Por: Enrique
Soto Roca (*)
Los altos precios de los metales,
principalmente el cobre, el oro y la plata; registrados últimamente en el
mercado global, a través de la Bolsa de Metales de Londres -referente por
excelencia de los commodities en el mundo-, han repercutido, de manera extraordinaria
positivamente, en el Perú; haciendo posible que, la Bolsa de Valores de Lima,
en la que se mueven las acciones mineras en el país, lograra alcanzar una
subida, solo en lo que va del mes de diciembre, en 12 %. Una de las mayores
alzas, jamás antes vista, entre los principales mercados bursátiles. (Gestión
24 /12/25).
Este evento económico fabuloso,
de gran trascendencia en el sector extractivo minero en nuestro país, eleva la
confianza, de manera inusitada, en el empresariado nacional e internacional,
permitiendo atraer capitales a gran escala, ayudando -de tal manera- a promover significativamente la inversión privada;
eje fundamental de crecimiento económico sostenido de una nación. Impulsando de
tal manera el crecimiento del empleo digno, que redundará - ¡qué duda cabe! -
en el incremento del consumo interno. Mejorando considerablemente las
condiciones de vida de la población, elevando el bienestar general,
desarrollando significativamente el bien común.
PERÚ, PAÍS MINERO POR EXCELENCIA
Constituyendo este suceso
financiero una señal inequívoca, que el quehacer minero en el Perú, es la
locomotora que arrastra los vagones del crecimiento económico sostenido de
nuestra nación. Contribuyendo con el 15% del Producto Bruto Interno (PBI) y el
65% del total de nuestras exportaciones, generando una Balanza Comercial, con
superávit.
Permitiendo, asimismo, reafirmar
nuestra posición estratégica global, de ser un país minero por excelencia,
líder en el mercado mundial. Jugando, de tal manera, un rol imprescindible en
el proceso de la transición energética; donde los minerales críticos se han
constituido en recursos naturales necesarios para lograr la descarbonización
del planeta, remplazando las energías fósiles contaminantes, de efecto
invernadero, con energías limpias y renovables.
Los minerales críticos como el
oro, el cobre, la plata, el litio, el molibdeno (por citar algunos de los 17
metales necesarios e imprescindibles en el mundo para lograr el cambio de la
matriz energética), así como las tierras raras, se han convertido para los
países desarrollados (léase industrializados) en recursos estratégicos determinantes
y neurálgicos para garantizar su estabilidad y crecimiento económico en el
futuro. Dándose cuenta que sin la obtención de estos insumos su ruina es
eminente. Por lo que se han lanzado a la caza y obtención de estos minerales,
con gran pasión. Minerales que, principalmente, los tienen los países
subdesarrollados, emergentes; mal llamados del tercer mundo. Generando una
tensión geopolítica, que genera una gran incertidumbre en los grandes mercados
del mundo. Habiéndose organizado grandes bloques de países, en alianzas
estratégicas, para asegurar su cometido. Teniéndose en consideración que
estamos viviendo en un mundo multipolar.
Considerando, sin embargo, que la
mejor forma de resolver, este álgido problema mundial, es el diálogo, la
concertación y la cooperación mutua de las naciones. En tal sentido, los países
desarrollados, no podrán avanzar, de manera eficiente y competitiva, sin la
colaboración de los países subdesarrollados. Promoviendo una relación
democrática, justa y equitativa. Evitando confrontaciones, enfrentamientos
bélicos y exterminios violentos inútiles, donde toda la humanidad saldrá
perdiendo, sin lugar a dudas.
NUEVO BOOM MINERO AVANZA HACIA EL
2050
En este nuevo boom, que se
presenta como un proceso estructural (mas no coyuntural, que es algo pasajero)
en que se hallan la industria minera en el mundo, considerando que durará, con
una proyección -según los especialistas- hasta el 2050. Quedando claramente
establecido que el precio del oro ha crecido considerablemente, en los últimos
20 años, y seguirá creciendo, mientras persista la incertidumbre económica global.
Habiendo superado, en estos días, la fabulosa cifra de 4 mil 500 dólares, la
onza. ¡Todo un record! Obligando al metal precioso, por parte de las naciones,
a ser considerado un producto de refugio y protección, principalmente, del
futuro de sus economías. Sintiendo que el dólar se empieza a debilitar (léase devaluar)
de manera continua. Circulando, el billete verde, en el mundo sin respaldo
sólido y sostenido. Además, incrementa la angustia de las naciones,
principalmente occidentales, la cuantiosa deuda pública norteamericana de más
de 34 billones de dólares, superando su PBI de tan solo 30 billones de dólares.
