2024 a
4,500 dólares la onza en diciembre del 2025. Teniendo en consideración que los
buenos tiempos de los metales en precios altos no son eternos, es que estamos
en la obligación de aprovechar al máximo el momento histórico que estamos
viviendo. Que es muy superior y de más larga duración -por su condición
estructural y no coyuntural- que el que tuvimos en la década del 2004 al 2013.
Estando obligados a alcanzar y sobrepasar el nivel de crecimiento que tuvimos
en ese entonces. Donde la inversión privada llegó a 9 mil millones de dólares.
Actualmente, apenas llegamos a 5 mil millones de dólares, equivalente al 2% del
PBI. En ese entonces logramos crecer -gracias a los buenos precios de los metales-
en promedio en 6% del PBI. Por lo que estamos obligados técnicamente y
moralmente a alcanzar y sobrepasar esos buenos resultados. Asumiéndolo como un
reto histórico. Contando con disposición para lograrlo.
PROMULGAR LEY MAPE AHORA
En esa disposición, por desear
alcanzar esas metas, avizorando positivamente el futuro de la minería en el
Perú, creemos que es necesario trabajar sostenidamente por formalizar,
incorporándolos al mercado, a más de 500 mil productores mineros artesanales y
de pequeña escala, que laboran en todo el territorio nacional de manera
informal. Logrando promulgar una Ley de Minería Artesanal y de Pequeña Escala
(Ley MAPE), que regulará su comportamiento económico en el mercado extractivo.
Siendo necesario, asimismo, una revisión de la Ley General de Minería,
adecuándola a los nuevos tiempos que se está viviendo, con la aparición de
nuevos actores en el mercado nacional.
Resolver este conflicto social
que se pone de manifiesto entre la Minería Artesanal y de Pequeña Escala y la
Gran Minería en el país es vital para garantizar el desarrollo estratégico del
sector. Tratando de promover el diálogo, buscando superar contradicciones que
entorpecen las buenas relaciones. Teniendo en cuenta que la pequeña minería ha
crecido considerablente, en los últimos veinte años, habiendo alcanzado y
sobrepasado en producción a la gran minería formal. Tal es así, que, en el 2025
de los 7 millones de onzas de oro producidas en el país, casi el 50% del total
ha sido producida por el sector informal.
En esa perspectiva, una mayor
incorporación de la producción de oro al circuito formal permitirá incrementar
significativamente la recaudación fiscal, en un momento de fuertes
restricciones presupuestales -sostiene Juan Carlos Ortiz, vice-presidente del
Instituto de Ingenieros de Minas del Perú. (Semáforo Minero 22/12/25).
Por otra parte, finalmente, es
sumamente urgente trabajar en una simplificación administrativa, sin rebajar
los estándares medio ambientales de producción. Sin dejar de lado una fuerte
fiscalización. Tratando de acelerar la obtención de permisos ambientales y
operacionales. Siendo urgente la instalación de la Ventanilla Única Intersectorial.
DÉFICIT MUNDIAL DE COBRE EN EL
2026
Hay que tener bien presente que
los precios de los metales seguirán creciendo en los próximos años, conforme
vaya aumentando la demanda en el mercado mundial, y siga restringida la oferta,
principalmente del cobre. El banco de Inversión Morgan Stanley ha advertido que
el mercado del metal rojo podría enfrentarse en el 2026 a uno de sus mayores
déficits de las últimas dos décadas, con un balance negativo superior al medio
millón de toneladas. Es decir: ¡500 mil toneladas harán falta para satisfacer
la demanda mundial del cobre en el 2026!
(*) Periodista

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