Incrementando, asimismo, el precio del metal dorado en el mercado global, las
tensiones y enfrentamientos bélicos, que existen en el mundo, actualmente.
SE DISPARA EL PRECIO DEL COBRE
El cobre, por su parte, superó,
actualmente, en el mercado mundial los 12 mil dólares la tonelada (US$ 12,039).
Valor registrado por primera vez en la historia. Asimismo, sobrepasó, los 5
dólares la libra (US$ 5.47).
¿Por qué sube el metal rojo? Esto
se debe en parte, a las sucesivas interrupciones de producción que se
registraron en los últimos meses en algunos yacimientos en el mundo, como en la
región de Latinoamérica, África y Asia. Siendo, más precisos, se registraron
problemas operativos, de producción de cobre en Chile (Mina El Teniente),
Indonesia (Mina Grasberg) y en el Congo. Asimismo, el cobre incrementó su
precio, al ser declarado por parte de EEUU como una materia prima crítica.
Asignándole la misma categoría estratégica que se le otorga a las Tierras
Raras. Siendo un detonante que hizo subir el valor. Otro factor, que impulsa el
precio, es la posible aplicación de aranceles al metal rojo, por parte de la
administración Trump. Incrementándose las compras del mineral de manera
compulsiva, promoviendo el acaparamiento, elevándose el precio. Siendo lo más
fuerte -según estudios realizados por especialistas- en la crecida de su valor,
en el mercado internacional, la gran demanda que tiene el cobre, en base a la
promoción, producción e implementación de la transición energética,
infraestructura verde, armamento, vehículos eléctricos, el despliegue, para sus
centros de datos, de la Inteligencia Artificial (IA). Procesos que consumen
mucho cobre. Tal es así, que la producción de un coche eléctrico, consume
cuatro veces más metal rojo, que la fabricación de un automóvil a combustión.
En resumen, con respecto a la
subida apoteósica del precio del cobre, se confirma, que esto se debe
principalmente, a que la demanda sobrepasa considerablemente la oferta. Demanda
que irá en crecimiento en los próximos años, de manera acelerada. No habiendo
crecimiento considerable en la oferta. Es decir, se registra baja producción de
cobre en el mundo. Despertando una gran preocupación, sin precedentes, en el
mercado global. Principalmente en los países desarrollados. Por los que se ven
ávidos de impulsar su crecimiento.
PERÚ DEBE APROVECHAR ESTA GRAN
OPORTUNIDAD
Esta situación singular que se
vive en el mercado mundial de los minerales, con los altos precios de los
commodities, consideramos, debe ser aprovechada al máximo por el Perú. Algo que
no está sucediendo. Poniéndonos las pilas, de manera inmediata, proyectando un
trabajo sostenido y perseverante, implementando una estrategia bien elaborada
para los próximos diez años; teniendo en cuenta que el quehacer minero es altamente
rentable en el mediano y largo plazo. Obligándonos a aprovechar esta gran
oportunidad que se nos está presentando.
Para lograr ese objetivo, en el
país, debemos empezar- siendo audaces- poniendo en marcha –¡acelerando los
procesos! -de más de 35 proyectos mineros que tenemos en cartera, sin fecha de
inicio; con una inversión por más de US$ 31,500 millones de dólares- según
información proporcionada por el MINEM.
Superando las falencias que
tenemos, por nuestras incapacidades técnicas, incrementando nuestra voluntad
política; debemos superar el tener 9 de cada 10 proyectos mineros (de oro,
cobre y plata) que no tienen definición ni expectativas de arrancar la
producción en los próximos años. Siendo necesario y urgente estimular, promover
y dar impulso para que estos proyectos se pongan en marcha cuanto antes,
generando riqueza para la nación. Generando empleo, y mejorando la calidad de vida
de las comunidades de influencia. Sin disminuir los estándares internacionales
de calidad de producción extractiva, y cuidado del medio ambiente, algo
imprescindible. Acompañando, el Estado, con fiscalización profesional, la
explotación de estos minerales que requiere el mundo, y nosotros lo tenemos. ¡No
perdamos esta gran oportunidad, que nos ofrece el mercado mundial!
FORMALICEMOS LA PEQUEÑA MINERÍA,
PROMULGANDO LA LEY MAPE
Hay que tener en consideración que
el Perú, como país andino, tiene una riqueza minera extraordinaria, que no está
siendo aprovechada debidamente. Tal es así que, según estudios realizados por
expertos, disponemos del total del territorio nacional, el 40% para exploración
y explotación minera. Habiéndose logrado concesionar de ese total, tan solo el
20%. Sin embargo -siendo eso lo peor-, de ese 20%, solo se explora y explota el
1,5%. Es decir, casi nada. Por lo que ha empezado la discusión y el debate, en
la academia y sectores interesados, llamándolas «Concesiones Ociosas». Planteándose una redistribución de
concesiones y una reforma urgente en el sector minero. Esto ha surgido, a
partir del gran problema que se tiene por resolver, con la Minería Artesanal y
de Pequeña Escala, que exige la elaboración y promulgación de la Ley MAPE, por
parte del Ejecutivo y el Parlamento. Manteniéndolos en la informalidad,
alrededor de un millón de pequeños productores.
PROMOVER LA PRODUCCIÓN DE ORO
Asimismo, es necesario mencionar,
que existen en el país, en la actualidad 9 proyectos de oro en cartera -según
último reporte del MINEM- con una inversión de US$ 7,846 millones. Siendo solo
3 los que tienen fecha definida de inicio de operaciones, como son: Reposición
Inmaculada, que inició operaciones el año pasado; San Gabriel, previsto para
iniciar producción este último trimestre del año y Reposición Tantahuatay,
programado, también, para este año 2025. Sumando una inversión en conjunto
estos tres proyectos en marcha de 2 mil 96 millones de dólares. Estando los
otros 6 restantes sin cronograma. Paralizados.
Siendo esta situación de suma
preocupación, ya que impide el crecimiento y desarrollo económico del país.
Frenando significativamente el progreso y el bienestar de miles de peruanos de
manera indolente. Dando de esta forma la espalda en la lucha contra la pobreza
y la desnutrición infantil, que flagela a nuestra población más vulnerable.
Debiendo ser corregido esta situación anómala, cuanto antes.
EL MERCADO GLOBAL DEMANDA COBRE
Por otra parte, es necesario
manifestar que el Perú, tiene en estos momentos en cartera, un total de 37
proyectos para producir cobre, con una inversión de 46 mil 107 millones de
dólares. El metal rojo que es requerido a gritos en el mundo. Y nosotros nos
damos el lujo de tenerlo escondido bajo tierra. Contando, solo 15 de estos
yacimientos, con fecha de inicio (programados entre el 2024 al 2032). Mientras
que los demás 22 proyectos restantes de cobre, siguen paralizados, sin fecha de
inicio de producción. ¡Una irresponsabilidad! Es decir, más de la mitad del
portafolio cuprífero, abandonado a su suerte, con una inversión, desperdiciada
para los intereses nacionales, de más de 24 mil 700 millones de dólares. Una
cifra muy significativa para el erario nacional.
A pesar, que la inversión minera creció
en el año 2025, no ha sido significativa. Apenas llegó a 5 mil millones de
dólares. Muy distante de lo que significó el boom anterior, que vivimos entre
el 2004 y el 2013, cuya inversión privada sobrepasó los 9 mil millones de
dólares. Siendo nuestra tasa de crecimiento promedio, en ese periodo, del PBI
de 6%. Algo realmente significativo, que ayudó a bajar la pobreza de 40% que
padecíamos, a tener tan solo 20%. Ahora se está reactivando. Esas cifras
positivas y alentadoras, tenemos el reto de volverlas a replicar. Esperamos,
que eso suceda en los próximos años. Siendo positivos. Esperando, que nuestro
pueblo vote en las próximas elecciones generales del 12 de abril del año
entrante, acertadamente; permitiéndonos dar de baja a los malos gobernantes y
funcionarios que nada hacen por mejorar el bienestar de la nación. Encaminándonos
por la senda del desarrollo y crecimiento económico sostenido. Tenemos fe y esperanza
en crear un Perú Nuevo, Fuerte y Renovado, a partir de Ahora, refundando y
fortaleciendo la Nación.
Siendo necesario mirar con
entusiasmo y optimismo el futuro del país, ya que el proceso estructural del
boom de los metales ha llegado para quedarse las dos próximas décadas. Siendo
nuestro sueño ver convertido nuestro país en una nación desarrollada.
Condiciones existen de sobra para que ello suceda y sea una realidad.
(*) Periodista

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